viernes, 17 de julio de 2015

Descripción de ocho que traicionan


  

Reflexiones de viejo sobre mi entorno laboral (*), escritas durante días de cuarentena.

Como cualquiera tengo pilas de defectos, pero la certeza de poseer algunas virtudes escasas en nuestra sociedad: soy leal con la gente que me rodea y para nada "ventajero", lo cual en la jerga porteña es quien saca egoístamente provecho de las situaciones sin importarle los efectos secundarios sobre el prójimo. Por el contrario, siempre he intentado avanzar en conjunto, no cortándome solo ni vendiéndome tras bambalinas mangueando prebendas. 

Durante toda mi vida hice reclamos laborales que me expusieron pero nunca fueron para beneficio personal, sino para que mi grupo de pertenencia pudiera progresar y sea más valorado. He tratado de proteger a mi entorno antes que a mis propios intereses. Pasado el tiempo y analizando en perspectiva, nadie puede convencerme que no fueron causas justas, aunque haya podido equivocar la modalidad, la intensidad o la oportunidad de los reclamos. Casi siempre, por el peligro que significaban, terminé quedándome solo y perjudicando mi situación personal. 

¿Cómo se llama ser traicionado siendo uno sincero y directo mientras se acepta al bribón y al vago porque son simpáticos, al traidor porque todavía no te jodió, al coimero porque no te consta, al trepador o al "garca" porque es jefe o autoridad? ¿El mundo es así y listo? ¿Todo vale lo mismo?

Ellos me dieron la espalda, me dejaron solo en causas comunes y hasta me entregaron. No entendieron nunca mi lealtad, mi solidaridad ni mi transparencia. Quizás les produje rechazo, como el que produce la falta de belleza. Dicen los que saben que la empatía de la gente depende de la primera mirada: que aceptamos o rechazamos a quienes nos rodean por la primera impresión y que muy difícilmente se cambia esa decisión. Quizás fue su visión utilitaria de las cosas, ombliguismo, desinterés o ignorancia. 

La siguiente es la descripción de ocho personas de mi entorno laboral que más de una vez me traicionaron de manera más o menos grave. Gente común como yo a la que me siento superior, algo inusual en mi, siendo que normalmente me subestimo. Una de las pocas certezas que tengo es que soy superior a la gente que no tiene dignidad. Porque no hay impedimentos para que una persona sea digna y honesta. Y es una elección. Jugarte por la tuya y saber decir que no aunque vengan degollando. 

*F.A: un extraño complejo de inferioridad lo lleva a rendirse ante las autoridades formales, posean éstas condiciones morales y capacidad o no. Se pone a su disposición de forma acrítica. No parece interesarle si los cometidos a obedecer son lógicos o si coinciden o no con sus principios. Acepta las órdenes sin cuestionamientos y es usado por su gran capacidad técnica, sin ser nunca reconocido ni sacar rédito de su potencialidad. Su obediencia parece ser mayor si la autoridad es profesional y usa saco y corbata, aunque sea impresentable moralmente.

En ese complejo de inferioridad está relacionado con su capacidad de aprender. Tiene algún trauma relacionado con el estudio, porque se le advierten dificultades para compenetrarse en la lectura de cuestiones técnicas en las que tiene experiencia práctica y afinidad. También es notorio su déficit para trasladar a la escritura sus valiosos conocimientos técnicos. Es muy difícil verlo ojear un libro, nunca mencionó estar leyendo uno ni hizo referencia a una lectura -de cualquier orden- que lo conmoviera. No es afecto a los diarios en papel aunque navega por la web con interés.

La discusión política solo parece interesarle para reafirmar sus propias creencias y su visión del mundo. Las siente amenazadas, le provoca temor y rechaza enriquecerse aceptando otras razones. Le cuesta debatir esgrimiendo fundamentos racionales. Acude a imágenes o sensaciones. Una vez denunció ante una autoridad laboral política/ocasional a un compañero que había criticado al gobierno al que adhería. Ese aparente idealismo -una muleta para transitar que puede tener cualquiera en su vida-, no le hubiera impedido aceptar una coima si la ocasión se lo hubiera permitido.

Se esfuerza por agradarle a la gente pero incluye en su lista a personas que lo subestiman, ignoran o perjudican. Tiene el raro hábito de recordar la fecha de cumpleaños de las personas. Practica un humor irónico muy fuerte y sus comentarios filosos a veces producen equívocos. Afectuosamente atrevido y cariñoso (hasta cargoso) en su vida social.

*O.O: aunque sexagenario, muy atado psicológicamente a su etapa juvenil cuando debió luchar contra muchas adversidades económicas familiares: el resto de su vida tuvo como objetivo importante acumular dinero y lograr seguridad económica.

Su pasatiempo diario durante años fue analizar los avisos clasificados y leer cotizaciones para planear inversiones. En épocas de los diarios en papel, no  los compraba nunca pero mangueaba a alguien esa sección que otros apartaban y tiraban. Defiende hasta el último centavo que pone en cualquier compra, así sean caramelos. Siempre busca las mejores ofertas y la mejor operación y normalmente las encuentra. Si por alguna casualidad no resulta ser la mejor comparativamente, intentará rebatirlo.

Lo dicho no significa que  sea estrictamente un tacaño en el sentido de no gastar: le gusta vivir bien y no tiene sobresaltos ni necesidades materiales que cubrir. Al tener pocas preocupaciones existenciales (no le interesa cultivarse intelectualmente o viajar) y entrar en edad de jubilarse -acercándose como cualquiera a la muerte- aquella gimnasia de producir dinero se vuelve ridícula pues, que se sepa, no se pueden llevar bienes materiales al más allá. Una gimnasia que continúa desarrollando sin fundamento, por pura costumbre.

A pesar de su enorme interés por el dinero, no aceptaría una coima, aún ante la ausencia de controles. Es una opción que rechazaría de plano. Uno de los motivos principales es el temor que le producirían las posibles consecuencias, el riesgo de ser descubierto y castigado.

Es una de las personas más egoístas que he conocido. Incapaz de bregar mediante una acción colectiva donde sus intereses personales corran riesgos. Su modalidad es golpear puertas con disimulo y obtener ventajas individuales utilizando su simpatía o mediando alguna concesión. Nunca desagradar, parece ser su lema. Jamás lo vi leyendo un libro. Nunca me mencionó estar leyendo uno ni me hizo referencia a algún escrito que lo conmoviera. Muy buen trabajador pero incapaz de proponer innovaciones.

Su líbido lo desborda. Algún motivo psicológico lo empuja a flirtear aún cargando cierta decadencia física. Se esmera en conservar una buena figura y tiene una personalidad amena que lo hacen siempre fuente de atracción, aunque recibe críticas veladas por su actitud "pendex", algo desubicada. No duda en señalar la silueta de una nena de trece años en desarrollo que pasa por la calle, proyectando en voz alta alguna fantasía sexual. Pero no lo escuché nunca vanagloriarse de alguna aventura amorosa que tuviera. Esa personalidad le complicó algún tiempo su vida conyugal. Los recovecos de la mente humana son infinitos, como nuestra capacidad de adaptación.

*R.F: cincuentón. Su norte es una ideología política minoritaria que se supone le explica la realidad del mundo y le brinda seguridad, como a cualquier militante o creyente. Pero como no es a tal punto efectiva, pareciera luchar para encajar la realidad en esa ideología, internacionalista y antidemocrática. Milita en una organización ad-hoc, a la que le dedica la mayoría de su tiempo y esfuerzo.

Trata con suficiencia y distancia a aquellos que no ostentan su creencia. Dudo en llamarlo o no desprecio.  Quizá peor a quienes le discuten sus creencias, aunque se le demuestre respeto.

Aunque no encaja con su ideología antipatronal, suele defender a algunos jefes y les demuestra simpatía. Es desleal. Ha abandonado a compañeros en la convivencia. No es solidario con su grupo de interés en acciones colectivas. Incapaz de demostrar afecto, de dar gracias, de pedir perdón.

Cuenta en su haber dos separaciones conyugales: la primera con una mujer extraña a su ideología; la segunda, adherente. Otro especimen con líbido sin control que necesita reafirmar su virilidad en voz alta. Muy buen trabajador pero sin iniciativas. Gran capacidad intelectual maniatada por la ideología en la que revista.

