martes, 15 de julio de 2025

Israel: un estado terrorista 4


Nuevos capítulos de la irracionalidad en Medio Oriente. Es redundante repudiar el salvajismo de Hamas en su agresión inhumana del 7 de octubre de 2023, raptando y asesinando civiles israelitas. Esa agresión no tiene siquiera justificación política-estratégica si se piensa la debilidad militar relativa de ese grupo insurgente. Ni siquiera incorporando al análisis el odio racial puede aceptarse esa barbarie. A lo lejos y por más que busco información, no llego a entender en como Hamas se adjudica la representatividad de todo el pueblo palestino como para arrastrarlo al abismo con su impronta. No se porque asocio su soberbia a la de los Montoneros o el ERP, que se autoasignaban la vanguardia y la voluntad de los argentinos, burlándose de todo principio democrático. 

La agresión de Hamas pareció un contrasentido para provocar y justificar el otro salvajismo, el revanchista del autócrata Netanyahu y sus aliados ultras, arrasando con todo signo de vida en la franja de Gaza. Para que se entienda claramente: ya lo califican como un genocidio en el que han muerto más de 50 mil civiles palestinos. Es una aberrante limpieza étnica. Por si fuera poco, Netanyahu ha impedido incluso la ayuda humanitaria y no ha dejado hospital en pie para atender a los miles de mutilados. Lo denuncia la mismísima Naciones Unidas y califica el accionar como "asesinatos": no se trata de acciones de guerra (ver abajo). En otro alarde de locura política, el presidente israelita abrió otro frente atacando con todo a Irán en junio/25 con la excusa de su potencialidad en armas atómicas, cuando el propio Israel no quiere allanarse a protocolos/controles internacionales en la materia. Recibió como lógica contrapartida una andanada de misiles de la autocracia religiosa chiita, poniendo así estúpidamente en riesgo a la propia ciudadanía israelita, cuya inmensa mayoría se supone quiere vivir en paz pero -contradictoriamente- sigue votando al autócrata. 

Resulta increíble que un pueblo que históricamente fue perseguido y sufrió la tragedia del Holocausto permita a sus dirigencias esas prácticas inhumanas, cuando deberían ser un permanente faro de humanismo. El ministro de economía israelita, Bezalel Smotrich, llegó a decir que "puede ser justo y moral matar de hambre y sed" a los dos millones de gazatíes para que Hamas libere al resto de sus rehenes. 

Por si fuera poco esa política revanchista, atrae en la movida a otro mono con navaja para que sume más locuras: Donald Trump. Es irracional -no cabe otra definición- que el presidente de una nación-potencia de 340 millones de habitantes haya dicho públicamente que "todavía no asesinaremos al (líder de Irán) Ali Khamenei". ¿Ustedes toman conciencia de lo increíble de semejante afirmación? Es locura compartida la de esos dos tiranos: Netanhayu recientemente propuso a Trump para el premio Nobel de la Paz. No es un chiste.  

Coinciden los dos bandos extremistas con la misma falta de empatía por quienes dicen representar y defender: las atrocidades de Hamas y de Netanhayu solo concitan drama y muerte sobre ciudadanos palestinos e israelitas inocentes. 

Si uno se llevara por la irreflexión, debería consentir las bombas israelitas sobre Iran matando gente, porque los ayatollah pergeñaron el ataque a los argentinos en los 90 (AMIA y embajada de Israel). ¿Cómo puede una religión promover el odio o la muerte? Pero esto no se trata de jugar al TEG: hay sangre humana inocente en el medio. Los que deben rendir cuentas son los tiranos, esos que nunca pagan por las barbaries que cometen. 

Un párrafo aparte para esos pseudoperiodistas-opinólogos bien pagos de la TV (los Feinmann, la Plager, los Leuco y tantos otros). Aún no se si toman conciencia que son repetidores autómatas de la información malintencionada que dispensan internacionalmente los servicios de inteligencia fascistas israelitas. Esa gente no duda en poner impunemente una banderita de Israel al lado de una argentina, confundiendo nacionalidad con religión y religión con banderías políticas. No solo se olvidaron de ser periodistas sino de sentir como humanos, aceptando el revanchismo israelita sobre civiles palestinos desamparados. Mientras ellos hacen eso, el solo portar en nuestro país una bandera de la nación palestina en la vía pública puede causarte la cárcel con la policía de la Bullrich y Milei: ¿libertad de expresión diferenciada? ¿Que ley o edicto policial avala ese atropello? ¿Otra vez obediencia debida?

