viernes, 19 de enero de 2018

Bartolomé Mitre, un prócer discutido


Gran político y militar horrible, si por gran político entendemos conquistar y mantener poder de cualquier modo y por buen militar ganar batallas lealmente (no como Pavón, no como la Triple Alianza). Traidor, si traición es aliarse con intereses espurios. El que se carteaba con Sarmiento planeando degollar caudillos federales (era otro siglo, los políticos mandaban a matar más descaradamente que ahora) con sus generales exterminadores Arredondo, Paunero, Sandes, etc. Padre de la historiografía argentina, por su obra literaria y por eso de que "la historia la escriben los que ganan". Un hombre que, a la par de Julio Roca, dominó la vida argentina durante treinta años construyendo una Argentina moderna sin importarle sus efectos colaterales y que hasta el final tuvo la más alta consideración de la clase política vernácula. Como Menem. Aquí, varios artículos recopilados con un abanico de opiniones: Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde, José Pablo Feinmann y el diario de la familia Mitre (La Nación), que lo trata mucho mejor, claro. Horanosaurus.

Resultado de imagen para estatua Mitre en Azul


Reportaje a Ortega Peña y Duhalde. 07/08/2009. Publicado por MRP 4 de Abril.

En su edición número 50 del mes de junio de 1971, la revista Todo es historia, dirigida por Félix Luna, publicó un dossier sobre la figura histórica de Bartolomé Mitre. En él, la historiadora María Sáenz Quesada compiló las opiniones de sus colegas, inscriptos en las diversas corrientes de interpretación de nuestro pasado. Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde aparecían, por entonces, como una de las producciones más novedosas de la floreciente historiografía militante. Producción intelectual que complementaba una infatigable práctica jurídica común en sindicatos y organizaciones políticas.

— ¿Cuál es el significado de Mitre en el momento histórico de su actuación? D: —Bartolomé Mitre es el nombre en el cual se concentra la política británica en el Río de la Plata en su mayor intensidad colonial. Su significación es la de expresar el uso instrumental de Buenos Aires contra toda la Nación, al servicio de una mentalidad y designios exclusivamente europeos. Desde un punto de vista nacionalista popular, la actuación de Mitre para la constitución de la Argentina como Nación independiente es nefasta.

— ¿Qué aportes de Mitre al país subsisten en la actualidad? OP: —Si por "aportes" entendemos las contribuciones a la dependencia del capital extranjero y una obsecuencia a la cultura europea, es indudable que Mitre todavía tiene vigencia en pequeños sectores que viven de espaldas al país. Señalemos que no pretendemos, como algunos historiadores revisionistas ortodoxos, ridiculizar a Mitre. Mitre fue algo demasiado serio como para tomarlo en broma; mandó a la muerte a miles de argentinos y generó una mentalidad historiográfico-liberal colonial sumamente potente, en la medida que contaba con todo el apoyo de la oligarquía local y el Imperio Británico.

— ¿Qué opina de Mitre como historiador? D: —Mitre era un historiador "serio", es decir, conocía a los historiadores de su época. Pero su "cientificidad" estuvo permanentemente al servicio de una concepción antinacional. Creó superhéroes, parcializó a argentinos de temple y obscureció como a salteadores a los caudillos. Sus "sanmartines y belgranos" son personajes recortados con las tijeras de (Thomas) Carlyle y litografiados por (Leopoldo) Torre Nilsson. Pero la deshumanización que alimenta toda la historiografía mitrista tiene raíces más profundas que las estéticas; propia de la falta de contenido popular de toda su weltsanschaung (cosmovisión).

— ¿Tuvo Mitre alguna responsabilidad en los orígenes de la guerra del Paraguay? OP: —Por supuesto. El asunto —aunque todavía existan algunos polemistas tardíos— está prácticamente agotado desde un punto de vista historiográfico. Mitre —y no la Argentina— fue un instrumento consciente de la destrucción del Paraguay. De un Paraguay que era —gracias a Rosas y su política de amistad— considerado parte de nuestra propia tierra, como provincia/nación hermana. La destrucción del Paraguay se resolvió en el Foreign Office de Londres, y Mitre y el Brasil actuaron de mandatarios de esa decisión. Era el último golpe contra el federalismo criollo, y Mitre tenia plena conciencia de la necesidad de darlo para que su proyecto occidental y dependiente pudiera seguir adelante.

— ¿Fue positiva o negativa la actuación de Mitre con relación al interior del país? D: —Quizás hubiera sido importante oír a los propios interesados en este punto. Preguntarle por ejemplo al Chacho, a los (Ambrosio) Chumbita, a (Aurelio) Salazar, a Felipe Várela o a esos miles de campesinos, de condenados de la tierra del noreste argentino que se levantaron en armas contra Mitre, en respuesta a la política porteñista que "el círculo de Mitre" llevaba a cabo contra el interior provinciano. La liquidación del mercado interno era una necesidad básica para la política porteño- británica. Asimismo la consolidación de pequeños grupos que se van afirmando como oligarquías lugareñas, que serán las correas de transmisión de la política mitrista en el interior Jugarán un papel en la represión y dominio liberal de las provincias. La negatividad del ciclo mitrista en el interior se siente todavía hoy, a más de cien años.

— ¿Merece Mitre la jerarquía que tiene en la nómina de los próceres argentinos? OP: —Esa jerarquía y esa nómina le ha sido otorgada por una historiografía y una Academia que han sido nutridas permanentemente por la concepción anti-nacional del mitrismo. El revisionismo histórico, entendido como conciencia histórica colectiva de los argentinos ha ubicado a Mitre en su verdadero lugar. Pero lo que si es indudable es que los ingleses están en deuda con Bartolomé Mitre: ellos deberían haberle otorgado el procerato y jerarquía que los académicos le han brindado tan apasionadamente.

Por José Pablo Feinmann. Pg12. Domingo 04.11.12.
  
Cuando Buenos Aires derroca a Urquiza el 11 de septiembre de 1852 –un golpe manejado desde un segundo plano por el emergente coronel Bartolomé Mitre–, quedan enfrentados dos países. Buenos Aires y su decisión de separarse de la Confederación urquicista y esta Confederación que cuenta con el apoyo de todo el país. Es notable este fragmento de la historia de nuestro país. De una parte, el puerto de Buenos Aires, los mercaderes intermediarios y los estancieros de la pampa húmeda. Del otro, la Confederación urquicista que representa a las provincias y reúne a una serie de brillantes intelectuales, hombres de letras. En sus Póstumos V (editado como Grandes y pequeños hombres del Plata), Alberdi habrá de comparar a Mitre con Lincoln. En 1861 (escribe), luego de la batalla de Pavón, Buenos Aires se adueña del poder sobre el país (que Urquiza le ha entregado) y consigue afianzar la Secesión que había iniciado con el golpe de septiembre de 1852. Entre tanto, en Estados Unidos, se inicia la guerra entre “los Estados del Norte y el separatismo (de) la Confederación de Estados del Sud” (Cap. XXXVI). Como vemos, en el Plata, “la palabra confederación significaba lo contrario que en Norte América: denotaba el partido nacional o centralista, que perseguía la reincorporación de Buenos Aires; y Buenos Aires representaba la causa que levantó la Carolina del Sud, es decir: el pretendido derecho de un estado o provincia de la unión federal o nacional a separarse y constituirse en un estado gobernado discrecionalmente”.