Capaz de aceptar una coima si el grupo no lo controla-reprime, en otra clara contradicción con sus convicciones ideológicas.

*I.A: padre de familia numerosa y creencias religiosas fuertes. Una persona bondadosa y  muy solidaria con quienes lo rodean pero con algunas actitudes soberbias. Periódicamente proyecta actividades que mejoren su situación económica o espiritual (encarar una actividad comercial, estudiar una profesión) pero generalmente no las concreta. 

No le gusta el trabajo que le tocó en suerte pero lo cumple bien, aunque casi mecánicamente. Puede tener actitudes rebeldes en el ámbito laboral, siempre que no pongan en peligro mucho su statu quo. 

Los límites de su moralidad son difusos, aunque su religiosidad supondría vallas más robustas. Podría aceptar una coima si el grupo no lo reprime. Es de buscar ventajas, en secreto, callado. Gusta de obtener favores, invitaciones o souvenires. Siempre demostró más afinidad humana con personalidades rimbombantes, más chabacanas o engañosas. 

Padre de familia apasionado. El único libro que vi en sus manos es la Biblia. Frecuenta diarios y es usuario muy asiduo de internet. Aficionado por la música y aficionado por la información política. 

*O.Z: padre de familia férreo, sin doble moral. Dedica mucho esfuerzo personal a apuntalar a su familia, socorriendo a sus eslabones más débiles. Algún complejo psicológico alimentado por la falta conocimientos formales y cierta tosudez lo impulsan a desear el reconocimiento superior de cualquier modo. Ser jefe para él es indispensable, por lo cual desconfía de todo profesional cercano que lo pueda desplazar de ese objetivo. No lidera por consenso ni respeto, sino mediante cohersión. De sus superiores acepta presiones y transas -aún con cierto grado de rebeldía- pero no dialoga con sus dirigidos: impone, presiona, ordena. Presto a reprimir con todo al incumplidor, incapaz de estimular al bueno, muy amigo de favorecer a sus amigos. Un gaucho lo bautizaría como "prensa matambre": solo aprieta hacia abajo. Tacaño importante. Nunca lo he visto leyendo un libro ni un diario pero muy capacitado para el desarrollo práctico de sus tareas laborales.

*J.L: sesentón. Con un gran pasión por su familia, uno de los pilares de su vida. A pesar de eso, por su inmadurez psicológica, un tipo infiel. Hace alarde de la amistad de los viejos hombres "con códigos" pero hay situaciones que lo desbordan y termina traicionando. Motivos? Terminar imponiendo su voluntad, convicciones lábiles, conveniencia personal. Para su suerte, no tiene capacidad de autocrítica.

Necesita fervientemente ser reconocido y ser tenido en cuenta. Cuando no puede ganar discusiones aplicando la lógica y conocimientos, levanta la voz o intenta amedrentar a su interlocutor para imponerse. Su instrucción formal es mínima pero trata de soslayarla restándole valor. Pretende ocultarla hasta donde puede, cayendo en actitudes soberbias.

Un verdadero tipo "de barrio", muy querible quizás, pero decepcionador cíclico. Una personalidad compleja. Muy buen trabajador siempre que no se presenten nuevos protocolos complicados. Incapaz de proponer cambios y poco afecto a la tecnología. 

Posiblemente pueda también tentarse con un soborno si no vigila nadie. Es normal en él incitar "cancheramente" a quienes debe controlar para obtener invitaciones o souvenires. Otro de los que prefieren conseguir ventajas individuales mediante favores de pasillo.

Solo una vez lo vi leyendo un libro (de ficción). Entusiasta lector de diarios y noticias políticas. 

*A.O: sesentón. Profesional refinado de muy buen pasar, ávido de dinero por demás y miserable para los gastos.  De seguro usufructuó de coimas en alguna oportunidad. Aficionado a la pintura y a las artes, con amistades en ese ambiente. Sin familia formal conocida alrededor. Homosexual de placard cerrado. Viajero empedernido por lugares exóticos del turismo mundial, dió varias vueltas al globo sin aprender jamás idioma alguno. Uno de los mayores egoístas que he conocido en mi vida. Incapaz de demostrar un mínimo interés por sus compañeros o por el conjunto. Su manera de relacionarse consiste en comentarios de ocasión. Intentar estrechar vínculos con este personaje es un camino asfaltado a la decepción. 

*D.O: laboralmente, su objetivo primordial es ser reconocido como jefe y pertenecer al circulo de las decisiones. Cuenta para eso con una elevada preparación y se dedica con gran capacidad técnica y tesón a organizar pero nunca le llega el reconocimiento. A pesar de conducir y organizar el grupo de trabajo, es relegado al mando formal por cuestiones burocráticas. Tiene acceso frecuente a los despachos de los funcionarios, donde recibe directivas para disponer de la tropa pero es un jefe sin sello que sigue brindando servil sus servicios, en espera. También es un recorredor persistente de bambalinas y pasillos, donde recoge la información que le falta para vender mejor sus cualidades. 

Es frecuente que debido a esa personalidad reciba críticas por lo bajo de todos lados. Pero aunque todos lo consideren un trepador (frustrado), con los pocos recursos que dispone organizacionalmente, se mueve y soluciona como puede algunas exigencias de sus dirigidos. Ata con alambre, como dice el refrán criollo. El objetivo es que la rueda siga girando, conformando a todos. Como la falta de preparación del submarino ARA San Juan, pero en pequeño: salir al mar como sea.

Pero esa modalidad atenta a largo plazo contra el bienestar del grupo que dirige, porque convalida -sin chistar mucho- la falta crónica de medios que afecta a sus compañeros, minimizando lo imbancable. Eso incluye aspectos relacionados con su seguridad personal, que es minimizada porque no se produjeron aún accidentes mortales. Ver (*).

En la intimidad, reconoce las diferencias de capacidad y empeño de sus dirigidos pero en la práctica no separa buenos de malos: no recompensa ni castiga. Puede escuchar reclamos pero, al no disponer nunca de soluciones de fondo, solo atina a calmar las aguas con alguna gestión burocrática o prebenda que consiga para los molestos. 

Su método de conducción consiste en exigir a cada dirigido según la capacidad que disponga y hasta donde el temperamento del conducido lo permita. Aunque la práctica humana no es matemáticas, podría decirse que bajo su jefatura informal trabajan menos los haraganes y gozan de mayores beneficios los menos protestones.  

Este personaje avanza sobre quienes no se le animan. Se  detiene cuando le muestran resistencia pero eso puede tener costos. Una de sus armas favoritas es el secreto en el tratamiento con su gente: nadie sabe de los arreglos o prebendas que dispone para unos y otros. 

No obstante esas limitaciones, en el ámbito laboral es el que presenta mayor capacidad intelectual y organizativa. Es un gran emprendedor en aspectos domésticos y tiene una gran capacidad de trabajo, en todos los órdenes de su vida. A pesar de gozar de una economía familiar  holgada, son visibles en él características del síndrome de Diógenes. Disfruta mucho de obtener favores, invitaciones o souvenires y de todo trato privilegiado que puedan brindarle sus superiores.  

(*) Mi ambiente laboral: no voy a abundar mucho sobre las características del trabajo que habitan estos personajes. Es suficiente aclarar que se trata de tareas externas de auditorías y controles de calidad a cubrir en un tipo muy particular de industria que se extiende por todo el territorio nacional. Requiere muchos conocimientos técnicos y reglamentarios y cobra gran importancia la experiencia. Por sus características, trae aparejados riesgos mayores que los trabajos habituales y requiere elementos de protección y seguridad personales. También implica el traslado en grupos con vehículos por las rutas, para cubrir los objetivos seleccionados en distintas provincias que, por tratarse de auditorías, deben mantenerse en secreto. Muchas  horas de traslado anticipado y de tres a doce horas de control específico cada día. Más kilómetros y hoteles hasta completar la semana. Autocontrol, disciplina y manejo de situaciones impredecibles, que incluyen tratar con representantes de empresas y con autoridades municipales, provinciales y de seguridad. Vuelta a casa y presentación de las actuaciones en las oficinas de la casa central, una vez a la semana, para recibir un nuevo cronograma de trabajo. 

