En carnes,
hay más AGPI en carne de conejos>pollos>carnes rojas. Según Fennema, 1992 (4):
Carne %AGS %AGMI %AGPI
vacuna 40-71 41-53 0-6
cerdo 39-49 43-70 3-18
cordero 46-64 36-47 3-5
aves 28-33 39-51 14-23
En los aceites comerciales que usamos habitualmente
se destaca el linoleico Ω6 (18:2). El de
girasol contiene más de un 70% de linoleico Ω6 (18:2) y algo de linolénico
Ω3 (18:3). Es muy buen aceite. Colabora en la disminución del colesterol total
y de sus fracciones LDL y HDL (ver adelante).
El aceite de oliva, con 60 a 70% del AGMI
oleico Ω9 (18:1), es ideal para freir porque no sufre grandes variaciones
estructurales al cocinarse y contiene muchos antioxidantes naturales.
Particularmente, el oleico actúa subiendo el LDL y bajando el HDL. Mejor si es
“crudo” y “extra virgen” porque en la extracción de los otros se utilizan
disolventes no deseables. El oleico se puso ‘de moda’ con la “dieta mediterránea”, que reivindica el
uso del aceite de oliva y la carne de pescado. A fin de la segunda guerra
mundial, se descubrieron excelentes estadísticas de indicadores
cardiovasculares en esa región europea, en base a una alimentación compuesta
por mucha verdura y fruta, pan y cereales, bastantes grasas pero con base 18:1
y pocas carnes, con Ω6/ Ω3=4
El aporte de ese
AGMI colabora en la disminucióndel colesterol total y su fracción LDL (ver
adelante). En los aceites de soja y
canola-colza hay un 8 a 10% de ácido linolénico (AGPI).
Las semillas de chía (y la carne de
ciertos pescados) poseen una muy buena calidad de AG: son mucho menos oxidables
que los de otros alimentos. Contiene también linoleico pero no HA y EPA.
Disminuye el colesterol pero una gran cantidad de AGΩ3 comunica gusto a
pescado, como pasa con los pollos alimentados con esas semillas. Es que debido
a sus bondades que se utiliza para la producción de alimentos llamados
“funcionales”: huevos o pollos “con Ω3”.
La denominación de AG Ω9, Ω6 y Ω3 se basa en la posición de la doble
ligadura respecto al CH3 (metilo) terminal. “Ω3” porque la doble ligadura está
en el 3er. carbono y “Ω6” en el 6to., siempre a contar desde ese metilo. El
ácido oléico es desde ese punto de vista un Ω9, el linoleico un Ω6 y el
linolénico un Ω3. En los alimentos son más comunes los AG Ω9 y Ω6 que los Ω3.
Alguien advirtió
hace unos años que los esquimales
sufrían con mucha menor frecuencia ataques al corazón e incidentes
cerebro-vasculares. Analizaron su suero sanguíneo y detectaron altos niveles de
AGΩ3: EPA 20:5 y DHA 22:6, debido a su alto consumo de pescado. Generalmente,
las propiedades de los AG Ω6 y Ω3 se contrarrestan y tienen efectos antagónicos
respecto a la coagulación, como vaso o bronco-dilatadores y antiinflamatorios, su modo de actuar sobre
ganglios, plaquetas, etc. El exceso de AG Ω3 también está contraindicado.
Los llamados “aceites marinos” (grasa de ballena y
de foca, arenques) no son grasas comestibles porque se oxidan fácilmente, deben
hidrogenarse y refinarse, pero tienen alta proporción de AGPI Ω3 (EPA y DHA).
Colesterol:
es una sustancia grasa imprescindible para el normal funcionamiento de
organismos animales. Forma parte de las membranas celulares. Participa en la
síntesis de hormonas, vitaminas y sales biliares. Es el principal esterol en la
grasa de origen animal y es sintetizado en el cuerpo humano (los equivalente
fitosteroles de origen vegetal son ligeramente diferentes).
Hay toda una “cultura
anticolesterol” pero su mala imagen va cambiando. Su contenido en sangre no es
proporcional a la cantidad en los alimentos que consumimos pero tiene una
relación directa con la cantidad total de AGS que hay en ellos.
Se lo clasifica en
HDL (“bueno”) y LDL (“malo”) pero los dos tipos son necesarios en proporciones
normales, porque es imprescindible para la funcionalidad de las membranas
biológicas. Nuestro organismo regula sus proporciones. El límite aceptable es
200 mg/100 g.