Alberdi identifica centralismo con la unidad de todas las provincias en una Confederación dotada de una Constitución Nacional aprobada por todos. Esto, dice, fue lo que triunfó en Estados Unidos. Todo lo contrario en Argentina. El Buenos Aires de Mitre representaba el separatismo, la autonomía de una provincia y –luego de la guerra civil– el sometimiento del entero país a esa provincia vencedora, Buenos Aires. “La revolución, en Norte América, ha tenido un triunfo de civilización y progreso; en el Plata, de feudalismo y retroceso”. Para Alberdi, que no pecaba por falta de lucidez, el triunfo de Buenos Aires, contrariamente a lo que desarrolla Sarmiento en “Facundo”, es el triunfo del feudalismo, del retroceso. Ha sido derrotada la Confederación Argentina que –lejos de expresar los intereses de una ciudad– expresaba los del país, que se le unía contra Buenos Aires. La Confederación –si usamos los conceptos porteños– era la civilización; Buenos Aires, la barbarie. Como vemos, el revisionismo no nació en 1930 con el Instituto de Investigaciones Juan Manuel de Rosas ni menos ahora de la mano de Pacho O’Donnell. Sólo que Alberdi (como los otros intelectuales que lo seguían o caudillos como Felipe Varela y su Manifiesto) no pretendía revisar nada. Era contemporáneo de los hechos. Daba su versión de ellos y esa versión expresaba una posición histórica y bélica contra Buenos Aires. Sigue: “Lincoln ha muerto por la libertad de los negros en América; Mitre expone hoy su vida por la esclavitud de los negros, como aliado del Brasil. Lincoln era el instrumento providencial de la república; Mitre lo es de la monarquía esclavizante del Brasil (...) Mitre es el Jefferson Davis del Plata, sin el coraje del ex presidente del Sud”. (Nota: Jefferson Finis Davis fue el presidente de la Confederación sureña, esclavista y separatista, consagrada –en el plano económico– al monocultivo del algodón. Davis estuvo al frente de la Confederación durante toda la guerra: 1861-1865. Su memoria, primero injuriada, ha sido restituida y hoy su prestigio hasta puede compararse con el del héroe indiscutido del Sur, el general Robert E. Lee. No en vano Davis se educó en West Point y fue como voluntario a rapiñarle la tierra a los mexicanos en la guerra que –destinada a esa causa– Estados Unidos le hizo bajo la bendición de Friedrich Engels, de la que los norteamericanos no se enteraron y muchos marxistas tampoco.)

Alberdi analiza como pocos la raíz profunda de la diferencia entre los dos países: Estados Unidos y Argentina. Aquí triunfó Mitre. Es decir, Buenos Aires. La ciudad sin nación. La ciudad exportadora, no productora. La ciudad sin mercado interno. La ciudad del monocultivo, de la abundancia fácil. Del goce inmediato. Pudo haber triunfado la otra: la que sumaba a la Confederación de Urquiza unida al Paraguay de López y a las montoneras del oeste mediterráneo. Con sus grandes intelectuales. Injuriados por la prensa de Buenos Aires. Escribe Olegario Andrade: “‘A la cárcel!’ con los escritores oscuros de Entre Ríos (...) ‘¡A la cárcel!’ con los escritores bárbaros de la tierra del caudillaje (...) Estos son los gritos hidalgos de la prensa libre, de la prensa civilizada, de La Tribuna, de La Nación Argentina, de los diarios grandes de Buenos Aires. Piden que el gobierno nos acuse. Que se nos juzgue como criminales vulgares. Que purguemos en un calabozo el delito de no pensar como ellos” (Olegario Víctor Andrade, “Las dos políticas”, Consideraciones de Actualidad, Editorial Devenir, Buenos Aires, 1957, p. 102). A muchos sorprende el inicio del panfleto de José Hernández ante el asesinato de Angel Vicente Peñaloza. Pero debiera sorprender menos. Hernández invierte los términos de la “culta” Buenos Aires: nosotros, la civilización; los otros, la barbarie. No, dice. No es así. Y escribe: “Los salvajes unitarios están de fiesta (...) El general Peñaloza ha sido degollado (...) El partido que invoca la ilustración, la decencia, el progreso, acaba con sus enemigos cosiéndolos a puñaladas (...) ¡Maldito sea! Maldito, mil veces maldito, sea el partido envenenado con crímenes, que hace de la República Argentina el teatro de sus sangrientos horrores”. Sería, así, José Hernández, el segundo poeta de la maldición. El primero fue José Mármol, que arrojó su maldición sobre Rosas: “Ni el polvo de tus huesos la América tendrá”. Pero Hernández no tuvo suerte. Aquí, con Buenos Aires, gana el Sur. Pierde todo el resto del país. Gana Jefferson Davis. Pierde Lincoln. Gana Lee, pierde Grant. Gana Mitre, a quien David Viñas (en Literatura Argentina y realidad política) habrá de llamar: el burgués fanfarrón. Era el hombre que Buenos Aires necesitaba. Y acaso el que siempre necesita.

No es posible explicar todo un complejo fresco histórico por la traición de un individuo, aunque fuera Urquiza. No, el factor decisivo –junto con todos los otros– fue que Inglaterra apostó por Mitre. Tal como, en la contienda norteamericana, había apostado por el Sur algodonero y esclavista. Querían, los ingleses, materias primas baratas. No maquinarias, que las hacían ellos, el taller del mundo. Aquí, quería el puerto de Buenos Aires y el trigo y el ganado de la pampa húmeda. El mercado interno sería para la penetración de sus productos manufacturados. Mitre, eficaz, luego de su guerra de policía, se lo entregó en bandeja de plata... y sangre. 


Tumba de Mitre en el cementerio de Recoleta, Buenos Aires.


A más de 100 años de su muerte, sus ideas sobre el Estado, la ley, los ciudadanos, los derechos y la libertad están presentes en nuestros debates públicos. La Nación 19/01/18. Por Rogelio Alaniz.

El 19 de enero de 1906 moría Bartolomé Mitre y, según los biógrafos, sus últimas palabras fueron "no me embalsamen". No me constan los motivos prácticos o teóricos de ese pedido, pero en términos históricos y políticos Mitre no está embalsamado. El hombre que hizo de la historia y la política la razón decisiva de su existencia no podría permitirse la licencia de renunciar a seguir gravitando con sus ideas.

Como Sarmiento, como Alberdi, con quienes sostuvo tantas coincidencias y tantas disidencias, Mitre mantiene una rigurosa actualidad. Sus ideas, sus proyectos, incluso sus esperanzas, están presentes en nuestros debates públicos, en nuestras diferencias, en nuestros dilemas. La nación, el Estado, la ley, las libertades, son temas en los que Mitre siempre tiene algo para decirnos.

Primera lección. Creyó en este país y nos enseñó a creer en él. Imposible pensar la política, ayer y hoy, sin esa fe laica que Mitre tuvo en la Argentina y en los argentinos. Esa convicción provenía de su mirada histórica, de esa lucidez para transformar la historia en conciencia histórica, como escribió José Luis Romero. La nación forjada en la crisis y pensada como el alma misma de la política. Y la historia nacional como un fragmento de la historia universal.

Segunda lección. La condición necesaria para hacer posible este destino es la sabiduría política, esa combinación virtuosa de teoría y práctica, inspiración y raciocinio. Fue exigente consigo mismo y con sus contemporáneos, pero en el vértigo de una crisis profunda escribió este consejo que hoy merecería estar presente en la memoria de todo político: "Debemos tomar a la Argentina tal cual la han hecho Dios y los hombres, para que los hombres con la ayuda de Dios la vayamos mejorando".

Tercera lección. Nunca se dejó subyugar por las utopías, pero nunca renunció a las esperanzas. Pensó la política con los pies plantados en la realidad y con los ojos mirando hacia las cumbres. Aceptó los rigores de lo posible, pero jamás perdió de vista que sin reformas materiales y culturales no hay reformas políticas perdurables. "Un pueblo pobre no puede ser libre; un pueblo sin instituciones no puede tener idea de sus derechos y deberes; un pueblo con malos códigos no puede tener una buena constitución; un pueblo con un mal sistema de hacienda no puede tener un buen sistema político; un pueblo que no goce de bienestar es en vano que tenga escrito en un papel sus libertades". ¿Se entiende por qué es nuestro contemporáneo?

Cuarta lección. En tiempos de faccionalismos, refriegas y turbulencias, apostó al acuerdo, al entendimiento y a la educación. No desconocía el conflicto y lo asumió con coraje, pero su talento se desplegaba forjando los grandes acuerdos porque "de estos males todos somos responsables y solidarios". Creía en los estadistas, pero rechazaba la noción del líder providencial. Detestaba la demagogia en todas sus manifestaciones: "Nunca he gobernado con los gritos de la calle -advirtió-, pero he consultado los movimientos de opinión".

Estaba convencido de que la educación contribuía de manera decisiva a la perfección moral e intelectual de los pueblos. "El número de analfabetos debería estar escrito en las paredes del Congreso para quitar el sueño de los legisladores", escribió. Hoy podría exigirse algo parecido.