Foto de arriba: Gunther Gerzso "Retrato del Sr. Jacques Gelman". Mexico, 1957.

BONUS TRACK

Han pasado unos cuantos años de las experiencias que inspiraron esas descripciones. Seguí desarrollando la misma tarea laboral de entonces y estoy al borde del retiro. Como decían mis mayores, de “cantar las hurras”. Mis expectativas sobre mi futuro son muy particulares, algo disonantes. Quizás las aborde en otro momento.   

En ese ambiente laboral han cambiado pocas cosas. Algunos de los compañeros de andanzas descritos se jubilaron, dos fallecieron antes de cumplir sus 60 y otros continuamos. El equipo de trabajo se fue renovando con gente más joven equipada con distinta preparación formal, diferente bagaje de conocimientos. En pleno aprendizaje de un oficio particular que requiere experiencia -que se hace andando- y dedicación. Los protagonistas se han renovado y el tiempo me ha convertido en una especie de maestro para la formación de esos chicos. Les ofrecen muy pocas motivaciones, es cierto, pero son muy poco rigurosos y poco profesionales, en sentido amplio.

Más que detenerme en nuevos personajes para intentar describirlos individualmente, como hice antes, me resulta más interesante analizar con trazos gruesos al conjunto. Empiezo observando que persiste en la gente la vieja costumbre del “sálvese quien pueda”. A casi nadie se le ocurre luchar por las condiciones de trabajo o los ingresos comunes. A la mayoría le resulta más lógico y menos riesgoso buscar prebendas individuales y para ello necesitan ser complacientes. Muchos protestan de las injusticias por lo bajo, pocos alzan la voz y casi todos transan a las presiones de arriba agachando la cabeza. A la vuelta de la esquina llegarán la deslealtad al compañero, las pequeñas traiciones. Gente sin dignidad. Moral en oferta. ¿El miedo todo lo justifica? Por lo menos aquí, latitud Buenos Aires, las nuevas generaciones parecen no agregar nada superador.

Suelo repetir que uno de los peores defectos humanos es la soberbia del ignorante. Creerse más de lo que uno es (o sabe) e intentar tener ascendencia en el grupo a como sea. Hablando en criollo: si no sabés hacer una “O” con un vaso, ¿cómo pretendés ser jefe? Este veneno sigue difundiéndose entre nosotros con mucho éxito y sin antídoto. Tan cierto en el mundo laboral como que, si no te sabés vender bien o no sos agresivo, posiblemente vivas postergado. Cada uno elige si se aferra a su dignidad o la tira por la ventana. Horanosaurus.

jueves, 9 de julio de 2015

Cambio climático: cerquita del gran hervor!



Data previa necesaria: los responsables de las emisiones de gases que contribuyen al calentamiento global son: China 22,7%, EE.UU. 19,7%, Rusia 6,5%, Japón 5%, India 4% y Alemania 3% . Unos puestos más abajo, la Argentina con 0,57% (*). Se están agujereando las cañerías del mundo y los de más arriba se hacen los "distraídos" y no quieren pagar mas expensas. EE.UU., China, Brasil e India ni siquiera firmaron el viejo protocolo de Kioto, donde más de 150 países se comprometían a colaborar en la meta común de reducir la contaminación ambiental.

Siguen las reuniones, los poderosos siguen jugando a las escondidas y, por lo visto, estamos llegando a los 2º C de aumento de temperatura media del planeta que pondría la vida en peligro mediante desequilibrios biológicos y el agregado de inundaciones, sequías y devastaciones varias. En solo dos a tres décadas más. Parece que la supervivencia del hombre dependerá de los mercados también, dijo uno.

Una novedad positiva es que en algunos países grupos de privados están accionando judicialmente para que las autoridades tomen acciones para mitigar la contaminación y obtienen resultados que movilizan las cosas (ver abajo). La otra es la irrupción del Papa Francisco con su encíclica "Laudato si", hace unas semanas, donde aborda justamente el tema del cambio climático y como afecta a los más desprotegidos y a las nuevas generaciones. Este líder espiritual de millones trató poco condescendientemente a los líderes del mundo por soslayar el tema y les marcó la cancha cuando se acerca una cumbre internacional en París. No es moco de pavo (**). 

Merece saberse que unos meses antes había hecho su crítica Evo Morales, presidente de Bolivia, en el discurso que efectuó en la anterior cumbre realizada en Lima. Planteó una ecuación básica y elemental: ¿el imperialismo arrasó con todo para pasarla bien explotando al resto de la humanidad y ahora los países en desarrollo debemos ahorrar? Tan cierto como que le sirve de pretexto a muchos ahora creciditos para no comprometerse. Para completar, anexo abajo la visión del tecnócrata "progre" con Nobel Paul Krugman: dice que el problema a superar no son los intereses creados, en realidad, sino más bien la ignorancia premeditada de muchos poderosos. Horanosaurus.

(*) ya los mencionaba en una antigua entrada de este blog: un tercio de esta contribución no es culpa de los colectivos gasoleros porteños sino de las vaquitas ajenas proveedoras de inigualables asados pastando en las praderas y emitiendo metano. Ya saben que no todo es lógico en este 'Cambalache' del mundo; como que comer papas fritas, milanesas y salame casero todo el tiempo no es lo mejor para tu salud.

(**) "La política del papa Francisco ha impactado profundamente en la orientación de la política climática global, no solo en su contenido sino también a inspirar a muchos negociadores, que antes de Laudato Si tenían que rendirle cuenta sólo a sus cancilleres y no a sus hijos". Oscar Soria, organización Avaaz. 


Rumbo al encuentro de París, en diciembre.

Todavía no presentó su plan para reducir el impacto que produce su actividad económica en la atmósfera. Clarín 28/06/15. Por Marina Aizen.

Hace 11 mil años que las temperaturas no eran tan altas en la Tierra, y esto se debe a la quema de petróleo, gas y carbón, lo que produce gases que atrapan el calor en la atmósfera. Si seguimos a este ritmo, en tres décadas nos habremos gastado todo el llamado "presupuesto de carbono", es decir la cantidad de emisiones que podemos seguir arrojando para que el aumento del termómetro quede en 2 grados centígrados, considerado como el límite de la catástrofe. Esto significa que no hay margen de espera y que todos deben hacer esfuerzos para bajar su impacto, incluyendo naciones como la Argentina que sólo aportan aproximadamente el 1 por ciento de los gases.

Hace dos años, en Varsovia, se acordó que todos los países hicieran propuestas voluntarias de mitigación y adaptación al cambio climático. En teoría, la fecha límite para presentarlas es en octubre. Pero qué va a decir la Argentina es un misterio. Y el interrogante no es menor porque lo que se diga en ese compromiso -conocido por una antipática sigla en inglés, INDC- equivale a la estrategia que se usará para desarrollarse en los próximos años.

Consultados por este asunto, en la Secretaría de Medio Ambiente respondieron a este diario con evasivas, llamados que no llegaron y excusas. Pero a otros actores les pasó algo similar. Recién la semana pasada llamaron a las ONG, aunque no les dieron ninguna información técnica. En unos días se convocará al sector privado y académico con una filosofía parecida. Esta ausencia de diálogo es significativa: si se firma un compromiso en la cumbre de París, ocurrirá el 11 de diciembre, cuando ya haya otro gobierno en la Rosada. O sea que en la confección de los compromisos de mitigación, cuyo cumplimiento deberá ocurrir a partir de 2020, tendrían que haber estado involucrados también los partidos políticos, aunque estos hablen -al menos por ahora- tan poco de la temperatura planetaria en sus discursos.

México fue el primer país latinoamericano en presentar sus INDC. Perú, Chile, Colombia y Uruguay, entre otros, están muy avanzados en sus procesos. Por ejemplo, Perú propone, entre otras cosas, reducir sus emisiones en 2030 un 31 por ciento. La línea de base para hacerlo, sin embargo, es difusa: se llama business as usual. Esto quiere decir que, si no tomara medidas de mitigación, sus emisiones aumentarían el doble para esa fecha.

Argentina puede ofrecer muchas cosas en sus escenarios de mitigación (por ejemplo, terminar con la deforestación, mejorar la eficiencia energética y repotenciar su capacidad de energía renovable, francamente envidiable y subexplotada), pero por ahora el foco de desarrollo -en cambio- parece seguir estando en Vaca Muerta, el yacimiento de petróleo y gas shale, que hay que explotar con el polémico método de la fractura hidráulica o fracking.

