lunes, 21 de abril de 2014

Habemus Papam argentinensis II





Después de la rápida conversión de la "revolución kirchnerista" al catolicismo  y su pronta sumisión a los designios del antiguo enemigo político, el insoportable derechoso cardenal porteño Bergoglio -lamentablemente ahora papa Francisco-, parece que en su última visita vaticana la Cristina se confesó:  "Ella" solo podría hacerlo ante un Papa, "nunca menos". Esos secretos habrían sido grabados y un periodista ahora nos los revela. ¡Mamadera! Horanosaurus. 

PD: los otros son links a notas serias pero igualmente reveladoras. Las ilustraciones escogidas -bajadas de la web- creo que hablan por si solas. Adviértase que dos no son chistes: pueden causar tristeza o verguenza ajena. 

Por Carlos M. Reymundo Roberts | LA NACION 22/03/14.

Nuestra corresponsal en Italia, Elisabetta Piqué, una de las periodistas mejor informadas del Vaticano, contó el martes en una nota que durante el largo almuerzo de Francisco y Cristina en Santa Marta "seguramente hubo lugar para una conversación profunda, íntima, quizás hasta una confesión". Me intrigó lo de la confesión y me puse a averiguar. Por suerte, en el Vaticano todavía no sacaron todos los micrófonos ocultos. Hoy estoy en condiciones de confirmar que, efectivamente, la señora aprovechó esa intimidad con el Papa, el respeto y la confianza mutuos, para abrirle su corazón. Un corazón que se mostró contrito y penitente. Francisco se vio, de pronto, ante un espíritu compungido, dispuesto a exhibir sus flaquezas, en un extraordinario ejercicio de humildad que él no le conocía. Ella tampoco.

Técnicamente hablando no fue una confesión sacramental. Podemos hablar, sí, de desahogo, de arrepentimiento. Un torbellino al que no le faltaron sollozos y golpes en el pecho. El Papa, conocedor, claro, de almas en pena, se limitó a escuchar. Y yo, respetuoso del trance que vivió la señora, me limito a transcribir.

"Jorge, llevamos dos horas hablando. Bueno, en realidad casi sólo hablé yo. Dos horas y me da la impresión de que he perdido el tiempo tratando de impresionarlo. No le he sido sincera. No sé si es porque estamos en el Vaticano, porque me desarma su humildad o porque el esguince me hizo ver que estaba metiendo mucho la pata, pero siento que tengo que transparentarle mi alma. Ya sabe, me eduqué en un colegio de monjas y de pronto me vino como una necesidad de confesarle miles de cosas. Prepárese: voy a decirle lo que nunca le dije a nadie. Y si bien acá no rige el secreto de confesión, si esto trasciende, de usted se ocupará Moreno, que para eso se lo puse cerca".

[Cristina, no se enoje con el Papa; la filtración no es culpa de él, sino de los micrófonos, que los carga el diablo.]

"Desde hace un tiempo me persigue la culpa y cada vez me cuesta más convivir con ella. Me siento culpable, por ejemplo, de haber elegido a Boudou. Lo elegí porque cuando empezamos a quedarnos sin guita me propuso saquear la caja de la Anses, una gran idea; de hecho, todavía estamos viviendo de ella. Pero podía saquear la caja -finalmente es plata de los jubilados, gente que nunca te hace una manifestación o te corta una calle- sin necesidad de convertir a este tipo en vicepresidente. No me lo perdono. Teniendo a mi lado a Máximo, no sé cómo pensé en Boudou.

"Otro tema que me persigue es el giro ortodoxo que hemos dado. Diez años vendiendo una revolución progre para terminar de rodillas ante el Fondo Monetario; subiendo las tarifas y tratando de que no aumenten mucho los sueldos; pagándoles a Repsol, al Club de París, a los buitres, es decir, entregando el alma al diablo para que nos tiren unos míseros dólares. Yo le criticaba a Néstor su pragmatismo, y acá me ve, soy la cara del ajuste. Además, la gente no se chupa el dedo. Ya no puedo seguir con el verso de que se nos cayó el mundo encima. ¡Lo que se nos cayó es el modelo! Me lo dijo Florencia, mi hija, que sabe mucho de cine: esta película termina mal."