Quinta lección. Fue, como le gustaba decir, un hombre de principios, es decir, de ideas y convicciones, pero esos principios nunca fueron dogmas. Fue un liberal de medios y de fines. Su liberalismo se confundía con la moderación, pero también con la curiosidad y el asombro. Siempre fue un político que en los momentos de crisis dijo lo que pensaba y siempre creyó que la política no podía reducirse a consignas esterilizantes. El liberalismo de Mitre se sostenía en la certeza de que la realidad siempre es más rica, más estimulante que las ideologías. Como dirigente definía lo fundamental, pero luego dejaba abiertas zonas amplias de ambigüedades para que la vida se encargara de dibujar los últimos trazos.

Sus convicciones moderadas le ganaron enemigos históricos. Los fascistas y los católicos integristas no le perdonan la república liberal; los izquierdistas no le perdonan la república burguesa. En ambos casos, lo que no le disculpan es su condición de liberal en el sentido más noble de la palabra.

Sexta lección. El historiador Hugh Trevor-Roper escribió que "los mejores políticos son aquellos que han estudiado la historia, y los mejores historiadores son los que han participado en política". Pensamiento ajustado estrictamente para Mitre. Fue un historiador exigente y un político eficaz que percibió las señales del pasado, captó las luces del futuro y supo de las decisiones cotidianas que se deben tomar todos los días, decisiones que exigían ese "golpe de vista" que permite comprender en la confusa y vertiginosa complejidad de lo real aquello que corresponde hacer en cada instante.

Esa inspiración provenía de su sensibilidad, de su experiencia en el trato con los hombres, pero se apoyaba en una reflexión rigurosa acerca de las tareas a realizar para constituir un sistema de poder. Mitre pudo equivocarse, pero en todas las circunstancias siempre supo dónde estaba parado y, sobre todo, siempre supo lo que deseaba para la Argentina. Ese sentido histórico de lo real, esa certeza acerca de lo que se debe hacer en cada momento, ese talento para establecer diagnósticos adecuados y soluciones posibles, es lo que distingue al político de todos los tiempos.

Séptima lección. Su vida propiamente dicha. Ese trajinar cotidiano entre las borrascas de la política, los rigores de la investigación y los imponderables íntimos de la existencia. También en estos planos Mitre tiene algo que decirnos. Tradujo la Divina Comedia; fue el primer historiador argentino; escribió poemas, novelas y ensayos. Sus artículos en los diarios fueron un modelo de reflexión y criterio. José Hernández le dedicó La vuelta de Martín Fierro.

Fue austero por temperamento y por convicción. El lujo, la riqueza y la ostentación le eran indiferentes. Era serio y formal, comprensivo y tolerante. Prefería la soledad a las multitudes, el estudio a la disipación. La victoria o la derrota no alteraban su estado de ánimo. Era valiente, pero no se ufanaba de su coraje; asumía los riesgos como si no le importaran las consecuencias. Como los héroes de Hemingway, cultivaba la elegancia en el sufrimiento y, como los personajes de Borges, crecía en la derrota. En su prolongada vida política conoció las victorias y las derrotas; los arrullos del poder y sus ingratitudes. En todas las circunstancias, nunca dejó de ser Mitre: algo taciturno y melancólico, valiente sin fanfarronería, inteligente sin ostentación. Octavio Amadeo lo recuerda en sus últimos años, "con su barba rala y el chambergo, parecía un viejo pescador escandinavo escapado de la tempestad". De esas tempestades Mitre sabía mucho.

Rincón gaucho

Siendo muy joven, escuchó los relatos de los paisanos en la estancia de Gervasio Rosas. Por Roberto Elissalde  | Para LA NACION Campo. 30/06/12.

Cuenta la tradición que don Ambrosio Mitre, padre del fundador de La Nacion, decidido a convertir a su hijo en un hombre de bien, le pidió a don Gervasio Rosas que lo hiciera hábil en las tareas rurales en su estancia del Rincón de López.

Muchos años después, sostiene Cesar Grass, el médico Juan Angel Fariní se sorprendió en una de las salas en la casa del general al ver una miniatura de Juan Manuel de Rosas. Quizá su expresión fue tal que Mitre le dijo: "¿Le extraña? ¿No sabe usted que yo le debo la vida a don Juan Manuel?".

Acto seguido le explicó que cuando hizo su experiencia campera en lo de don Gervasio Rosas, cierta vez éste lo envió a otra estancia ubicada en la margen opuesta del Salado. Como había llovido bastante y el río estaba algo crecido, Mitre, que no era baqueano en los pasos, buscaba el más aparente para vadearlo. Cuando iba a intentarlo por donde mejor le parecía, surgió de improviso un jinete que le gritó que no lo hiciera por ahí porque se podía ahogar.

El muchacho obedeció y anduvieron en silencio costeando el río, hasta que en determinado paraje le dijo: "Ese es el vado más seguro. Agarrate bien de las crines de tu caballo, pero fijate bien para no errarle en el regreso". El jinete le preguntó quién era y qué hacía, y le dio su nombre y le dijo que estaba en lo de don Gervasio Rosas. El paisano le replicó: "Decile a Gervasio que dice su hermano Juan Manuel que no sea bárbaro, que no se envía a una criatura como vos a cruzar el Salado. ¡Y dale recuerdos míos!".

Pocos días después, Bartolomé, de apenas 15 años, volvía a su casa con una esquela de Gervasio, que afirmaba: "El mocito no sirve para nada, porque en cuanto ve una sombrita se baja del caballo y se pone a leer". Si poca fue la afición a las tareas rurales, aquellas noches junto al fogón escuchando los relatos de los paisanos quedaron grabadas en el joven, que en los momentos libres del trajín de la guerra, de la acción política o del interés del Estado, tomó la pluma para evocar a los que también construyeron la Patria.


En el libro “Armonías de la pampa”, quizás muchos de esos recuerdos los volcó Mitre en sus versos "Santos Vega", "El caballo del gaucho" y "El Pato". Como lo dice en el prólogo: "Pertenecen a un género esencialmente nacional, que puede llamarse nuevo, así por los asuntos como por el estilo". Con justicia Melián Lafinur considera a Mitre "con justo título como uno de los fundadores de nuestra poesía vernácula". Y por si fuera poco, su adversario político José Hernández no dudó en estampar su respeto en la dedicatoria que acompañó el ejemplar de su Martín Fierro.


Museo Mitre, calle San Martín 336, ciudad de Buenos Aires. 

Agenda de Reflexión Nº 401 - Los descamisados
Por Eduardo Wilde. Publicado en “La República” del 12 de abril de 1874.
Texto gentileza de Rodolfo Parbst.

La prensa mitrista llama "descamisados" a todos los que no son partidarios de su ídolo. Esa prensa podrá reconocer la pobreza de los individuos que insulta, que son argentinos, que tienen derecho a participar de las conmociones de su patria y a concurrir para la formación de sus poderes.

Pero si los individuos del pueblo que van a dar en tierra con el poder y con la influencia del caudillo y la aristocracia son descamisados, ¿quién les habrá robado la camisa? ¿Por qué, siendo argentinos, se encuentran desheredados en su propia Patria? Los que ahora nos insultan llamándonos descamisados, quizás viven en suntuosos palacios o en casas regaladas que se compran con el dinero que se cercenó a nuestro salario. Quizá los que después de habernos desnudado se ríen de nuestra desnudez, se visten lujosamente con el dinero que la Nación había destinado para que fuéramos bien alimentados en las campañas, y para que no entráramos hambrientos a las batallas, donde debíamos llenar los deberes del soldado para sostener la grande y ruinosa política. Quizás los que insultan a los pobres trabajadores del pueblo señalándoles su miseria, han conseguido conducirlos a ella, destruyéndoles su familia al arrebatar del hogar al que la mantenía; quizá el descamisado que recorre las pulperías consumiendo lo que gana en el día es conducido a la abyección y a la miseria por los que le hicieron abandonar a sus hijos y a su esposa imponiéndoles la ración de hambre y desolación que quita todo los encantos de la vida.