Cali Villalonga, presidente de la Agencia de Protección Ambiental de la ciudad de Buenos Aires y referente de la agrupación Los Verdes, dice que "el volumen de subsidios que recibe la energía nuclear y los hidrocarburos es enorme". Y agrega que, en cambio, "la energía eólica compite en cualquier mercado sin subsidios, igual que la biomasa. La solar está en el borde, con una curva que sigue en picada en materia de precios".

Haciendo un estudio del presupuesto 2015, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) descubrió que el Estado nacional tiene planificado gastar 1 peso en fondos compatibles con la lucha contra el cambio climático contra 310 pesos para el sector de generación energética con combustibles fósiles. El 75 por ciento de los gases de efecto invernadero en el mundo se generan, justamente, en el sector de generación de energía, según un estudio del World Resources Institute. Pero en la Argentina un 40 por ciento de las emisiones corresponderían al campo. El dato preciso se conocerá justamente esta semana, cuando la Secretaría de Ambiente presente en sociedad el inventario actualizado de gases de efecto invernadero.

Hay que recordar que el año 2015 viene marcando temperaturas planetarias récord, un fenómeno del que nuestro país no está exento. Lo sabemos por la experiencia empírica (el otoño prácticamente no existió), pero porque también está medido. Según admitió la propia Secretaria de Medio Ambiente, la temperatura aumentó, por ejemplo, un grado en la Patagonia. Pero al hacer política con el cambio climático, el país parece estar parado más del lado de los escépticos que de los que ofrecen soluciones. "Argentina está asociada a los peores jugadores, que ven las negociaciones internacionales como una trampa", dice Villalonga.

Si bien es cierto que los países desarrollados han contribuido más a esta verdadera crisis ecológica, persistir en el uso de las energías fósiles es como quedar aferrado a una tecnología antigua. Como dice Enrique Maurtua Konstantinidis, de FARN, "sólo en materia energética, para la Argentina la contribución nacional puede ser la oportunidad de abandonar los obsoletos paradigmas del desarrollo y aprovechar inversiones duraderas para asegurar la soberanía e independencia energética en un futuro próspero y sustentable". Así es.

Daños irreversibles en el ecosistema

Por Cristina Macjus  | Para LA NACION Suplemento Campo 04/07/15. "No hay dudas de la influencia humana sobre el sistema climático. Si continúan las emisiones de gases de efecto invernadero aumentará la probabilidad de impactos severos e irreversibles en el ecosistema" afirmó de manera rotunda Jean Pascal van Ypersele, vicepresidente del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), organismo que depende de Naciones Unidas. Esta declaración fue hecha en el marco de Foro Internacional sobre Cambio Climático, organizado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, y que reunió en la ciudad de Buenos Aires a meteorólogos y otros especialistas locales y regionales, entre ellos profesionales de la ONU y de la OEA (...)


Fallo histórico: un precedente clave

Clarín 28/06/15. Una corte de Holanda ordenó al Estado esta semana reducir 25 por ciento sus emisiones respecto de 1990, en un fallo que puede sentar un precedente en la legislación no sólo local sino internacional. Es la primera vez que la Justicia condena a un país por su huella de carbono. El proceso judicial guarda paralelismo con la causa Mendoza, mediante la cual la Corte Suprema ordenó limpiar el Riachuelo.

Como en la Argentina, fue un grupo de ciudadanos el que presentó el juicio al Estado por no hacer lo suficiente para prevenir el cambio climático. Se trata de la ONG Urgenda, que representó a un grupo de 900 demandantes. Ahora, que el resultado ha sido exitoso en Holanda, se espera la decisión de un caso parecido en Bélgica. También se está preparando una demanda judicial similar en Noruega y en Filipinas.

En un comunicado de prensa, Urgenda señaló que si bien Holanda, cuyo territorio sufrirá riesgos por el aumento del nivel del mar, una de las consecuencias esperables del cambio climático, "no puede resolver la crisis climática por si misma, debe ciertamente pagar su cuota justa. Históricamente, los Países Bajos han estado entre los más grandes contribuyentes per capita de emisiones en todo el mundo. La ciencia es clara: necesitamos prevenir que la temperatura de la Tierra aumente más de dos grados. En la actualidad, nos encaminamos a un aumento de 4 o, incluso, de 6 grados centígrados, lo que significa que será un planeta inhabitable".

"No sólo Urgenda y los codemandantes han estado esperando ansiosamente este veredicto, sino también los negociadores de las Naciones Unidas", indicó el comunicado. "Millones de personas ya están sufriendo las consecuencias del cambio climático y esperamos que nosotros, la gente que ha causado las emisiones y que tiene los medios para reducirla, intervenga mientras haya tiempo", dijo, por su lado, Marjan Minnesma, una joven pelirroja que fue la primera en presentar la demanda, en 2013. "Ahora, con nuestro veredicto en sus manos, los pueblos pueden empezar sus propios juicios climáticos", señaló. ¿Se replicará ésto en la Argentina?

Científicos, con la encíclica de Francisco

Clarín 28/06/15. La Unión Geofísica de los Estados Unidos, una entidad científica que ha estado a la vanguardia de la investigación de cambio climático, felicitó al papa Francisco por su encíclica, llamada Laudato Si. "La comunidad científica -afirmó- por mucho tiempo estuvo de acuerdo con que el cambio climático es uno de los desafíos más grandes que enfrenta la sociedad global y nuestra posición es que no hay ninguna duda de que la actividad humana está jugando un papel predominante en la modificación del clima y que hay que tomar medidas inmediatamente." "Nuestra esperanza es que un documento como la encíclica, que proviene de un líder de una comunidad religiosa que tiene miles de millones de fieles en todo el mundo, servirá para elevar la cuestión a un público que no está suficientemente al tanto de lo que sucede con el clima y promoverá el dialogo", agregó el documento.

Vaticano - Enciclica Laudato si
El Papa llamó al mundo a una urgente revolución verde

En su encíclica Laudato Si vincula el cambio climático, la degradación ambiental y la extrema pobreza con el actual sistema económico; habló de una "conversión ecológica".

ROMA.- "Escuchar el clamor de la Tierra como el clamor de los pobres." Es el grito que lanzó ayer Francisco en “Laudato si”, sobre el cuidado de la casa común, su primera gran encíclica, ya que la anterior, Lumen Fidei, fue escrita con su predecesor, Benedicto XVI. Con este esperado documento, el Papa irrumpió en el debate sobre el cambio climático e hizo un llamado a una "conversión ecológica". Además, volvió a denunciar un sistema mundial sin ética dominado por "poderes económicos".

"Llama la atención la debilidad de la reacción política internacional. El sometimiento de la política a la tecnología y las finanzas se muestra con el fracaso de las cumbres mundiales sobre medio ambiente", acusa el Papa en la encíclica, de 187 páginas, que según el propio Vaticano fue el documento papal más esperado de la historia.

"Los poderes económicos continúan justificando el actual sistema mundial, en el que priman una especulación y una búsqueda de la renta financiera que tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad y el medio ambiente", advierte. "De ese modo se manifiesta que la degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas".

La encíclica fue considerada una virtual "bomba" por sectores conservadores de Estados Unidos, pero recibió elogios de los científicos, las Naciones Unidas y los activistas ambientales. En el documento, el Papa invita a todos, no sólo a los católicos, a una "valiente revolución cultural" que implique un cambio radical en el comportamiento de la humanidad, con un estilo de vida más sobrio, solidario y menos consumista.

"La salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el entero sistema, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro y que sólo podrá generar nuevas crisis después de una larga, costosa y aparente curación", advierte, al aludir a la crisis financiera.

Citando la exhortación apostólica Evangelii gaudium (La Alegría del Evangelio), el documento programático de su pontificado, Francisco también arremete contra el laissez faire de nuestros días. "Hoy, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertido en regla absoluta." "Es previsible que ante el agotamiento de algunos recursos se vaya creando un escenario favorable para nuevas guerras, disfrazadas detrás de nobles reivindicaciones", alerta.