La Presidenta irrumpió en llanto. El Papa aprovechó la pausa para alcanzarle un vaso de agua y pañuelos de papel. Pero la catarsis no había terminado. "Tengo que serle sincera, Jorge: otro gran pecado lo cometí con usted cuando lo eligieron papa. Pecado de soberbia, concupiscencia de poder. Me quería morir. Es que Verbitsky me llenó la cabeza. No ve que todavía lo llamo Jorge, que es como negar que ahora es Francisco. Me obnubilé, y hasta en las cosas que le regalo muestro la hilacha. Ahora le traje uno de esos termos de plástico que se venden en las estaciones de servicio. Soy terrible. No puedo con mi genio, algo que, me dicen, les pasa a todos los genios.

"Otra cosa: lo de Lázaro Báez. ¿Cree que Dios me va a perdonar que le hayamos dado casi toda la obra pública de Santa Cruz al principal socio de mi familia? ¿Me va a perdonar haberle creído a Lázaro cuando me decía que en las bóvedas sólo guardaba vino? ¿Me perdonará la tragedia de Once, la inseguridad, el asociarnos con las barras bravas, la multiplicación del narcotráfico, hacerme la tonta con los muertos de la represión de Maduro? ¿A Dios le parecerá mal haber comprado a las Madres y Abuelas, digamos, monetizar la causa de los derechos humanos? ¿Y que no haya llevado al Salón del Libro de París la biografía de Víctor Hugo Morales? ¿Le parecerá mal mi lema de ir por todo, cosa de que a los demás no les quede nada? ¿Sabrá disculpar que mi vestuario no quepa en toda la quinta de Olivos? Dígame, ¿la misericordia de Dios es tan infinita que es capaz de perdonar todo eso?

"Como verá, Jorge, he reconocido mis faltas. Usted habrá escuchado a tanta gente arrepentida, pero, ¿cuántas veces a una presidenta, eh? ¡Y qué presidenta! Muchas veces quise abrirme así, pero pensaba: sólo voy a hacerlo ante un papa. Ahora espero su palabra. Y vaya derechito al grano, que para no decirme nada ya lo tengo a Scioli."

Conmovido hasta sus fibras más íntimas, el Papa le regaló una mirada entre comprensiva y piadosa. Y unas pocas palabras, de clara raíz evangélica. "Cristina, hija mía, vaya tranquila: por sus frutos la conocerán."






“No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, el matrimonio homosexual o el uso de anticonceptivos”, afirmó en una entrevista. También aseguró que nunca fue de derecha. Y que su forma de ser lo metió en problemas. Clarín 19/09/13 (...) el Papa dejó claro un concepto que había esbozado en el avión de vuelta de Río de Janeiro a Roma, cuando declaró que " si una persona homosexual tiene buena voluntad y busca a Dios, yo no soy quien para juzgarla".

Histórico abrazo del Papa con el fundador de Teología de la Liberación

Por Julio Algañaraz. Clarín 14/09/13. Francisco recibió a Gustavo Gutiérrez. La Iglesia combatió a esa línea reformista desde los 80. Otro gesto de apertura en el Vaticano. 

Una polémica corriente teológica

La Teología de la Liberación es una corriente teológica que nació en la Iglesia católica de Latinoamérica tras el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín, de 1968. Sus líderes intentan conciliar la religión con su condición de cristianos en un continente oprimido, con graves injusticias sociales. En especial a partir de la década de los 80, la Iglesia no ha apoyado a esta línea interna argumentando que algunas de sus interpretaciones de orígenes marxistas no son compatibles con los textos del Evangelio.

Boff
El teólogo brasileño Leonardo Boff, celebró la llegada al papado de Jorge Bergoglio. “No habla de Teología de la Liberación pero adopta el método, la inspiración, el estilo”, afirmó. 

Un nuevo libro sobre el pasado del ex cardenal de Buenos Aires. El periodista italiano Nello Scavo sostiene que organizó una 'red clandestina' para sacarlos de la Argentina. Por Sergio Rubin. Clarín 07/09/13. 


Por Marina Artusa. Clarín 17/09/13. Lo dijo a Clarín el periodista italliano Nello Scavo, autor de un libro sobre aquellos años ("La lista de Bergoglio", prologado por Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel).

Un papa que con su empatía conquistó a toda Italia

Histórica visita. Los cambios en la iglesia. Opinión. Por Beppe Severgnini | The New York Times. 05/10/13.


"Me siento llamado a hacerme cargo", dijo el Papa. "Con los chicos no se juega", afirmó. Clarín.com 11/04/14. "Me siento llamado a hacerme cargo" y "a pedir perdón" por el mal que algunos sacerdotes "cometieron con los abusos sexuales contra niños", dijo hoy el papa Francisco. Según la radio Vaticana, el Papa argentino afirmó que no será dado ningún "paso atrás"en el "tratamiento de este problemas" y en las "sanciones" contra religiosos.