Si los descamisados hablaran, cuántos opulentos nos señalarían que ostentan su lujo en cambio de la desnudez que procuraron. Los descamisados no son mitristas. Los mitristas tienen camisa, casa, alimentos y dinero. ¿Es acaso porque trabajan más o porque no tienen vicios?

No, ellos son también los descamisados de la víspera que el oro de los proveedores ha vestido. Ellos son los individuos del pueblo que gozan de un sueldo mensual salido ya sabemos de dónde y que se les paga por ser mitristas, por sostener a Mitre, por votar por él, por elevarlo, por servir a la empresa que quiere hacer de él un presidente que sangre de nuevo al pueblo para convertir sus adeptos en millonarios.

Ellos son también los descamisados de la víspera que tomarán una profesión lucrativa: la de ser mitristas.

Si no se escondiera en cada uno de nuestros descamisados un tesoro de abnegación y de virtudes, ellos no sufrirían la vergüenza de oír insultar su miseria.

Nuestros descamisados saben dónde se encuentran las camisas que harían bien a su cuerpo.
Preferimos nuestros descamisados que la abnegación arrastra, a sus compañeros de la víspera vestidos hoy gracias al oro de los empresarios de candidaturas.

Los descamisados que no se procuran camisas a cambio de su conciencia, irán hoy a los atrios con su pecho descubierto a dar su voto por los electores que han de elegir un presidente que no haga guerras, que no haga surgir como nuevas industrias las proveedurías y que no persiga los derechos de las provincias.

Nuestros descamisados expondrán hoy sus pechos descubiertos a las balas de los revólveres lujosos y a los filos de los puñales con que la plutocracia de Buenos Aires ha amado a sus afiliados. Esos descamisados que volvieron desnudos de los campos de batalla en que quedaron muchos de sus compañeros, enseñarán hoy a los insultadores y a su jefe indolente que están dispuestos a mantener sus derechos y a conseguir que su voluntad soberana impere, porque son ellos, los descamisados, los miserables, a quienes queda como única fortuna su conciencia, los que forman el pueblo, la mayoría que arrastra una vida precaria en las ciudades, siendo siempre la primera en los sacrificios y en los gloriosos combates.

Recogemos el nombre o el apodo con que se pretende injuriar a los partidarios de nuestras ideas y nos lo apropiamos con orgullo. Somos los descamisados, no traficamos con nuestra conciencia, pero el sol que lucirá hoy no se ocultará en el horizonte sin presenciar nuestra victoria democrática, y los que pretenden insultar la miseria y la inquebrantable firmeza de los que no están con ellos, tendrán que estampar en sus periódicos esta consoladora noticia: ¡los descamisados han triunfado!

"La República", 12 de abril de 1874
Eduardo Wilde (médico, ministro del Interior del presidente Julio Argentino Roca. Tupiza, Bolivia, 1844 - Bruselas, Bélgica, 1913) Publicado por Agenda de Reflexión el Noviembre 23, 2007

Fantástico el artículo de Wilde. Aprovecho para reivindicar al "Colorado" Ramos que fue uno de los poquísimos historiadores que comprendió que el roquismo había sido el espacio político en que se aglutinaron las fuerzas del federalismo provinciano, y fue uno de los primeros en establecer la línea federalismo-roquismo-yrigiyenismo-peronismo, cosa que se hace evidente en este rescate de los primeros descamisados. Figuras como las de Wilde o Magnasco fueron rescatadas por él, que además llamó la atención sobre el hecho de que es en ese espacio en que surgió el notable ciudadano de Nuestra América, Roque Saenz Peña. Además creo que esto demuestra que no es correcta la tesis de José María Rosa sobre la incomprensión de lo "nacional" por parte de los hombres de la llamada "Generación del '80". Felicitaciones por la "perla" rescatada, que demuestra, además, algunas de las constantes de nuestra historia: el desprecio y la soberbia de los poderosos, y la capacidad popular de apropiarse de los símbolos del enemigo y de convertir el insulto oligárquico en motivo de orgullo. Publicado por: Mariano Cabral.

Agenda de Reflexión Nº 497 - Cría cuervos…
19 de Enero de 2009

El pichón. El Dr. Farini visitó como médico al hijo de Mitre. Después Divus Bartolus lo invitó a pasar a conversar a la sala, y en lugar privilegiado, Farini descubrió una miniatura de Juan Manuel de Rosas. Extrañado el Dr. Farini de que Mitre, antirosista acérrimo, tuviera una miniatura de Rosas, le pidió explicación:

- ¿Y esta miniatura?
- Don Juan Manuel - dijo Mitre - ¿le extraña?
- No es para menos - sin salir de su asombro - ¡ Un retrato de Rosas en su casa?
- ¿No sabe Usted que yo le debo al vida a don Juan Manuel?
- ¿Cómo? - preguntó Farini.
- Le explicaré - dijo Mitre - cuando yo era chico y vivía en al estancia de Gervasio Rosas, a cuyo lado me crié, cierta vez éste me envió a una estancia vecina ubicada en la margen opuesta del Salado. Había llovido bastante y el río estaba algo crecido. Yo no era baqueano en los pasos y buscaba el más aparente para vadearlo, y ya iba a intentarlo por donde mejor me pareció, cuando surgió de improviso un jinete muy apuesto y muy bien aperado que me gritó:
- Chiquilín ¿que vas a hacer?
- Voy a pasar el río, Señor.
- Por ahí no, criatura, te vas a ahogar - y agregó imperativo, dando espuelas a su caballo - ¡Sígueme!
- Yo le obedecí - dice Mitre - y anduvimos silenciosamente varias cuadras costeando el río, hasta que en determinado paraje me dijo:
- Ese es el vado más seguro. Agarrate bien de las crines de tu caballo y andá tranquilo, pero fijate bien para no errarle en el regreso.
- Gracias señor, le respondí.
- ¿Y como te llamas? - me preguntó entonces el providencial personaje.
- Bartolomé Mitre, señor - le respondí.
- ¿De donde eres?
- De lo de don Gervasio Rosas, señor.
- Ahjá, Decile a Gervasio que dice su hermano Juan Manuel que no sea bárbaro, que no se envía a una criatura como vos a cruzar el Salado. ¡Y dale recuerdos míos!
- Con este antecedente, imagínese, mi querido Farini -terminó Mitre- que tengo razón para tener la efingie de Rosas en mi escritorio, debiendo advertirle que esa ha sido la única vez que he visto personalmente al terrible don Juan Manuel, contra quién debí escribir tanto después.
(Cesar Grass: “Rosas y Urquiza - Sus relaciones después de Caseros. Bs.As. 1948)

El joven Mitre no logra adaptarse a la férrea disciplina de la estancia “El Rincón de López”, regentada por Gervasio, y cuando tenía 14 años es devuelto por Rosas a su padre con estas palabras: “Dígale a Don Ambrosio que aquí le devuelvo a este caballerito, que no sirve ni servirá para nada, porque cuando encuentra una sombrilla se baja del caballo y se pone a leer”

Los “economistas”.  Este episodio en el río, recordado por Mitre en la vejez, fue ignorado durante su vida, y como a tantos otros, lo traicionaría en honor a la “libertad y la civilización”. Emigrado a Montevideo, formaría parte del “Ejercito Grande” contra Rosas en Caseros, como oficial de una fuerza extrajera, tal como se lo echa en cara Juan Bautista Alberdi en su polémica por la Guerra del Paraguay, en que Alberdi se oponía desde Paris a dicha guerra.

Alberdi recibió el ataque de la prensa mitrista a raíz de la publicación en París, en 1865, de un folleto que apareció como de autor anónimo: “Toda la prensa del General Mitre - escribió Alberdi - ha recibido la consigna de imputarme el folleto titulado “Les dissensions des Républiques de La Plata er les machinactions du Brasil”, como un acto de traición… Que el folleto precitado sea o no mío, es cuestión de poca monta, desde que todas sus ideas me pertenecen” (Albedi: Los intereses argentinos en la guerra)

Las ideas expuestas en el folleto eran la propiedad irrenunciable de todos los federales argentinos, contra cuya libertad y derechos se lanzaban los escuadrones del liberalismo, pero la campaña siguió personalizándose en Alberdi porque su vos era la mas respetable y resonante de todas las que habían logrado sucumbir de esa hecatombe.