Presentado ayer en sociedad en una conferencia de prensa de altísimo nivel en el Vaticano, en este documento magisterial el papa del fin del mundo no habla sólo de ecología, sino que traza un planteo mucho más amplio, que tiene que ver con la "familia humana" y su casa común.

Destaca que "la crisis ecológica actual es una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad". E invita a todos, no sólo a los católicos, a una "valiente revolución cultural", que implique un "cambio radical en el comportamiento de la humanidad" -con un estilo de vida más sobrio, simple, solidario, menos acelerado y consumista-, así como a un cambio del sistema mundial, "insostenible desde diversos puntos de vista".

"Hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la Tierra como el clamor de los pobres", escribe el Papa, con lenguaje accesible. "Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos", denuncia. "Nadie pretende volver a la época de las cavernas, pero sí es indispensable aminorar la marcha para mirar la realidad de otra manera, recoger los avances positivos y sostenibles y, a la vez, recuperar los valores y los grandes fines arrasados por un desenfreno megalómano", sugiere.

Titulada como el famoso cántico de las criaturas de San Francisco Laudato sí (Alabado seas), en la que se habla de la "hermana y madre Tierra", la encíclica subraya "las raíces humanas" del deterioro ambiental de nuestro planeta. Esto es resultado de la revolución primero industrial y luego tecnológica, que ha provocado un calentamiento global que puede llegar a ser catastrófico, según la mayoría de los científicos, y cuyos efectos devastadores castigan a los más pobres del planeta.

"La Tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería", dispara el ex arzobispo de Buenos Aires, que en la primera parte del documento hace un análisis de la situación actual de la Tierra, azotada por diversas formas de contaminación, calentamiento global, constante crecimiento del nivel del mar, eventos meteorológicos extremos, agotamiento de recursos vitales como el agua potable, disminución de selvas, bosques y biodiversidad.

"Se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes sea reducida drásticamente", asegura el Papa, que llama a la utilización de fuentes de energía limpias y renovables. El mismo Francisco había dicho en enero que esperaba que este documento pudiera ayudar a lograr un acuerdo en la cumbre sobre cambio climático que tendrá lugar en París en diciembre próximo.

El Papa menciona "la pobreza del agua", que se da especialmente en África, así como el gravísimo problema de la calidad de agua disponible para los pobres. Y critica la tendencia a privatizar este recurso: "En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico", sentencia, fustigando a la vez su derroche.

En todo el texto insiste en que "el deterioro del ambiente y de la sociedad afecta de un modo especial a los más débiles del planeta" y que todo es consecuencia del antropocentrismo, es decir, de haber puesto al hombre como el centro de todo.

Como siempre atento a los más postergados, Francisco asegura que hay una "deuda ecológica" entre el Norte y el Sur. "La tierra de los pobres del Sur es rica y poco contaminada, pero el acceso a la propiedad de los bienes y recursos para satisfacer sus necesidades vitales les está vedado por un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso", afirma. También critica duramente al "paradigma tecnocrático" actual, que tiende a ejercer su dominio sobre la economía y la política.

Francisco subraya asimismo que "los países pobres necesitan tener como prioridad la erradicación de la miseria y el desarrollo social de sus habitantes, aunque deban analizar el nivel escandaloso de consumo de algunos sectores privilegiados de su población y controlar mejor su corrupción".

CAOS URBANO Y BARRIOS CERRADOS

En Laudato Si, el Papa se refiere también al crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, e incluye una crítica a la proliferación de barrios cerrados. "En algunos lugares, la privatización de los espacios ha hecho que el acceso de los ciudadanos a zonas de particular belleza se vuelva difícil", dice Francisco en el documento. "No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto con la naturaleza", agrega.

"En otros, se crean urbanizaciones ecológicas sólo al servicio de unos pocos, donde se procura evitar que otros entren a molestar", remarca en referencia a los barrios cerrados, realidad que ha ido creciendo en los últimos años. "Suele encontrarse una ciudad bella y llena de espacios verdes en algunas áreas seguras, pero no tanto en zonas menos visibles, donde viven los descartables de la sociedad."

En el último capítulo de la nueva encíclica, Laudato si, el pontífice da algunos ejemplos concretos para cuidar el medio ambiente. La Nación 19/06/15.

"Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los Pueblos. Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana Madre Tierra como decía San Francisco". El Papa Francisco en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 09/07/15. 

Evo Morales, a las grandes potencias de la Cumbre del Clima: "No sean ladrones ni mentirosos"

El presidente de Bolivia fue el primer mandatario en hablar a los representantes de 194 países que buscan un acuerdo climático global en Lima. Por Víctor Ingrassia  | LA NACION. Sociedad. Cambio climático.  09/12/14.

LIMA (De un Enviado Especial).- Las negociaciones de la XX Conferencia Mundial de Cambio Climático (COP20) de Naciones Unidas comenzaron este mediodía en Lima su etapa decisiva, con la instalación del diálogo de alto nivel que abrió el secretario general de la ONU Ban Ki-moon y siguió con un fuerte discurso del presidente de Bolivia, Evo Morales.

El presidente boliviano abrió su presentación pidiendo a cada uno de los países "no ser ladrón, no ser mentiroso y no ser flojo", de cara a los compromisos para llegar a un acuerdo mundial sobre la limitación de la contaminación de Gases de Efecto Invernadero (GEI), causantes del cambio climático.

"No tenemos que robar lo que les pertenece a los otros. Hay países que están siguiendo el patrón capitalista, codicioso, depredador y concentrador de riquezas en una sola mano, que genera pobreza y degradación. No hay que seguir esos patrones de consumo y gasto. No nos robemos el espacio atmosférico", clamó Evo ante presidentes, ministros y secretarios de gobierno de 194 países. Y continuó: "Estos países del norte nos han robado desde la época de la colonia. Nos están robando el futuro, para que los de abajo podamos desarrollarnos de forma sostenible. Si los intentamos parar, nos apuntan con el dedo acusador. Están cometiendo el ecocidio de la Madre Tierra".

NO SER MENTIROSO

En el segundo punto de su polémico discurso, el presidente de Bolivia pidió que "los países no sean mentirosos".

"No podemos continuar negociando sobre cambio climático y luego que se mientan el uno al otro, cuando en realidad no quieren hacer nada. No se hace lo que se dice. No son éticos esos acuerdos que luego no se cumplen. Son mentirosos los acuerdos que solo piensan en los negocios y no promueven la vida".

Por último, Evo pidió "no ser flojo". "Los países desarrollados no quieren implementar pactos de mitigación, adaptación y entrega de tecnología. Cada cual busca acuerdos individuales y propios para su beneficio. Si los países desarrollados hubieran cumplido sus acuerdos previos, no estaríamos en esta situación. Son los países que no quieren hacer nada para apoyar a los quienes están en desarrollo. Quieren que los otros hagan lo que ellos deberían haber hecho antes".

"La humanidad en su conjunto carga con el peso de su fracaso después de 30 años de negociaciones y acuerdos que no progresaron. Los países del norte nos han llevado a un terreno infacundo (sic)", prosiguió Evo y aclaró: "Cargamos con el sentimiento del engaño y conductas tramposas a la hora de decidir el futuro de la humanidad. Han jugado con nuestras esperanzas y nos han movido como fichas de tablero, las veces que se le antojaron"

PEDIDO POR LA MADRE TIERRA

"Nosotros nos sentimos traicionados por acuerdos que nunca llegan. Nuestros pueblos ven el incremento de la temperatura, los glaciares que se derriten, las sequías desoladas, las inundaciones crueles que nos hacen más pobres. Seguimos en el mismo punto de partida. Nada ha cambiado en estos 30 años, a no ser las señales de los científicos que se ven devorados por el capitalismo", apuntó Evo que irónico anunció: "Vamos a escuchar discursos que dicen que estamos avanzando en logros, pero no es cierto".

Evo llamó a los pueblos a "tomar el control de los gobiernos" para frenar esta caída, defender la Tierra, la vida y la sociedad laboriosa que padecen a diario los problemas del cambio climático. "Necesitamos otra sociedad planetaria, donde el dinero no sea la medida de la riqueza. O cambiamos la sociedad capitalista mundial o ella liquida la naturaleza y la vida misma", afirmó el presidente boliviano.