¡Nunca coman seso
vacuno! Tiene una concentración de 2000 mg/100 gr. de colesterol. Ni tampoco
piel de pollo por su alarmante concentración y su 50% de grasa.
La concentración
de colesterol en las distintas carnes y productos, puede resumirse en:
mg/100
gr. % de grasa
intramuscular
cerdo 70-80 1,1
pollo 80-100 1,1-2,4
pavo 60-70
vacuno 70-120 2,5
ovino 70-90 6,5
seso vacuno 2000
hígado-riñones 300-400
huevo completo 270
yema de huevo 1560
manteca 28
queso graso 120
leche entera 15
leche descremada 3
margarina 60
Según la
especialista del INTA Dra. Pilar García, los AGPI bajan el colesterol con
coeficiente 0,008 y los AGS lo suben con coeficiente 0,0522 (o sea son mucho
más eficientes, pero para mal).
Los esteroles de
origen vegetal (“fitoesteroles”) se
obtienen de aceites vegetales, legumbres y otras especies, y pueden disminuir
las concentraciones plasmáticas de colesterol, aunque apenas difieren
químicamente de los de origen animal. Son apenas absorbidos por el intestino.
Son beneficiosos pero difíciles de incorporar a nuestras dietas.
“Eicosanoides”:
son derivados de AG de 20 carbonos que intervienen en numerosos procesos
fisiológicos e intervienen en muchas alteraciones patológicas.
Ácido araquinónico (20:4) Ω6 à EPA ác. ecosapentaenoico (20:5) Ω3 à DHA docosahexaenoico (22:6) Ω3 à eicosanoides (prostaglandinas/tromboxanos/prostaciclinas/leucotrienes)
2. PROTEINAS
Son macromoléculas
constituídas por cadenas de C y aminoácidos (AA). Las proteínas de todos los
seres vivos están integradas por los mismos 21 AA ordenados en distintas
secuencias. Constituyen el 16% del peso corporal y forman parte de su
estructura (fibras musculares, colágeno, queratina, etc.).
Las enzimas son proteínas muy
especializadas que aumentan la velocidad de múltiples reacciones del
metabolismo celular. Las hormonas (insulina, glucagón) también
son proteínas cuya función es regular procesos orgánicos. Otras proteínas
tienen funciones defensivas (inmunoglobulinas), de transporte (hemoglobina), etc.
La cantidad de
proteína en las carnes de distintas especies varía entre 15 y 22%.
Aminoácidos:
son moléculas compuestas por átomos de C, H, O y N. Es fuente de nitrógeno de
todas las moléculas biológicas de un organismo.
Se llama “esenciales” a aquellos que el ser humano no puede sintetizar
per se y debe consumirlos a través de las proteínas que los contienen:
AA esenciales: isoleucina metionina treonina leucina triptofano valina lisina fenilalanina (histidina) (arginina)
AA no esenciales: glutamato glutamina asparagina aspartato alanina prolina glicina tirosina serina cistoína
8 AA Esenciales (9
en niños)
7 AA SemiEsenciales
6 AA NoEsenciales
También los AA
tienen funciones propias: formación de péptidos y proteínas, formación de
compuestos nitrogenados (bases púricas y
pirimidínicas), urea y ácido úrico, etc.
IMPORTANCIA NUTRICIONAL DE LAS CARNES
DEFINICIONES
Bromatológicamente,
la carne es el resultado de la transformación del tejido muscular tras la faena
del animal, debido a ciertos procesos físico-químicos y bioquímicos. Producirán
un producto con una serie de características organolépticas: color, textura,
olor y sabor. Reglamentariamente es el conjunto de músculos esqueléticos usados
como alimento junto con el correspondiente tejido conectivo, vasos, sangre, nervios, tejido graso y vísceras.
Constituye parte
esencial de la dieta en países desarrollados. Su consumo depende de su precio y
sus características de calidad. Su percepción como alimento saludable ha caído,
entre otras cosas por la relación de su consumo con la obesidad, enfermedades
cardio-vasculares, hipertensión, ciertos tipos de cáncer y por protagonizar algunas
crisis alimentarias como la EEB (encefalopatía espongiforme-enfermedad de la
vaca loca). Todos esas razones son discutibles y, en contraste, se evidencia el
incremento del consumo de carnes con el aumento del poder adquisitivo de la
población, el bienestar social y el desarrollo de los países.