El ilustre pensador no dejó de presentarles batalla. En 1867 sintetizaba la esencia del problema:  “Luego yo he sido atacado esta vez, no por defender al Paraguay, sino por defensor de la República Argentina; no por aparaguayado como se dice en Buenos Aires, sino por argentino; es el patriotismo nacional argentino bien entendido” (Alberdi: Las dos guerras de Plata y su filiación en 1867. París, mayo de 1867. “El imperio del Brasil”)

Alberdi, atacado en su patriotismo le arrojó este certero dardo a la cara de Mitre, el antiguo artillero de Caseros: “Si al menos hubiera yo tomado una escarapela, una espadas, una bandera de otro país, para hacer oposición al Gobierno del mío, como en Monte Caseros lo hizo otro argentino contra Buenos Aires, con la escarapela oriental, como oficial oriental, bajo la bandera oriental y alineado con los soldados de brasil…”

Mitre se incorpora a las tropas uruguayas del “ejécito grande”, recomendado por los generales Juan Gregorio de Las Heras y Eugenio Garzón, y siendo aceptado por Urquiza, se incorpora al frente de una batería uruguaya, al mando del coronel Pirán. La historia oficial mitrista habla del heroico comportamiento de Mitre, que con su acción inclinó la balanza de la batalla al favor del invasor, con prescindencia del general en jefe, Urquiza, a quien de esta forma le resta mérito.

Alfredo de Urquiza, que investigó los hechos no llega a la misma conclusión: “Vive en Entre Ríos un anciano coronel Espíndola, a quien en otro tiempo le oí decir que en Caseros encontró al comandante Mitre, con su batería, detrás de un monte y que habiéndole preguntado por lo que allí hacia, Mitre le contestó: Estoy economizando sangre” (Alfredo F. de Urquiza. “Campañas de Urquiza. Rectificaciones y ratificaciones históricas. Buenos Aires. 1924) (AGMK.PLA.p.301)

La “sangre que ahorraba” Mitre en Caseros, tal vez fuera “la misma que derramaría” para aplastar a los federales del interior luego de Pavón, tal vez convencido por Sarmiento, que aconsejaba a Mitre “No trate de economizar sangre de gauchos… es lo único que tienen de humano. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos” (Carta a Mitre de 20 de Septiembre de 1861 y “El Nacional” 3/2/1857)

Desde “La Patria”, José Hernández publica varios artículos referidos a Mitre: “De presidente a revolucionario, de revolucionario a pirata”; “Males sobre males”; “Los dos fundadores de la nacionalidad argentina”; “La administración Mitre”. En este último describe: “Ahogó en sangre las resistencias de la Patria, para prepararse el camino de la Alianza, que debía dar por resultado la devastación del Paraguay”.

“En esta sección americana, Mitre ha sido un cometa de sangre, un flagelo devastador, un elemento de corrupción y de desquicio y dan testimonio de su existencia los huérfanos, las viudas y los inválidos.”

La bandada. Tal vez herido todavía por se despedido de la estancia “El Rincón de López”, Mitre no se conformó con participar, aunque “escondido en el monte”, en la caída de Rosas, sino que muchos años después de Caseros, todavía sangraba por la herida y hacia leña del árbol caído; en 1887 se permitía hablar con desenfado de la “deshonestidad de Rosas”, aseverando que “…como administrador de los caudales públicos, lo tengo como un ladrón, como lo ha declarado la justicia.”

Estos conceptos de Mitre no tienen nada que ver con la verdad histórica y contrastan con la opinión del historiador José Maria Ramos Mejía, que a pesar de su claro antirosismo, reconoce que “… en el manejo de los dineros públicos, Rosas no tocó jamás un peso público en provecho propio, vivió sobrio y modesto y murió en la miseria…” (J.M.Ramos Mejía: Rosas y su tiempo.)

De esa forma contribuida Mitre a la leyenda roja contra Rosas, como un aporte más a las infamias levantadas por hombres como Sarmiento, Florencio Varela, Rivera Indarte entre otros, acusando también a Rosas de “deshonesto con los dineros públicos”

Mitre acusa a Rosas de deshonesto “…como lo ha declarado la justicia”, basándose precisamente en un juicio infame, lleno de mentiras y resentimientos como lo demuestra la investigación histórica. Desde la Legislatura, el 24 de septiembre de 1859, el fiscal doctor Emilio Agrelo emite acusación, comenzando el “mesurado” alegato afirmando que “…el asesinato, el robo, el incendio, las devastaciones, el sacrilegio, el perjurio, la falsificación, la impostura y la hipocresía, han sido elementos constitutivos de esa terrible tiranía erigida en sistema político durante tan largos años en nuestro país”…y agregaba al final una pieza de antología: “¡Maldición sobre este monstruo! ¡Que su vida sea tejido de desdichas y miserias, que el remordimiento lo persiga en todas partes, y que la sombra ensangrentada de sus victimas venga a turbar su sueño, para que ni aún en las horas tranquilas del reposo, pueda gozar la calma y el sosiego! ¡Que los gritos de los lamentos de los huérfanos a quienes arrebató sus padres y sus fortunas, traspasando los mares, vaya a resonar en el oído de aquel caribe, para que lo sobrecojan de espanto, y para que el pueblo libre de la Gran Bretaña vea en las facciones lívidas y descompuestas del Tirano, retratando el miedo que le causan sus crímenes, el horror que se inspira en si mismo, el asco que ocasiona a la humanidad la presencia de aquel reptil a quien se le ha quitado el veneno con que mataba a sus semejantes!”

La acusación, llena de diatribas y resentimientos, tiene otro aspecto por demás singular: el doctor Emilio Agrelo es el mismo que el 8 de octubre de 1851, en plena “tiranía”, en honor a la hija del “tirano” sustituye los caballos del carruaje de Manuelita, para tirar el mismo del carruaje. En honor a la verdad, debemos reconocer que “lo hizo bastante bien”. (AGM.PaL.p.212)

Para comprender la “ecuanimidad” de los unitarios que juzgaron a Rosas, baste citar el dictamen de Rufino de Elizalde, que ante el reclamo de un vecino sobre bienes de Rosas que supuestamente “le pertenecían” al demandante, sin abrir pruebas, don Rufino dictaminaba: “Desde que la demanda es contra Rosas, este ministerio nada tiene que oponer, porque todo particular debe tener siempre razón contra el tirano”

El 17 de abril de 1861, el juez don Sixto Villegas falló declarando a Rosas “…asesino de profesión y ladron famoso” por crímenes comprobados sobre la base de pruebas “…que varían desde el indicio hasta el testimonio original, desde el rumor hasta la notoriedad universal”. Vaya singular manera de los liberales unitarios para juzgar y sentenciar a alguien en ausencia. Durante los debates en la Legislatura, Rufino de Elizade, sin presentar prueba alguna, no tiene empacho en afirmar que “Rosas ha salido del país muy rico. Sabemos que embarcó una gran cantidad de baúles con dinero y alhajas y que llevó casi todos los brillantes que existían en Buenos Aires… No han de padecer nada ni él ni sus hijos y es muy sabido que ha estado viviendo en Londres con el boato de un príncipe…”

También Sarmiento se sumó a las diatribas en el Senado, acusando a Rosas de gozar en el exilio de “cuantiosos bienes que nosotros no tenemos”, a lo que el historiador M.C.Gras le replica que “Cuando esto dice Sarmiento en el senado de Buenos Aires, Rosas se debate en la pobreza más angustiosa, y él, Sarmiento, vive holgadamente, percibe varios sueldos importantes y está dilapidando los cuantiosos bienes que su esposa Benita Pastoriza ha heredado de su primer marido. Existe - agrega - un expediente judicial que comprueba esto y que la mayoría de los biógrafos del sanjuanino pretenden ocultar…” (H. Senado de Buenos Aires. Diario de sesiones. Sesión del 29 de julio de 1857 - M.C.Gras - AGM.PlA.p.308)

La verdad siempre triunfa. Pero los “baúles con dinero y alhajes” que cita Elizalde y los “cuantiosos bienes” a que aludía Sarmiento, nunca existieron, sino en la mente de esos canallas. Rosas, que era mas inteligente y honesto que todos ellos, al embarcarse en el buque de guerra ingles “Conflict”, hizo extender un documento en el que constaba el magro haber que llevaba consigo, consistente en 745 onzas de oro, 200 pesos fuertes y 22,4 ¾ reales y cuartillos…y por suerte, un baúl con copia de documentación de su gobierno, para conocimiento de la posteridad, ya que lo originales fueron incinerados por los vencedores de Caseros.