Y concluyó: "El medio ambiente es un derecho común de todos los pueblos, antiguos y modernos. Es para la comunidad que debe ser administrada comunitariamente. La naturaleza misma es comunitaria, pues beneficia a todos o perjudica a todos. La comunidad es la única forma de restablecer la armonía de la naturaleza. Es la salvación del medio ambiente, la vida y la Tierra".

IEco 15 JUN 2014 PRIMER NIVEL
“Los costos económicos de combatir el cambio climático no son tan grandes como las resistencias políticas”. Por Paul Krugman (Premio Nobel de Economía 2008).

Tres cosas que sabemos sobre el calentamiento global causado por el hombre. Primero, que las consecuencias serán terribles si no adoptamos medidas urgentes para limitar las emisiones de carbono. Segundo, que en términos puramente económicos las medidas no deberían ser difíciles de tomar: bien hecho, el control de las emisiones probablemente ralentizaría el crecimiento económico, pero no mucho. Tercero, que actuar es, así y todo, muy difícil.¿Por qué es tan complicado actuar? ¿Por los intereses creados?

Estuve analizando el tema y llegué a una conclusión algo sorprendente: que no tiene que ver principalmente con los intereses creados. Por supuesto, existen; la financiación de los sectores hidrocarburíferos ha sido crucial para mantener la ilusión de que la ciencia del clima es menos sólida de lo que realmente es. Así y todo, lo que hace que tomar medidas racionales sobre el clima sea tan difícil es otra cosa: una mezcla tóxica de ideología y antiintelectualismo.

Todo estudio medianamente serio sobre el impacto económico de las reducciones de carbono –incluido el reciente de la antiecológica Cámara de Comercio de EE.UU.– detecta costos a lo sumo modestos. La experiencia apunta en la misma dirección. En los 80, los conservadores sostenían que todo intento de limitar la lluvia ácida tendría efectos económicos devastadores; en realidad, el sistema cap-and-trade para el dióxido sulfúrico tuvo gran éxito a un costo mínimo. Los estados del Noreste tienen un acuerdo de tope y canje para el carbono desde 2009, y en todos estos años las emisiones cayeron mucho, mientras sus economías crecían más que el resto del país.

¿Pero proteger el ambiente no impondría costos a algunos sectores y regiones? Sí, claro. Pero no tanto como pensamos. Consideremos, en particular, la tan mentada “guerra al carbón”. Es cierto que reducir (y, a la larga, eliminar) la energía a carbón, perjudicaría a regiones que dependen de empleos carboníferos. Lo que pocas veces se menciona es que hoy por hoy quedan poquísimos de esos trabajos.

En los años 70 había más de 250.000 trabajadores en las minas de carbón de EE.UU. Desde entonces, dos tercios de esos empleos se fueron, no porque hubiese bajado la producción –subió– sino porque la mayor parte del carbón hoy proviene de minas a cielo abierto con menos trabajadores. Hoy, el carbón representa apenas una dieciseisava parte del 1% del empleo total de EE.UU.; suprimir todo el sector eliminaría menos puestos de trabajo que los que el país perdió en una semana promedio durante la Gran Recesión de 2007-9.

Los dueños de las minas y de las centrales eléctricas a carbón tienen un interés financiero en bloquear la política ambiental, pero aun en ese caso, los intereses especiales no parecen tan grandes. Entonces ¿por qué la oposición a la política climática resulta tan intensa?

Bueno, pensemos en el punto de vista de alguien que creció creyendo que la búsqueda incansable del interés propio siempre es buena y que el Estado es siempre el problema. Y por otro lado unos científicos declaran que la búsqueda irrestricta del interés propio destruirá al mundo, y que la intervención del Estado es la única respuesta. No importa cuán moderada sea la intervención propuesta: es una amenaza a la visión liberal del mundo. Y la reacción natural es la negación indignada. Con solo leer o mirar cualquier debate sentiremos la furia implacable de los negadores.

El hecho de que las inquietudes sobre el clima se basen en el consenso científico aviva el antiintelectualismo, que siempre ha sido una fuerza poderosa en la vida estadounidense, especialmente en la derecha. No sorprende que tantos políticos y eruditos de derecha rápidamente hablasen de teorías conspirativas, acusando a investigadores de todo el mundo de fraguar un enorme engaño cuyo propósito real era justificar una acumulación de poder de los Estados.

Así, el verdadero obstáculo cuando tratamos de enfrentar el calentamiento global es la ideología económica reforzada por la hostilidad anticientífica. En algunos sentidos, esto facilita: no tenemos que obligar a la gente a aceptar grandes pérdidas económicas. Pero sí tenemos que superar la ignorancia premeditada, lo cual es más difícil.



BONUS TRACK: conclusiones de Pino Solanas y Paul Krugman sobre la Cumbre de París.

Debate – Cumbre del Clima
La deuda argentina es cambiar la matriz energética

Por Fernando Pino Solanas (senador nacional y presidente de la Comisión de Ambiente del Senado). 20/12/15.

La Cumbre del Cambio Climático que se realizó en París se recordará por la permanente movilización de las organizaciones ambientalistas que hicieron llegar sus requerimientos. Entre ellas, el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza, donde participamos junto a personalidades como Vandana Shiva (India), Alberto Acosta (Ecuador), Pablo Solón (Bolivia), Joan Martínez Alier (España), entre otros.

Durante la Cumbre los líderes dijeron cosas maravillosas, pero en los debates demostraron mantener su mezquindad de siempre. EE.UU. y China emiten el 45% de los gases de efecto invernadero y sumados a Europa, Rusia, India y Japón, llegan casi al 70%. La Cumbre climática se empantanó al discutirse cómo se indemniza el daño causado y cómo se financia el paso hacia las energías renovables. Todos saben que el Senado norteamericano con mayoría republicana nunca le aprobará a Obama indemnizar los daños causados.

Por ello es preocupante el fingido optimismo que se trata de instalar sobre el denominado “Acuerdo de París”, en el cual no aparecen siquiera nombradas las palabras “combustibles fósiles”, “petróleo” y “carbón” y la fenomenal deuda climática del norte hacia el sur brilla por su ausencia.

Por su parte, Argentina llegó a esta cumbre sin haber promovido un debate serio sobre el proyecto energético nacional y el cambio de nuestra matriz energética, cuyo 90% son energías fósiles. Su plan estaba a contramano de la tendencia de la COP21, que es reducir la producción y consumo de hidrocarburos, y proponía explotar el petróleo no convencional en Vaca Muerta con la técnica del fracking, -más costosa, de poca vida útil y más contaminante- y la construcción de tres megahidroeléctricas, tres centrales nucleares y una central a carbón.

Para hacerla viable, el gobierno de Cristina Kirchner fijó el precio del barril en u$s 77 que encareció toda la economía. Caso único en el mundo: hoy el barril vale u$s 37 y la diferencia de u$s 40 es subsidiada por los consumidores de combustibles. Las corporaciones petroleras con el 83% del mercado nacional reciben anualmente lo que nos costo YPF, mientras las economías regionales agonizan.

Argentina tiene una potencialidad enorme para desarrollar las energías renovables. El costo sumado de las centrales nucleares, megarrepresas hidroeléctricas y la central a carbón superaría los US$30.000 millones. Con esos recursos podrían instalarse 13.300 MW de energía eólica, lo que equivale al 43% de la generación eléctrica argentina, o podrían generar 12.200 MW de energía fotovoltaica para abastecer a más de 15 millones de hogares o 5.400 MW de energía solar termoeléctrica equivalente a siete plantas nucleares como Atucha II generando electricidad las 24 horas del día toda la semana y sin dejar residuos nucleares.

Durante mi estadía en la Cumbre expuse las ideas básicas de nuestro proyecto “Argentina 2050-100% Energías Renovables” que garantiza la producción de energía para autoconsumo; y expone premios y beneficios impositivos para la generación o autogeneración de energía demostrando que las energías renovables 100% pueden financiarse con capital privado y público. La verdadera soberanía energética se logra con las energías renovables que nos independizan del colonialismo y devastación ambiental de las transnacionales petroleras.