"La Iglesia es consciente de este daño. Es un daño personal y moral de ellos, pero de hombres de la Iglesia. Y nosotros no queremos dar un paso atrás en lo que concierne al tratamiento de este problema y a las sanciones que deben fijarse. Al contrario, creo que debemos ser muy fuertes. Con los chicos no se juega". 

"En nuestros días es importante llevar adelante los proyectos contra el trabajo esclavo, contra el reclutamiento de niños soldado y contra todo tipo de violencia sobre los niños", dijo Francisco durante una audiencia con la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE).  

Francisco también quiso manifestar su rechazo a "todo tipo de experimentación educativa con los niños. Con los niños y los jóvenes no se puede experimentar. No son cobayos". Y subrayó que "los horrores de la manipulación educativa que hemos vivido en las grandes dictaduras genocidas del siglo XX no desaparecieron". 


Argumentó que es para “seguir madurando en relación con la masculinidad y la feminidad de un padre y de una madre". Clarín.com 11/04/14. 

El papa Francisco dijo hoy que es preciso "reiterar el derecho de los niños a crecer en familia, con un papá y una mamá capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su maduración afectiva". Durante una audiencia con miembros de la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE, por su sigla en francés), el pontífice argumentó: "Para seguir madurando en relación con la masculinidad y la feminidad de un padre y de una madre".

El Papa argentino alentó además a los padres a practicar con sus hijos "una educación moral y religiosa", y criticó "la manipulación" y la "experimentación" con los niños. En ese sentido, se mostró contrario a que se fuerce a niños y jóvenes a recorrer lo que denominó "el camino dictatorial del pensamiento único", informó la Santa Sede. 


"Los horrores de la manipulación educativa -añadió- que hemos vivido en las grandes dictaduras genocidas del siglo XX no han desaparecido, conservan su actitud bajo ropajes diversos y propuestas que, con pretensión de modernidad, fuerzan a caminar a niños y jóvenes por el camino dictatorial del pensamiento único".

Como nos ven: The Economist, Londres - Clarín 19/04/14




Es uno de los cinco principales títulos que trae la edición impresa de The Economist, que salió a la calle esta mañana, como todos los viernes. El semanario británico señala que la iglesia católica se ha recuperado bajo la gestión de Francisco, respecto al momento en que asumió su cargo. “Las facultades de Administración de Empresas enseñan habitualmente a sus estudiantes cómo son los grandes directivos ejecutivos, capaces de inyectar nueva vida a las organizaciones que agonizan. Figuras como Lou Gerstner de IBM, Sergio Marchionne de Fiat o Steve Jobs, de Apple. Ahora, la facultad de Administración de Empresas de Harvard necesitará agregar otro caso modelo, el de Jorge Bergoglio, el hombre que renovó la imagen del catolicismo mundial en apenas un año.


Cuando el papa Francisco festejó sus primeras Pascuas como CEO, un año después de su nombramiento, la multinacional más antigua del mundo estaba en crisis. Los competidores pentecostales robaban participación en el mercado en el mundo emergente, incluyendo a Latinoamérica, en donde Francisco dirigía la oficina argentina. En sus mercados tradicionales, los escándalos atemorizaban a los clientes y desmoralizaban a la fuerza de ventas. Las contrataciones eran difíciles a pesar de la promesa de un empleo de por vida en una economía dura. Las finanzas de la empresa tambié eran un caos. Documentos filtrados mostraban al Vaticano como un centro de corrupción e incompetencia. El directorio estaba dividido y debilitado. Benedicto XVI fue el primer pontífice en renunciar en 600 años, en medio de rumores de que el fundador y presidente había intervenido.

En un solo año, el negocio recuperó mucha de su confianza. El CEO es popular. El 85% de los católicos de América lo aprueban. Su fuerza de ventas habla ahora del “efecto Francisco”. ¿Cómo hizo un argentino septuagenario para galvanizar uno de los grupos más pesados del mundo? Con tres principios básicos del management: foco, reposicionamiento de la marca y reestructuración, son los tres ejes que abrazó Francisco según la Biblia del capitalismo y lo llevó al éxito en poco más de 12 meses de gestión. “Supo reenfocar la organización sobre una sola misión: ayudar a los más pobres”, explica hoy el semanario. A su vez, señala que esta política permitió a la Iglesia gastar menos recursos y enforcarse más en los fieles de los mercados emergentes “donde su potencial de crecimiento es más grande y la competencia más feroz”.


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