“Llegará el día en que desapareciendo las sombras sólo queden las verdades, que no dejarán de conocerse por más que quieran ocultarse entre el torrente oscuro de las injusticias” (Juan Manuel de Rosas. 1857)

Moraleja: cría cuervos y te sacarán los ojos.

jueves, 11 de enero de 2018

Fotos con agua y cosas parecidas VI






  









1 a 5. Nueva York, USA.
6 a 11. San Salvador de Bahia, Brasil. 
12. Dique Cabra Corral, Salta, R.A. 
13. Dique Campo Alegre, La Caldera, Pcia. de Salta, R.A.
14. Indonesia (gentileza Laura Mz). 

miércoles, 10 de enero de 2018

Será por eso que te quiero tanto, Buenos Aires V (2018)


13987138_10210476716343444_891289158_o


Espectáculos y visitas interesantes en nuestra amada y odiada Buenos Aires, para no morir de aburrimiento. Horanosaurus. 

ENERO 2018

01 a 07-ene. "Capa en color". Muestra fotográfica de Robert Capa. Casa del Bicentenario-Riobamba 985, CABA. Martes a domingos de 13 a 21 hs. Gratis. 
01-ene. al 18-feb. Trilogía Argentina, Colombia, México. Colección Amalia Fortabat (Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Frida Kahlo, Antonio Berni, Fernando Botero, Jorge de la Vega, Carlos Alonso y otros). Olga Cosentini 141, Puerto Madero, CABA. Martes a domingos de 12 a 20 hs.
01-ene. al 19-feb. México moderno, vanguardia y revolución (Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaros Siqueiros, José Clemente Orozco, Leonora Carrington y otros). Jueves a lunes de 12 a 20 hs., miércoles de 12 a 21 hs. MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires). Av. Figueroa Alcorta 3415, CABA. 
05, 06, 12, 13, 19, 20, 26 y 27-ene. Les Luthiers (Gran Reserva-Antología). Teatro Gran Rex. 
Ma. 16-ene. Eumir Deodato. Niceto Club. 20 hs.
25-ene. Thomas Anders & Modern Talking. Teatro Gran Rex. 21 hs.

FEBRERO 2018

Vie. 09-feb. Creedence Clearwater Revisited. Luna Park. 21 hs.
Vie. 16-feb. Rod Stewart. Estadio GEBA.
Sáb. 24-feb. James Blunt. Luna Park. 21 hs.
Mié. 28-feb. Patti Smith. CCK. 

lineup2018


Imagen relacionada

MARZO 2018

Jue. 01-mar. Patti Smith. CCK. 
Lu. 05-mar. Michael Bolton. Teatro Gran Rex. 20.30 hs.
Mié. 07-mar. Foo Fighters y Queen of the Stone Age. Estadio Vélez. 19 hs.
Sáb. 10-mar. Diego El Cigala. Teatro Gran Rex. 20.30 hs.
Mié. 14-mar. Earth, Wind & Fire Experience. Teatro Coliseo. 21 hs.
Jue. 15-mar. David Byrne. Teatro Gran Rex. 
Vie. 16, Sáb. 17 y Dom. 18-mar. Festival Lollapalooza: Red Hot Chili Peppers, Pearl Jam, Lana del Rey, The Killers, David Byrne, Bajofondo y otros. Hipódromo de San Isidro.
Lu. 19-mar. David Byrne. Teatro Gran Rex. 21 hs.
Ma. 20-mar. Phil Collins y The Pretenders. Campo Argentino de Polo.
Jue. 22-mar. Jean Michel Jarre. Estadio GEBA. 21 hs.
Mié. 28-mar. Los Kjarkas y Chila Jatun. 20.3o hs.

ABRIL 2018

Sáb. 14-abr. Soundhearts Festival. Radiohead. Tecnópolis. 19 hs.
Dom. 15-abr. Glenn Hughes. Teatro Flores. 19 hs.
Ma. 17-abr. Richard Ashcroft. Luna Park.
Jue. 19-abr. Goran Bregovic. Teatro Opera-Allianz.  

MAYO 2018

Mié. 02-may. Diana Krall. Teatro Gran Rex. 21 hs.
Vie. 04-may. Sting. Hipódromo de Palermo.
Vie. 11-may. Ozzy Osbourne. Estadio GEBA. 19 hs.

VISITAS GUIADAS GRATUITAS EN:

https://turismo.buenosaires.gob.ar/es/article/visitas-guiadas



martes, 26 de diciembre de 2017

La tipificación de carnes vacunas en la Argentina II



Desde hace muchos años se discute la importancia de actualizar los parámetros que se utilizan a diario en los frigoríficos de la Argentina para tipificar las miles de reses bovinas que se faenan en nuestro país. Hice un somero análisis del concepto de tipificación vacuna en una entrada anterior que creo interesante leer como introducción a estos párrafos (ver abajo links relacionados). 

Nuestro país, después de una década perdida tras la desastrosa anti-política kirchnerista para el sector cárnico (*) trata de recuperar el protagonismo mundial que tuvo alguna vez. La cuestión fue analizada también en este blog. Mediante algunos estímulos oficiales, recientemente se pudo volver a integrar al grupo de los diez primeros exportadores

La discusión antes apuntada gira en torno de modernizar la evaluación de carnes copiando los sistemas que usan los países exportadores de punta, adaptarse sin más a las exigencias que requieren los importadores, propugnar el agregado de nuevas mediciones -necesarias y/o exóticas- o dejar las cosas que están porque aún funcionan. 

¿Funciona la tipificación actual todavía? La crítica eterna al precursor y longevo sistema argentino se cierne sobre el carácter subjetivo que aplica el tipificador. De hecho no se trata de un método científico sino de comparación de modelos. El ojo entrenado compara lo que ve con lo que ha visto y lo que corresponde, achicando al mínimo el error. Para los protestones, digamos que los países de punta usan sistemas similares, no mucho más objetivos, por simples razones económicas y operativas. Estamos calificando un producto de origen biológico, muy variable, no uno industrial. Y no se puede aún hacerle una tomografía computada a cada res y decidir a la velocidad de las norias. Más objetividad requiere costos insufribles.

Tipificar es diferenciar por calidad pero es un costo operativo  solo útil cuando el sistema resulta, retribuyendo mejor al ganadero que ofrece un producto bueno que se diferencia en el mercado. Sino no hay incentivo. La respuesta a aquella pregunta solo la tienen quienes comercializan hacienda y carnes todos los días. No todos los estudiosos, que a veces no pisaron un frigorífico ni conocen a fondo el negocio. 

Al problema se agrega que hay una demanda interna y otra externa que se entrecruzan, que muchos opinan con vehemencia sin conocer y que, como suele decirse- cuando nos juntamos dos argentinos formamos tres partidos políticos. Nos resulta difícil consensuar, nos gusta más imponer y eso suele pasar asiduamente en los despachos oficiales. Y si se imponen cosas sin fundamentos, no funcionan aunque salgan por decreto.

En mi humilde opinión, los parámetros de conformación y terminación que se aplican en la tipificación vigente en la Argentina aseguran bien la calidad de la res (la cantidad real de músculo que se vende en una res completa). Para asegurar la calidad de la carne en si misma (atributos terneza, color, sabor, marbling, etc.)  sería interesante y viable agregar en las plantas faenadoras básicamente los controles extras que se requieren actualmente para exportar a la Comunidad Europea los contingentes denominados Cuota 481/12 (carnes de hacienda especial engordada/confinada en feed-lots... un simil cuota Hilton pero alimentada a grano). Es decir, controlar la dentición para asegurar edad (la osificación ya es sopesada) y el "marbling" o marmoleo de la carne (grasa intramuscular), siendo estrictos con las contusiones que afecten cortes valiosos. Quizás también la evolución del pH pero sin sumar tareas por sumar, si no existen exigencias concretas. Todo en forma voluntaria, como segunda etapa de la actual tipificación.