Como si fuera poco, nuestro presidente Milei, un delirante-ignorante, apoya sin eufemismos los asesinatos de los ultras israelitas para poder gozar de premios mentirosos que le concede su intelligentsia. ¿Porqué lo hace en nombre de los argentinos? ¿Cómo permiten la oposición política y las instituciones de nuestro país que ese neurótico tome decisiones diplomáticas en forma personal cuando deberían considerarse bajo estrictas formas morales y éticas y ser parte de políticas permanentes? ¿Nadie levanta la voz y le pone límites? Las diplomacias serias del mundo se limitan a advertir a las partes en conflicto pidiendo por la paz pero sin tomar partido burdamente. 

Esa imbecilidad podría incluso inmiscuirnos en un conflicto internacional. Lo hizo una vez el cleptómano Menem cuando enviara militares argentinos al Golfo Pérsico y algún otro conflicto, solo para agradar a los poderosos del momento. Eso nos costó caro pero es sabido: nuestros políticos nos siguen forreando porque los argentinos lo permitimos. Se debe a que nuestro promedio es el ombliguismo y la ignorancia; el resto lo hacen los defectos de la democracia moderna, que silencia el poder ciudadano. Por eso no somos serios, experimentando siempre de extremo a extremo. Por eso cunde la pobreza en un país rico y pertenecemos a la periferia.

Como hago siempre, adjunto artículos con ideas que me parecen superadoras y dignas de profundizar y reúnen, mayoritariamente, criterios e info que mi débil escritura es incapaz de expresar. Hay muchísimo más para leer y acercarnos a la verdad de este tristísimo drama. La gente de a pie poco podemos hacer para evitar estas tragedias pero al menos debemos ganarle a la indiferencia y ser críticos. Horanosaurus.  

La Unión Europea se endurece frente a Israel y le lanza una advertencia tras la muerte de mil civiles que buscaban comida en Gaza

Bruselas calificó de “indefendible” la matanza de palestinos y presionó a Tel Aviv a cumplir con el pacto humanitario; la ONU denunció que médicos y bebés mueren por inanición. La Nación 22/07/25. 

“Israel creó la situación perfecta para matar de hambre a la gente”, denuncia un trabajador humanitario desde Gaza

El coordinador de Médicos sin Fronteras en la Franja denunció una política “deliberada” del gobierno de Benjamin Netanyahu. La Nación 23/07/25. Por Rubén Guillemí. 

La Nación. 07/08/25. En una carta abierta que se difundió ayer en redes sociales, destacados historiadores, artistas e investigadores como José Emilio Burucúa, Graciela Fernández Meijide, Mariano Llinás, Rubén Chababo, Roy Hora, Hilda Sabato, Hugo Vezzetti y Marcela Ternavasio repudian la invitación del presidente Javier Milei al primer ministro Benjamin Netanyahu a visitar el país a inicios de septiembre. Acusan a Milei de “complicidad con la barbarie”. En la carta, el primer ministro israelí es descripto como un "criminal internacional", responsable de crímenes de guerra, de crímenes contra la humanidad y del posible delito de genocidio” y “uno de los peores dirigentes” actuales (...)

Clarín 14/09/25. Por Rodolfo Terragno. 

(...) En estos casi dos años, ha habido en Gaza al menos 66.000 muertos (sin contar los que estén sepultados bajo los escombros de decenas de edificios totalmente destruidos). Entre los 66.000 hay 1.600 trabajadores sanitarios, 310 miembros de las Naciones Unidas, y más de 250 periodistas (...)

-El ministro de Finanzas dijo que dejar morir de hambre a los dos millones de palestinos en Gaza sería “justificado y moral”.
-El ex diputado Moshe Feiglin pidió la ocupación completa de la Franja de Gaza, argumentando que “cada niño, cada bebé en Gaza es un enemigo”.
-El rabino Meir Eliyahu sostuvo: “No se debe tener piedad con los niños de Gaza; hay medidas que no queda otra que usarlas. Así lo quiso Dios. Si el Creador nos bendice diciendo que hay que borrar la semilla de Amalek, hay que aniquilar desde el bebé al niño. Es una guerra total” (...)

La Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto de Netanyahu por “crímenes contra la humanidad”. El Parlamento Europeo, invocando la “catástrofe humanitaria” de Gaza, ha sancionado esta semana una resolución destinada a suspender el acuerdo comercial con Israel y bloquearle todas las transferencias de armas (...)


Trump no entendió que el gobierno del premier israelí, su aliado, estaba embarcado en una política deliberada que empuja al hambre y al exilio a muchos palestinos gazatíes. The New York Times para InfoBAE y La Nación. 31/07/25. Por Thomas L. Friedman.

Ni el horror del ataque de Hamas del 7 de octubre justifica lo que el Estado de Israel hace en Gaza. La Nación. 28/06/25. Por Alejandro Katz. 

Nunca hasta hoy había hablado como judío. Intenté hacerlo siempre como ciudadano, como un igual entre iguales, como alguien preocupado por lo que nos es común, tratando de respetar a la palabra, de reconocerla como el bien más preciado de nuestra humanidad compartida, lo que nos hace ser lo que somos al instituirnos como individuos que son en tanto son con los otros, en tanto reconocen y son reconocidos.

Fui educado como judío; no fui educado en el judaísmo, no en esa versión del judaísmo que implica las formas, sagradas o profanas, de pertenencia a la tribu, sino en el judaísmo que se confunde con aquello que, imprecisamente pero sin vacilar, entendemos como humanismo.

El 17 de marzo de 1992 oí desde la editorial el estruendo de la bomba que destruyó la embajada de Israel en la Argentina sin imaginar que era una bomba, y descubrí con azoro el modo en que el odio tocaba nuevamente a nuestra puerta, la de los judíos y la de los argentinos. El 18 de julio de 1994 el horror se hizo presente en el rostro de un amigo que trajo la noticia de la destrucción de la AMIA por un coche cargado de explosivos.

El 7 de octubre –no es necesario decir el año: “7 de octubre” es ya el nombre de una nueva marca de lo innombrable– el 7 de octubre fue la desesperanza y la desesperación, la infinita tristeza por las víctimas y por el significado –los significados– de que fueran víctimas. Fue más de lo que puede decirse con palabras, porque las formas que tomó ese día la violencia sobre la vida y la violencia sobre la muerte, las formas de la humillación y del desprecio de lo humano, alcanzaron cimas que con dificultad pueden ser expresadas por el lenguaje. Y el 8 de octubre fue, junto con la tristeza, la indignación ante aquellos, muchos, que uno imaginaba compañeros de viaje –del viaje del pensamiento en el mundo de las ideas, del viaje de los principios e ideales en el mundo de la política– que fueron capaces de caer en el adversativo: sí, fue horrible... “pero”. ¿Pero?

De cuántas formas hemos dicho, nosotros, en la Argentina, en España, en el mundo, que no hay antecedente que justifique la crueldad, que nada explica la crueldad, que la crueldad no puede considerarse como algo causado por quien la sufre, haya hecho lo que haya hecho, que la crueldad es el Mal, que su origen está en quien lo causa, no en quien lo recibe.

Sí, el 8 de octubre fue, junto con el azoro, el encuentro, una vez más, con la propensión a justificar lo peor en nombre de otra cosa. Explicar no es justificar, me dirán, me dijeron. No es cierto, no siempre es cierto. Cuando la explicación convierte en agente del mal a su víctima, la explicación se vuelve justificación, la peor, porque pretende ocultar su nombre bajo la retórica de las ideas.

Luego vino todo lo demás. Todo lo demás es la destrucción infinita, no ya de Gaza, no ya de los palestinos de Gaza, no ya de mujeres y niños de Gaza, no ya de médicos y enfermeros de Gaza, la destrucción infinita de la humanidad, de aquello que, una vez más imprecisamente pero como siempre sin vacilar, nos constituye –¿nos constituía?– como lo que somos.