No lograremos enfrentar la catástrofe del Cambio Climático sin un cambio cultural que contribuya a bajar el consumo de energía y unir las luchas ambientales con las económicas, políticas, sociales, urbanas, de género, indígenas y antirracistas porque hoy estamos en el vértice de un cambio civilizatorio. La crisis de la civilización del petróleo exige cambiar hábitos de vida para avanzar hacia la civilización de los Derechos de la Naturaleza. ¿Hasta cuando vamos a aceptar que la Naturaleza siga siendo considerada una mera mercancía y no un sujeto de derecho con las protecciones de cualquier persona jurídica? Quizás no exista una causa mayor desde la Declaración Universal de los Derechos del Hombre que luchar por los Derechos de la Naturaleza.


 “Hasta hace muy poco había dos enormes obstáculos en el camino de cualquier tipo de acuerdo mundial sobre clima: el alza del consumo de carbón en China y la implacable oposición del Partido Republicano de EE.UU. Pero esto ha cambiado”. Por Paul Krugman-Premio Nobel de Economía. 20/12/15. Clarín IEco.

El acuerdo de París sobre cambio climático salvó a la civilización? Quizás. Esto puede no sonar como un reconocimiento rotundo, pero es, por cierto, la mejor noticia sobre clima que hemos tenido en mucho tiempo. Esta cumbre todavía podría seguir el rumbo del Protocolo de Kyoto de 1997, que parecía un excelente acuerdo pero terminó siendo completamente infructuoso. Sin embargo, hubo cambios importantes en el mundo desde entonces, que tal vez hayan creado finalmente las precondiciones para tomar medidas contra el calentamiento global antes de que sea demasiado tarde.

Hasta hace muy poco había dos enormes obstáculos en el camino de cualquier tipo de acuerdo mundial sobre clima: el alza del consumo de carbón en China y la implacable oposición del Partido Republicano de Estados Unidos.

El primero parecía significar que las emisiones globales de gases de efecto invernadero aumentarían inexorablemente más allá de lo que hicieran los países ricos, mientras que el segundo significaba que el más grande de esos países ricos era incapaz de hacer promesas creíbles, y por ende, incapaz de ejercer el liderazgo. Pero hubo cambios importantes en ambos frentes.

Por un lado, se advierte una modificación visible en las actitudes de China –o, al menos, una modificación que sería visible si el smog no fuese tan denso. Hablando en serio, China enfrenta una severa crisis de calidad del aire, provocada en gran medida por la combustión de carbón, lo que hace más proclive al gigante asiático a querer alejarse de lo que es la peor forma de consumo de combustible fósil. Y el crecimiento económico chino –el ingreso real per cápita se cuadruplicó desde 1997– también significa que tiene un clase media que crece rápidamente y exige una mejor calidad de vida, incluyendo aire que sea relativamente seguro de respirar.

Por eso China está desempeñando un papel muy distinto que en el pasado. Un indicador: algunos de los habituales sospechosos de la derecha cambiaron de discurso repentinamente. Antes solían sostener que los límites a las emisiones en Estados Unidos serían inútiles porque China seguiría contaminando; ahora están empezando a decir que no es necesario que Estados Unidos tome medidas porque, independientemente de lo que haga, China va a recortar el consumo de carbón.

Lo que nos lleva a que las actitudes de los republicanos estadounidenses no han variado, sino para peor: el PR sigue hundiéndose en el agujero negro de la negación y de la teorización de una conspiración anticientífica. La gran noticia es que esto no importaría tanto como pensábamos.

Es cierto que Estados Unidos no puede emprender acciones de más amplio espectro en materia de clima sin una legislación nueva, y que eso no sucederá mientras los republicanos mantengan bloqueada la Cámara Baja. Pero el presidente Barack Obama ejerció una acción ejecutiva para limitar las emisiones de las plantas de energía, lo que constituye una buena parte de la solución que necesitamos. Esta medida ya tuvo el efecto de restaurar la credibilidad de Estados Unidos en el exterior, y le permitió a Obama asumir un papel preponderante en París.

Aun así, ¿qué razón nos lleva a creer que el acuerdo realmente va a cambiar el rumbo del mundo? Las naciones acordaron metas de emisiones y una revisión periódica de su éxito o fracaso en alcanzar esas metas, pero no hay sanciones excepto censurar a los países que no las cumplan.

Y alcanzar esas metas en las emisiones afectaría indudablemente ciertos intereses especiales poderosos, porque significaría dejar la mayoría de los combustibles fósiles restantes en el suelo, sin ser quemados. Entonces ¿qué impedirá que el sector de los combustibles fósiles compre suficientes políticos para transformar el acuerdo en letra muerta?

La respuesta, yo diría, es que la nueva tecnología ha cambiado completamente las reglas. Muchos todavía parecen creer que la energía renovable es cosa de hippies, no una parte fundamental de nuestro futuro. Eso, o han hecho propaganda que la presenta como una especie de despilfarro progresista. Sin embargo, la realidad es que los costos de la energía solar y eólica bajaron enormemente, al punto que están cerca de competir con los combustibles fósiles sin siquiera incentivos especiales, y los avances en almacenamiento de energía mejoraron aún más sus perspectivas. La energía renovable también se convirtió en un empleador importante, mucho más grande hoy que el sector del carbón.

La revolución energética tiene dos implicancias importantes. La primera es que el costo de las fuertes reducciones de las emisiones será mucho menor de lo que incluso los optimistas suponían –las graves advertencias desde la derecha eran una tontería en gran parte, pero ahora son una tontería en su totalidad. La segunda es que si se le da un impulso moderado –del estilo del que el acuerdo de París podría dar–, la energía renovable rápidamente podría dar origen a nuevos sectores influyentes favorables a salvar el planeta, que contrarrestarían a los Kochs y similares.

Sí, claro, todo esto bien podría salir mal. Un Ted Cruz presidente o un Marco Rubio presidente podrían frustrar todo el acuerdo, y para cuando tengamos otra oportunidad de hacer algo con respecto al clima, podría ser demasiado tarde.

Pero eso no tiene por qué ocurrir. No creo que sea ingenuo sugerir que lo que resultó de París nos da un verdadero motivo de esperanza en un tema en el que la esperanza ha sido demasiado escasa. Quizás no estemos condenados al fracaso, después de todo.

Cambio climático

Por Justin Gillis. The New York Times. La Nación 23/04/16. Traducción de Jaime Arrambide.

¿Cuánto se está calentando el planeta? Se calienta 1,7°C. Tal vez el número suene a poco pero, en cuanto promedio de la superficie entera del planeta, es realmente un número alto, lo que explica por qué gran parte de los continentes helados comenzaron a derretirse y el nivel de los océanos sube a paso acelerado.

¿Qué tan grave es el problema? Si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen subiendo sin límite, los peligros son enormes. Los científicos temen que los efectos climáticos tan severos puedan desestabilizar gobiernos, provocar oleadas de refugiados, precipitar la sexta extinción masiva de plantas y animales en la historia de la Tierra, y derretir los casquetes polares, haciendo que el nivel de los océanos suba tanto que deje bajo las aguas a la mayoría de las ciudades costeras.

¿Podemos hacer algo individualmente? Viajar menos en avión, manejar menos el auto y desperdiciar menos. Mejorar el aislamiento térmico de la casa, instalar termostatos inteligentes, cambiar las lámparas incandescentes por otras de bajo consumo, apagar las luces de las habitaciones donde no hay nadie, usar el transporte público, desperdiciar menos comida y comer menos carne. Tal vez la mayor contribución personal que puede hacerse es viajar menos en avión: un par de viajes en avión menos al año evitan tanta emisión de gases como todas las otras medidas antes mencionadas.

¿Cuál es el escenario más optimista? Son varios los factores que podrían mejorar nuestra suerte. En el mejor de los casos imaginado por los científicos, ocurrirían varias cosas a la vez: la Tierra terminaría siendo menos sensible a los gases de efecto invernadero de lo que actualmente se piensa; las plantas y animales se las arreglarían para adaptarse a los cambios; la sociedad humana lograría concentrar poder político suficiente como para poner freno a las emisiones de gases, y se producirían una serie de adelantos tecnológicos que ayudarían a la sociedad a limitar las emisiones y a adaptarse al cambio del clima.

¿Cuál es el peor escenario posible? Son muchos. Tal vez el mayor temor sea el colapso de la producción de alimentos, seguido de una escalada de los precios y hambrunas masivas. Otra posibilidad es la desintegración de los casquetes polares, que llevaría a un ascenso del nivel de los océanos que forzaría a la gente a abandonar muchas de las mayores ciudades del planeta, con la consecuente pérdida de billones de dólares en propiedades y bienes.