El sistema debe continuar bajo supervisión oficial, necesaria para que no se desmadre el comercio y muchos empresarios argentinos del rubro vuelvan a mandar a los europeos vacas de carne dura en vez de novillos y se pierdan mercados, como sucedió muchas veces cuando el control fue laxo.

En el siguiente link, un video muy interesante para bajar y analizar, producido por la empresa Quickfood hace años explicando la tipificación que aplicamos. Después, dos artículos publicados hace poco, que actualizan el tema: tienen muy buenos enfoques y también algunos errores. Parafraseando a la famosa filósofa argentina Karina Jelinek, los dejo a su criterio. Ing. Agr. Horacio A. Méndez. 

(*) olvidar es de necios: ciento veinte frigoríficos cerrados, 12000 obreros calificados de la industria de la carne a la calle, brutal reducción del stock ganadero por desincentivación y millonarios subsidios al engorde a corral otorgados por Ricardo Echegaray, coimas mediante. ¿Ya zafó de semejante robo? ¿Tampoco les importa, peronistas? (lean "Fuera de control" de Matías Longoni, 2011-no se hagan los distraídos).





Mientras el sistema vigente privilegia la categoría, la nueva propuesta hace foco en la calidad de la carne, premiando a los animales jóvenes de mayor kilaje. “Brindará información útil a productores y procesadores, equiparable a la de los mercados líderes”, afirma Aníbal Pordomingo del INTA. Por Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne 20-09-2016. 

“El sistema de tipificación vigente es anticuado para los actuales planteos ganaderos, ya que básicamente califica la res según la categoría del animal y el peso de faena, lo que no necesariamente refleja los atributos de la carne. En el mundo esto cambió hace 20/30 años. Sin embargo, aquí, prácticamente, define el precio. Por eso, nuestra propuesta hace hincapié en la calidad del producto”, dijo a Valor Carne Aníbal Pordomingo, Coordinador de Ganadería del INTA, refiriéndose al proyecto diseñado en conjunto con el Ministerio de Agroindustria para modernizar el modelo que se aplica en la Argentina desde 1973.

La iniciativa apunta a valorizar los animales más pesados, con la condición de que sean jóvenes, de modo que el novillito, la vaquillona y el ternero gordo no sean los únicos premiados por el sistema, dado que no siempre son los mejores.

“Hoy, un novillo de corral de dos años, dos años y medio, puede tener una calidad superior a la de un novillito. De igual modo, una vaquillona de 400 kg de campo puede dar un producto equivalente al de otra de 300 kg. Muchas veces, por hacerlos rápido se terminan sobre engrasados o con escasa grasa intramuscular. O sea que un mayor peso, a una misma edad, no debe ser penalizado”, planteó el especialista. Y aclaró que  “en el mundo no se negocian reses livianas, lo que no significa que no sean jóvenes, son de animales producidos en planteos que les permiten lograr un desarrollo importante, con una muy buena relación músculo, hueso y grasa. De eso se trata la calidad”.

Además de brindar información objetiva a productores, industriales, comercializadores y consumidores, la propuesta busca que la misma se pueda homologar con los otros sistemas de tipificación del mercado internacional. “Por ejemplo, si digo que el A- se corresponde a un low choice americano los compradores podrán interpretar de qué producto y calidad estamos hablando. Ayuda a posicionarnos en el mundo”, subrayó Pordomingo.

Por fuera y por dentro. El proyecto mantiene algunos parámetros del sistema anterior a los que se sumarán nuevas variables externas y una mirada por dentro de la media res. En ese sentido, “se seguirá utilizando su peso, la conformación, el grado de terminación, que en cierta manera muestra la relación músculo-grasa, aunque no la termina de definir; se introducirá un cambio crucial como es la edad por dentición, que hasta ahora estaba incluida en la categoría, y habrá un indicador de contusiones”, señaló. Ahí, termina el primer nivel de calificación,  que básicamente es lo que se ve cuando la media res está en el gancho y que será obligatorio para todos los procesadores.

Lo más innovador de la propuesta es la segunda etapa, en la que se evaluarán área de ojo de bife, su pH, color, espesor de la grasa de cobertura y grasa intramuscular. “Este nivel, por lo pronto, será optativo ya que se requiere cortar la media res. Se mirará el bife porque tiene una gran correlación con lo que pasa en el resto del animal. En base a sus mediciones y al peso de la media res, se calculará el rendimiento carnicero, según una formula probada en el mundo”, explicó. Y detalló: “cuanto más pesada sea la res y mayor el área de ojo de bife, más cantidad de carne brindará, alineado con la genética y la calidad del proceso de cría, recría y engorde”. Ese dato, será fundamental para los procesadores, ya que permitirá saber si tendrán menos pérdidas al quitar el hueso y la grasa. También resultará de interés para el ganadero, que podrá utilizarlo en la selección por rendimiento en carne y para corregir aspectos del manejo.

Otro indicador importante para la industria es el pH, que debe ser menor a 5,7 ó 5,8, lo que define la vida útil del producto. “Si es más alto, la carne no tiene capacidad de madurar y habrá que procesarla inmediatamente. En algunos países este parámetro separa las materias primas para moler de las que son madurables para cortes frescos o congelados”, prosiguió Pordomingo.

Con respecto al color, si el músculo es claro y brillante, indicará que hubo un mejor manejo y podrá lograr un pH más bajo que si es rojo oscuro. En cuanto a la grasa, si es amarillenta, no necesariamente señala que proviene de un animal más viejo, sino que contiene pigmentos resultantes de la alimentación pastoril, que le dan más sabor. “Dicho esto, la población argentina se ha inclinado por la grasa blanca, de la alimentación a grano, porque la asocia con animales más jóvenes”, afirmó.

Un elemento clave del proyecto es que se estimará el marmoreo o marbling. “Si bien al consumidor argentino no le interesa tanto, ya que el contenido de grasa intramuscular es bajo, del 2 al 5%, esto influye en la capacidad del músculo de retener humedad y color, características que mantienen la frescura. Además, al evitar pérdidas de agua, protege indirectamente la terneza, que depende de la genética. Por eso, es un atributo tan valorado en el mundo”, sostuvo. En tal sentido, los mercados internacionales exigen cierto grado de marmoreo, “algo que no es menor para los modelos argentinos que hacen todo muy rápido, llevando a excesos de cobertura pero marmoreo insuficiente. Tendremos que hacer engordes más progresivos, y sobre todo mejores recrías, un desafío para los ganaderos”, advirtió Pordomingo.

Finalmente, esta información de marmoreo combinada con la edad permite calificar la calidad de carne que complementa el rendimiento carnicero, pilares del segundo nivel de tipificación.

Para consensuar. La propuesta está a disposición de todos los actores de la cadena, sean del ámbito público o privado. “Está en discusión y puede sufrir modificaciones. Ya se ha presentado a las asociaciones de productores y de la industria. Hay algunos frigoríficos entusiasmados, sobre todo los de exportación, que están en condiciones de implementar el sistema completo; y otros no tanto, en general los de consumo, que adoptarían sólo el primer nivel. De cualquier modo será un avance, ya que al relegar la categoría como condicionante del precio, habrá datos más objetivos, mayor transparencia. Lo más importante es que estimula a producir más carne por cabeza premiando la calidad”, concluyó Pordomingo. 




Carnetec.com 20/12/17. Por Ignacio Harris, socio fundador de LIAF Control, SRL, un organismo de inspección y certificación con su sede principal en Buenos Aires y es el responsable técnico del esquema de certificación chilena. El también se desempeña como Director Técnico de Carnes en la Asociación Argentina de Angus, dirigiendo el programa del Atributo de calidad de carne "Argentine Angus Beef". Harris forma parte de las Comisiones de Sanidad, Calidad Agroalimentaria y Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA). E-mail: info@liafcontrol.com 

La tipificación oficial de la carne de vacuna se implementó en el país por primera vez en el año 1941 con el objetivo de orientar acerca del valor comercial de las reses vacunas. Tuvo modificaciones en los años 1963 y 1973, y un agregado de categoría en el año 2012 donde se incluyó el Macho Entero Joven (MEJ). Salvo este agregado, Argentina sigue con el mismo sistema de clasificación y tipificación de hace ya 44 años.