El horror del 7 de octubre fue de tal magnitud, el rechazo de las explicaciones del 8 de octubre fue tan intenso, que resultó difícil reaccionar ante lo que comenzó a suceder, ante lo que sigue sucediendo, lo que no acaba de suceder, interminable, inconcebiblemente. Pero difícil no es imposible: ya son hoy no cientos sino miles las voces, miles las voces judías alzadas contra aquello en torno de lo cual algunos quieren establecer una disputa léxica (¿es o no un genocidio, es o no limpieza étnica?) solo para esconder los hechos. Y los hechos son que Israel está cometiendo una masacre de las más abominables de nuestro tiempo, una masacre cuya dimensión tanto por el daño que produce como por la crueldad con la que lo produce, nunca –¡nunca!, es terrible saberlo desde hoy–, podrá ser olvidada.

(Ya no es posible hacer el repertorio de quienes han hablado y de lo dicho: los hay en el mundo de las ideas y de la política, los hay progresistas y conservadores, en Israel y fuera de Israel. Son voces valientes, que enfrentan a quienes quieren callar las críticas por medio de la rastrera extorsión de la Tragedia.)

Aun si el ataque israelí sobre Irán parece haber cambiado la agenda, la atención no debe apartarse de Gaza, por razones a la vez políticas y humanitarias. El Estado de Israel está cometiendo una masacre. Los crímenes ya no son la excepción sino la norma; quizá peor que los crímenes –¡“peor que los crímenes”!, hay que no ser una víctima para decirlo– sea la satisfacción que producen en muchos de quienes los cometen y en muchos de quienes los aprueban.

La formulación no fue casual: el Estado de Israel. No los ciudadanos israelíes, muchos de los cuales encarnan con dignidad la resistencia ante los abusos del Estado, no los judíos.

No es una exculpación, es la distinción que introduce preguntas: ¿hay algo en el judaísmo que explica lo que está haciendo el Estado de Israel? ¿O es acaso en la conversión de un pueblo en un Estado donde esa explicación se encuentra? También la pregunta más urgente: ¿cómo poner fin al horror, ya? Y la que se inaugura ahora: ¿cómo ser judío después de Gaza? Cómo ser aquello que nos gustaba ser: gente del libro, de las ideas, de las razones y de la comprensión, gente de los argumentos y del humor –los delegados de la Ironía en la tierra–, curiosos por estar siempre en territorios ajenos que despiertan asombro, deseosos de comprender al vecino en su diferencia y en su semejanza, queriendo ser iguales y orgullosos de ser diferentes.

Ya que no es posible la paz perpetua, la amistosa convivencia en todo lugar y en todo momento, contarnos entre quienes prefieren ser perseguidos que perseguidores: al perseguido le queda la esperanza de la fuga y la ilusión del refugio, el perseguidor está privado de toda esperanza. (Advierto las objeciones posibles y me pregunto si alguien es capaz de sostener que hubiera sido mejor ser un nazi que una de sus víctimas.)

Estaba bien filiarse sin jactancia en la genealogía de la admiración, aquélla cuyos nombres son parte principal del proyecto civilizatorio del occidente moderno. Nuestros amigos veían a través nuestro esa historia, esa tradición, esa vocación que, sin decirlo (aunque, reconozcámoslo, no sin cierta vanidad) queríamos encarnar y continuar.

Eso ya no es posible: los crímenes que comete hoy, ahora mismo, en el instante en que escribo esto, en que usted lo lee, los crímenes que está cometiendo Netanyahu en nombre de lo que llama el Estado judío, y que cobarde, abyectamente, defienden tantos invocando el judaísmo en lugar de la razón de Estado, esos crímenes serán, también, puestos en nuestra cuenta. No por ello vamos a justificarlos, no por ello vamos a ser parte de su comisión, no por ello vamos a dejar de denunciarlos como lo que son: crímenes abyectos y aberrantes.

Hacerlo no nos reconciliará con quienes nos hagan cargo del horror en Gaza, y sumará el desprecio de quienes se enorgullecen de ese horror. Pero decir en voz alta que esos crímenes no se cometen en mi nombre, en nuestro nombre, es el único modo de seguir siendo judío, un judío a la vez silencioso y orgulloso, un judío educado para decir: no, eso no, eso nunca.


 Destrucción de la cudad de Rafah. Franja de Gaza. Enero 2025.

¿La solución al problema de Israel-Palestina? El País-Clarín. 25/05/25. Por John Carlin. "El apartheid que se impone contra los palestinos es mucho peor de lo que fue el apartheid contra los negros en Sudáfrica. Mucho más cruel, mucho más indigno y mucho más salvaje (...) es lo más cercano a un genocidio real desde Ruanda en 1994". 