¿Cuánto crecería el nivel de los océanos? Si las emisiones continúan desbocadamente, la temperatura de la superficie terrestre se parecería en poco tiempo a la era del plioceno, cuando gran parte del hielo se derritió y los océanos crecieron unos 24 metros respecto de los niveles actuales. Un reciente estudio descubrió que quemando todas las reservas de combustibles fósiles que existen bajo tierra se derretirían por completo los casquetes polares, al elevar casi 50 metros el nivel actual de los mares y por tiempo indeterminado.

¿El impredecible clima actual tiene algo que ver? En algunos casos, sí. Los científicos publicaron evidencias contundentes de que el calentamiento global está causando olas de calor más frecuentes e intensas, así como precipitaciones más copiosas. Las inundaciones costeras también son cada vez peores debido al aumento del nivel de los mares causado por las emisiones de gases.

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sábado, 4 de julio de 2015

Carne argentina: funcionarios K amnésicos



Hace cinco años pensaba (para mi) en este blog una entrada que rezaba "¿Porqué la cadena de la carne argentina es un problema?", criticando la anti-política aplicada por el gobierno kirchnerista sobre el sector cárnico: de como convirtió -por inoperancia o complicidad- una torta que podía crear bienestar en amplias franjas de la población, en un alfajor. De como tapó un pozo de petróleo y se pasó de ser el 2do. o tercer exportador mundial a ocupar el 11er. puesto, ahora que tanto se necesitan las divisas. 

Ahora, después de 14 años, el gobierno de EE.UU. decidió abrir sus mercados a la carne argentina. La excusa proteccionista del imperialista que dice ser líder de la libertad de comercio fue el foco de aftosa ocultado por la Argentina en 2001. Desde hace décadas, esa enfermedad del ganado fue una barrera para-arancelaria para que el primer mundo desvalorizara y rechazara la producción de la periferia. Algo evidente y esperado, como soportar un referí localista en la última copa América de fútbol en Chile.

En el artículo de abajo, el voluntarista-militante  secretario de Agricultura Gabriel Delgado -fanfarronea con la novedad pero- olvida que su propio gobierno kirchnerista contradictoriamente prohibió exportar carne vacuna hace años. Lo hizo el inefable ex secretario de Comercio Guillermo Moreno con sus restrictivos permisos ROE diciendo defender "la mesa de los argentinos" y abastecer el mercado interno, aunque la carne vacuna siga muy cara en las góndolas y haya bajado su consumo. Con sus medidas cerraron más de 100 frigorificos en el país y unos 12.000 operarios argentinos se quedaron sin trabajo. ¿Puede alguien negar esos números? Los empresarios y sindicalistas argentinos apenas se quejaron: no son de poner mucho huevo ante la adversidad. Por lo tanto, se trata de hipocresía total o de amnesia parcial.

Hablando de hipocresías, los 14 años sin poder vender carne a EE.UU. requerirían además un salvavidas de plomo o una multa millonaria a los "próceres" Fernando De la Rúa (ex presidente de la Nación), Antonio Berhongaray (ex secretario de Agricultura de la Nación), Jorge Cazenave (ex subsecretario de Agricultura) y Oscar Bruni, Luis Barcos, Víctor Machinea y Eduardo Greco (ex presidentes y vices de SENASA) por su colaboración en los sucesos de la re-aparición aftósica circa 2001, no saber controlar la situación y mentirles a los argentinos sobre el control de esa enfermedad. ¿Pusieron realmente empeño para que 'el amigo' que importó ilegalmente ganado desde el Paraguay por unos pesos fuera preso o quisieron tapar todo? Como siempre, que se vayan todos. Horanosaurus.

PD: abajo pego artículos que agregan info y opinión sobre el tema.


Repercusiones

ANDigital Julio 2, 2015 | Así lo afirmó el secretario de Agricultura de la Nación, Gabriel Delgado, en torno a la reapertura del mercado de las exportaciones bovinas de nuestro país. También señaló que esta medida también ayudará a abrir los mercados canadiense, mexicano y japonés.

Gabriel Delgado, destacó la importancia de la decisión de reabrir el mercado de carnes adoptada por EE UU, pues también permitirá "que se abran otros mercados para los productos cárnicos nacionales como el canadiense, el mexicano y el japonés".

"No solamente es una buena noticia que en los restaurantes argentinos en EE UU haya realmente carne argentina y no carne de Australia o Uruguay, sino que además por los tratados de libre comercio que tienen, esto nos habilita al mercado canadiense y mexicano", analizó el funcionario.Asimismo, subrayó que "este logro se debe al intenso trabajo que realizó el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela con el SENASA, pero también gracias a nuestros equipos técnicos que han batallado en la OMC para darnos esta gran satisfacción".

Cabe reseñar que el regreso de Argentina a la exportación hacia los Estados Unidos abre la posibilidad de que entre 20 y 25 mil toneladas de carne puedan ingresar a ese mercado sin pagar arancel, el resto deberá tributar una tasa de 26,4 por ciento. En tanto, a Canadá podrán enviarse entre 5 y 10 mil toneladas, mientras que México absorbería un volumen similar al estadounidense.

La importación de carnes bovinas frescas de Argentina se encontraba prohibida por los Estados Unidos desde hace 14 años con el argumento de la aftosa, una enfermedad de la cual Argentina ha sido reconocida internacionalmente como país libre desde el año 2007. (ANDigital)

Lo anunció oficialmente

El negocio estaba bloqueado desde hace 14 años y el gobierno argentino había iniciado un juicio ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). Por Matías Longoni Clarín. 29/06/15.

El gobierno de los Estados Unidos anunció hoy que finalmente abrirá su mercado a las carnes frescas de toda la Argentina, un negocio que estaba bloqueado desde hace 14 años y por el cual el gobierno había iniciado un juicio contra Washington en la Organización Mundial de Comercio (OMC), que estaba a punto de dictar un fallo de modo favorable a los intereses nacionales.

El servicio sanitario del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (APHIS-USDA) comunicó en su página institucional la apertura del mercado norteamericano a las carnes de la denominada región "Argentina Norte", que es la ubicada al norte del río Colorado, que divide la zona patagónica sin vacunación contra la fiebre aftosa de las provincias del norte, donde sí se vacuna y donde se ubica casi la totalidad del stock bovino. Es decir, a partir de esta decisión la Argentina podrá enviar carne a EE.UU. desde todas sus provincias.

En el gobierno esperaban ansiosamente esta definición, que la presidenta Cristina Krirchner había reclamado repetidas veces en sus discursos. Pero no iban a emitir ningún comunicado hasta tanto no ver la resolución del APHIS publicada en el diario oficial estadunidense. A partir de allí, según anticipó el USDA, habrá que esperar 60 días para que la norma tenga vigor. Aunque en realidad habrá que esperar varios meses más para concretar los primeros embarques, pues todavía falta cumplimentar varios trámites entre los organismos sanitarios y que el gobierno de EE.UU. audite y apruebe las plantas frigoríficas interesadas en el negocio.

A fines de los noventa, la Argentina logró acceder a una cuota de 20.000 toneladas de carne que ingresaría a los Estados Unidos sin pagar aranceles, y que convierte ese mercado en sumamente tentador para las empresas locales. Pero pudo aprovecharla unos pocos meses, pues todo se frustró con la reaparición de aftosa en 2001. Desde entonces, con idas y vueltas, todo han sido cortocircuitos entre ambos países, que ahora comenzarían a despejarse.

A la par de habilitar los bifes de la Argentina, el USDA anunció también que comenzará a importar carne desde una docena de estados de Brasil. Ese país se ha convertido en el mayor exportador de carne del mundo, y aspira a colocar en el mercado estadounidense unas 100.000 toneladas de cortes vacunos.


Por Félix Sammartino | LA NACION Suplemento Campo 04/07/15. Como nunca antes, el mundo se abre a los alimentos argentinos. Y como nunca antes esa realidad no deja de ser por ahora una oportunidad pérdida (...) lamentablemente hay muchas razones para no festejar una muy buena noticia como la apertura del mercado norteamericano.

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