La tipificación era realizada por técnicos de la ex Junta Nacional de Carnes (JNC), prestigiosa entidad del Estado Argentino disuelta en el año 1991.

Actualmente, los tipificadores oficiales acreditados son empleados en relación de dependencia de los frigoríficos y fiscalizados por el Ministerio de Agroindustria. Este sistema de tipificación contempla solo la clasificación (sexo) de los animales, su conformación por relación músculo/hueso, peso, edad (por osificación) y grasa de cobertura con relación al músculo.

Clasificación. El sexo, la escala de peso limpio de la media res, el grado de osificación de las vértebras sacras y de las apófisis espinosas de las vértebras dorsales determinan las diferentes clasificaciones.

                                           Escala de peso limpio de la media res (*)

Novillo: (+) 125 kg
Novillito: hasta 125 kg
Vaca: (+) 125 kg
Vaquillona: hasta 125 kg
Ternero/a: hasta 98 kg
Macho Entero Joven (MEJ): hasta 2 dientes
Toro: sin exigencia

TipificaciónMedición subjetiva basada en la observación realizada por personal entrenado para determinar las diferencias entre los distintos tipos de reses, mediante la evaluación del desarrollo muscular (conformación) y el espesor de la grasa de cobertura (terminación). Así se determinan diferentes calidades y destinos comerciales.

Conformación (relación músculo/hueso): Medición subjetiva basada en la observación realizada por personal entrenado para determinar el volumen y desarrollo de la masa muscular, observando las formas, perfiles, convexidades y relieves de las reses, sin tener en cuenta la grasa de cobertura.

(*) Esto no se mide en términos absolutos, p. ej.: una media res hembra que pese más de 125 kg. no necesariamente es vaca como indica la tabla, ya que si no tiene osificación del sacro, apófisis espinosas de las vértebras dorsales que determinen edad avanzada, no tiene el canal pelviano abierto y presenta una ubre glandular y sin perforación, nos indica que no ha parido y por ende debe clasificarse como vaquillona.



                                                         JJ--J--U--U2 (de izquierda a derecha)

Terminación (relación músculo/grasa): Medición subjetiva basada en la observación realizada por personal entrenado para determinar el espesor, acumulación y/o distribución del tejido adiposo que cubre la res. La misma debe ser pareja y uniforme. Los diferentes grados de gordura están dados por la relación de las masas musculares con la grasa de cobertura.   

0 (magro)
1 (escasa)        
2 (buena)                    
3 (abundante)                
4 (excesiva)

Analizando la conformación y terminación de las medias reses se determina la calidad de las mismas, utilizándose en los novillos las siglas de la ex JNC, y en los no novillos el abecedario, como se observa en el siguiente cuadro.



Como podemos ver, en el actual sistema se clasifica y tipifica mediante la observación subjetiva de la res en su edad, por osificación de las vértebras sacras y apófisis espinosas de las vértebras dorsales, y la supuesta calidad de rendimiento en su relación músculo/hueso (conformación) y músculo/grasa (terminación). Este trabajo se realiza en el palco de tipificación de los frigoríficos y sobre la res en caliente, antes de entrar al oreo. Lo hace el personal matriculado por el Ministerio de Agroindustria, que trabaja en relación de dependencia de los establecimientos y es fiscalizado por dicho ministerio.

Propuestas de cambios

Los Tipificadores deberían ser terceras partes independientes.

Incorporar Cronometría Dentaria (dentición) para determinar la edad:

1) Dientes de leche,
2) Dos incisivos permanentes,
3) Cuatro incisivos permanentes,
4) Seis incisivos permanentes,
5) Ocho incisivos permanentes (boca llena).                                       

Incorporar contusiones:

De primer grado: las que afectan al tejido subcutáneo, alcanzando hasta las aponeurosis musculares superficiales provocando allí lesiones poco apreciables. Sin incidencia en la categoría de calidad de carne.
De segundo grado: las que afectan al tejido subcutáneo y muscular, lesionándolo en mayor o menor profundidad y extensión, observándose hemorragia en la región de la lesión. Con incidencia en la categoría de calidad de carne.
De tercer grado: las que comprometen al tejido subcutáneo, muscular (aparece friable y con exudación) y al tejido óseo (fractura). Con incidencia en la categoría de calidad de carne.

Incorporar parámetros objetivos de: 

EGD: midiendo con una regla los mm de grasa dorsal sobre el ojo de bife (Longissimus dorsi) a la altura de la 11ava costilla (corte transversal).

AOB: midiendo por planimetría los cm2 de la superficie del ojo de bife, a la altura de la 11ava costilla.

Marbling: grasa intramuscular en la superficie del ojo de bife, a la altura de la 11ava costilla.
Color de carne y grasa: evaluación realizada en la superficie del ojo de bife, a la altura de la 11ava costilla, con testigos objetivos.

Incorporar control de pH: este determina el grado de acidez de la carne y tiene una importancia fundamental en la capacidad de maduración de la misma, para su preservación y vida útil en fresco. Está relacionado con la cantidad de glucógeno en el músculo y la capacidad de este de generar ácido láctico. Si se encuentra por debajo de 5,8 indica la posibilidad de madurado ya que el nivel de láctico sería suficiente para no perder calidad organoléptica y sanitaria del músculo/carne.  Si el pH supera los 5,8 influirá en la menor capacidad de madurado, menor almacenaje en fresco y menor vida útil como tal.  Esta medición objetiva se realiza con un pHmetro para carne.

Incorporar grado de rendimiento carnicero. El rendimiento carnicero es importante en el valor final de la res y depende del peso, de la relación músculo/hueso y del engrasamiento de cobertura y de vísceras.
Para calificar este rendimiento resulta conveniente combinar estos parámetros donde el grado inicial lo proporciona el peso de res, y este es modificado por el espesor de grasa dorsal, grasa interna y por el área de ojo de bife. 

Se determinará una escala que valorice el rendimiento carnicero.

En una primera etapa de este proyecto, que será obligatoria se determinará la calidad de res en base a: edad, conformación, terminación, contusiones, color de grasa y peso de la media res.

En una segunda etapa de este proyecto, que será voluntaria se determinará la calidad de carne en base a: grado de rendimiento de res y calidad de carne, basándose en los parámetros de AOB (cm2), EGD (mm), color de carne, rendimiento de carne, marbling y calidad de carne. En ambas etapas, las categorías se determinarán con letras del abecedario.

Se está analizando también incluir maduración hasta 14 días posteriores a la faena.

Conclusiones

La tipificación debe ser un sistema que mediante permanente comprobación evolucione hacia una mayor precisión en la determinación de la calidad de carne, con valores más objetivos que acompañen a esa relación músculo/hueso/grasa, para finalmente poder incluir calidad de carne y el rendimiento de cortes minoristas de la res.

Debemos poner a nuestro país a la altura de los países más avanzados en sistemas de tipificación e identificación si pretendemos que nuestra carne continúe siendo comercializada y reconocida como la mejor del mundo por su calidad, tanto en el consumo como en la exportación.

Hay que lograr la tan difícil integración entre el productor, la industria y el consumidor, donde todos sepan la calidad que están produciendo, elaborando y consumiendo, sacando mayores o menores réditos al producto según corresponda.

Por suerte el actual gobierno ha dado señales de tener la decisión política de avanzar sobre este tema, el doble estándar sanitario que lleva años sin resolverse y aumentar el peso de faena. Tenemos que demostrarle al consumidor que la carne de ternera y/o vaquillonas nos puede asegurar terneza, pero que a la vez un novillo de 18 y 22 meses bien manejado nos da un producto muy palatable, es decir tierno, sabroso y jugoso.

Las puertas están abiertas. Queda en todos los integrantes de la cadena de la carne aunar esfuerzos, conocimientos y buenas intenciones para lograr una tipificación que sea reconocida y beneficiosa para los productores, industriales y, sobre todo, para el consumidor, que hasta ahora no ha tenido ninguna información certera de lo que compra y consume.

Nota: participan de este proyecto de cambio el Ministerio de Agroindustria, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Cámaras Frigoríficas y Asociaciones de Productores, entre otros. 

OTRAS ENTRADAS RELACIONADAS EN ESTE BLOG


28/10/15 - Carnes sospechadas