La presencia de
carnes es esencial en dietas equilibradas, siendo una fuente primordial de
proteínas de alto valor biológico (las que contienen AA esenciales en cantidad
y proporciones adecuadas según la Organización Mundial de la Salud-OMS) (5)
Es el tercer
alimento más completo de los que disponemos y muy constante en el nivel de
proteínas (entre 15% y 23%). Constituye un gran aporte de vitaminas (importante
en el complejo de la vitamina B: B1, B2, B6, B12 y niacina, tiamina,
riboflavina, ácidos pantoténico y fólico), lo cual es variable según la especie
animal. Aporte escaso de vitamina C y E.
“Lo más limitante
de las dietas vegetarianas estrictas es la incorporación de la vitamina B12,
que se encuentra principalmente en la carne y derivados. Y el problema es que
sin la B12-cobalamina en el organismo se produce un tipo de anemia y pueden
derivarse inconvenientes neurológicos (NdeR: su falta aumenta la agresividad).
Deben entender que hay que consumir si o si un suplemento vitamínico de B12.
Las otras vitaminas, como el calcio o las proteínas se obtienen sin problema
(…)” Dr. Raúl Murray, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición
(“Alertan sobre la vitamina B12” Clarín 28/12/13)
Las grasas en
carnes poseen una gran variabilidad en calidad y cantidad, como hemos visto, y
de su composición dependerá su palatabilidad y sabor. Industrialmente esas
grasas son utilizadas en otros alimentos (galletitas, panadería, etc.)
Ninguna carne de
cualquiera de las especies que consumimos aporta muchas grasas Ω3 ni ofrecen
una relación Ω6:Ω3 óptima, siendo mayor en monogástricos y en rumiantes
alimentados con granos. Pero recordando que, en general, la grasa misma tiene
el doble de colesterol que la carne, discriminar las carnes por su colesterol
no tiene mucho sentido. Los distintos cortes cárnicos poseen como promedio un 2,5%
de grasa intermuscular: conviene tanto
eliminar vestigios de grasa externa de los cortes que cocinamos como comer
cortes magros.
El aporte de
colesterol de las carnes es en promedio de 50-60 mg/100 gr. Existen muchos estudios
comparativos calculando su contenido en los distintos cortes de las diferentes
especies animales y según tipos de alimentación diferenciales. Se comprobó
menor contenido en músculos de animales más viejos y hay poco efectos de las
dietas y razas sobre el colesterol total. En líneas generales, es mayor el
contenido de colesterol en bovinos y ovinos que en porcinos.
Respecto al aporte
de minerales que provee la carne, presenta mucho Fe “hemínico” (muy disponible
para nuestro organismo, mejor en cantidad y calidad que el que aporta la
espinaca, del tipo “no hemínico”). En vacunos>cerdos>pavos>pollos.
Aportan una buena
dósis de Zn disponible, también de Cu y Se. La carne es rica en K, P
y Mg aunque tiene
una mala relación Ca:P.
“Los médicos y nutricionistas deben empezar a ver a las
carnes esencialmente como la mejor fuente de proteínas, hierro asimilable,
vitaminas del grupo B12 y de los biológicamente importantes ácidos grasos
poliinsaturados”. Dra. Teresa Pilar García, INTA y UNLZ.
Proteínas de la carne
El 95% del
nitrógeno de los músculos es de origen proteico y un 5% proviene de AA, péptidos y
otros compuestos. Podemos clasificar a
las proteínas de la carne en:
-sarcoplasmáticas:
solubles en agua (las detectamos en el jugo de la carne cocida). Provienen de
enzimas, mioglobina, etc. Proveen de color a las carnes.
-miofibrilares:
65-75% de las proteínas musculares. Actina, miosina, tropomiosina, troponina,
etc.
-insolubles o del
estroma: fibras extracelulares del colágeno, elastina y reticulina.
¿Cuántas proteína
debemos consumir? En forma genérica, dos raciones por día de carne o
sustitutos. Lo aceptado es 1 gr. proteína/Kg. vivo x día teniendo en cuenta que
160 gr. de carne aportan un promedio de 32 gr. de proteína.
El colágeno es una proteína bajo valor
biológico (poca lisina y triptofano) y
nutricional. Es componente habitual de la piel. Forma fibras de gran
resistencia a la tracción. Si se desnaturaliza por cocción, forma gelatina. Cada
tipo de proteína que consumimos requiere un proceso de digestión diferente.
Hidratos de carbono
El glucógeno es un
hidrato de carbono que sirve como reserva y constituye el 0,05 a 0,18% de los
músculos. Se forma tanto en el hígado como en músculos a partir de glucosa. Primero
se usa el glucógeno muscular y luego el hepático. Post-mortem (transformación a
carne) se degradará rápido a ácido láctico, acompañando la acidificación para
llegar a su pH final. El proceso influirá en el sabor, la textura y la
conservación de la carne.
Grasas de la carne
Las grasas de
origen animal son intramusculares (en los cortes cárnicos se llama “veteado”,
“marmoleo” o “marbling”) o se hallan en depósitos grasos por fuera. Existe una
correlación positiva entre ambas en el mismo individuo y su constitución es la
misma. Un buen resumen podría ser:
AGS AGS AGS
AGMI AGPI
14:0 16:0 18:0 18:1 18:2
mirístico palmítico esteárico oleico linoleico
Mirístico: el más peligroso, proclive a ateromas. En corderos>bovinos>porcinos.
Palmítico: también peligroso. Parejo en carne de todas las especies.
14:0 y 16:0 – hipercolesterolémicos.
Esteárico: da consistencia dura a la carne al enfriarse. Límite lógico 18%, superado en carne de cordero.
18:1 – hipocolesterolémicos
Linoleico: alto porcentaje en pollos.
Cortes vacunos según cantidad de grasa intramuscular
“Magros”: lomo,
nalga, peceto, bife angosto, cuadril, colita de cuadril, paleta.
“Semimagros”:
aguja, tortuguita, palomita, bife ancho, matambre, azotillo.
Embutidos: además
de mucho sodio y Fe, suelen tener mucho colesterol, AGS oxidados y AGPI. Son alimentos cuyo consumo elevan el riesgo
cardíaco. Los chorizos suelen contener hasta 50% de grasas; una salchicha
contiene entre 15 a 20% de grasas y una “light”, un 7%.
Salazones: su
grasa suele enranciarse-oxidarse. Contienen linoleico.
Vísceras: contienen
mucha pirina (por células multinucleadas), muchos AGS y mucho colesterol,
hierro y Vit. B12.
-Vísceras rojas
son: hígado, riñón, estómago (mondongo), lengua, corazón.
-Vísceras blancas:
criadillas (testículos), timo (molleja), intestino delgado (chinchulines),
intestino grueso-recto (tripa gorda), sesos.
Hígado (principal
fuente dietética de vitamina A), baso y subproductos: más Fe que la carne
magra.
Carne de pescado
Esta carne posee
entre 60 a 80% de agua. Una de las características de sus AG es poseer cadenas
carbonadas largas, en general más de 18 C, y ser ricas en AGPI. Los músculos oscuros tienen 2-5 veces más
lípidos que los blancos. Los Ω3 (ej. DHA 22:6 y EPA 20:5) están en sus grasas
pero no en todos los peces. Su contenido depende de la época del año, la edad,
sexo y del tipo de pescado (en los de mar
hay más cantidad que en los de río):
sardina>caballa>arenque>salmón>jurel>atún>merluza
-magros (2% o menos): abadejo,
anchoa, bacalao, brótola, corvina, pejerrey, merluza, lenguado. (*)
almejas, calamar, ostras, pulpo, camarón, cangrejo, langosta.
-semigrasos (2 a 7%): trucha, cornalito,
arenque, bonito, boquerón, jurel (*) langostino
-grasos (9 a 12%): anguila,
atún, caballa, salmón, sardina.
(*) moluscos o crustáceos: en general de bajos
tenores grasos, ricos en Ω3 y moderados
a bajos en colesterol.
IMPLICANCIAS DE LOS ALIMENTOS SOBRE LA SALUD
Para la
alimentación normal hay 4 reglas:
suficiente, armoniosa, completa y adecuada, sumando a ello el control del peso
corporal, con actividad física regular. No al tabaco y el alcohol, aunque se
recomienda el vino tinto, por sus taninos y otros beneficios: medio vaso por
día (<30 a="" d="" gr.="" o:p="" por="">30>