La maldita Tierra Santa. El País-Clarín. 13/07/25. Por John Carlin. "Son tiempos duros para ser palestino. Terroríficos si vives en Gaza. Pero, sin querer comparar, muy consciente de la enorme diferencia en cuanto a niveles de sufrimiento, son tiempos complicados para ser judío por el virus de antisemitismo, siempre latente, que se ha vuelto más agresivo". 

Israel, Gaza: mis verdades evidentes

La Nación. Opinión. 06/07/25. Por Samuel Cabanchik (ex senador, filósofo). Cada quien puede reconocerse siendo muchas cosas en diferentes niveles. Pero entre estos niveles se impondrán jerarquías de mayor o menor profundidad identitaria, al punto que la privación de algunas de ellas nos perdería a nosotros mismos en nuestra singularidad. Hay identificaciones esenciales que son significativas en una dimensión más personal que pública; otras en forma inversa; y unas pocas pueden gravitar por igual en ambos ámbitos: el público y el privado. Y bien, para mí ser argentino, judío y humano se integran hasta conformarme en lo que soy pública y privadamente.

El humano que soy se conmueve y se siente desgarrado por las muertes de las guerras; el argentino que soy se sabe menoscabado y desgraciado por la existencia de compatriotas condenados a vivir en la miseria o aún en la pobreza sin esperanza. ¿De qué se duele el judío que soy? En primer lugar del antisemitismo creciente en el mundo; incluso en nuestro país, al punto que hasta la hinchada de un club de fútbol así se manifiesta. Y estas manifestaciones de antisemitismo muchas veces se confunden con aquellas que suman sus voces y su militancia a favor de la desaparición del moderno Estado de Israel. Pero resulta que para millones de judíos de la diáspora entre los que me incluyo, la existencia de Israel y su desarrollo concreto en el corto tiempo de su modernidad es motivo de orgullo. No su actual gobierno y sus políticas; menos aún que pueda encontrar un argumento para sostener una ofensiva militar en la franja de Gaza que derive en masacre de poblaciones civiles, más aún considerando que la población palestina de ese territorio ya es víctima del gobierno de Hamas, perpetrador de la inhumana masacre de judíos en territorio israelí el 7 de octubre del 2023 – aunque no solo en esa ocasión.

¿Cómo nos sentiríamos los argentinos frente a otros grupos o naciones que bregaran por nuestra desaparición como estado nacional? ¿Acaso hubiera sido aceptable que en tiempos de la dictadura militar que padecimos desde 1976 a 1983 ser argentino fuera motivo de repudio por parte de los no argentinos? ¿Habríamos tenido que tener vergüenza de ser argentinos? Peor aún, nos hubiera dolido más encontrar argentinos que se avergonzaran de serlo por tener un gobierno que los avergonzara…

El humano que soy llora por igual las muertes en Israel y en Gaza; el judío que soy reafirma enfáticamente el derecho a la existencia de ambos pueblos en paz. Por otra parte, destacable es el pueblo de Israel, que sigue comprometido con la vida democrática en su país; que incluso se manifiesta masivamente a favor de la división republicana de poderes; que diferencia claramente los diversos campos de batalla, como recientemente durante el conflicto con la República islámica de Irán, en el que la ofensiva armada de Israel tuvo amplio apoyo mientras clamaba y sigue clamando por el cese de los combates en Gaza.

A quienes no somos parte de la ciudadanía israelí sino ciudadanos de otros países – y esto vale para judíos y no judíos –conviene la prudencia en los juicios y valoraciones, aunque más no sea por la dificultad que en contextos de guerra siempre tiene la verdad para manifestarse plenamente, cuánto más cuando median todas las distancias implicadas. Que la situación es compleja es una obviedad; a tal obviedad sumo estas, mis pocas verdades evidentes en nombre propio, que espero comprometan a una amplia mayoría: no al antisemitismo, sí a la existencia del Estado de Israel, a la del Estado palestino y a la de todos los estados de oriente medio, exigiendo que todos ellos acepten vivir en paz con sus estados vecinos, al punto de que sus pueblos reconozcan su humanidad en la del otro, del diverso, en la universalidad difícil de ser quien se es en su particularidad de origen y existencia. ¿Acaso no está allí incluso la esencia de la democracia, en la convivencia civilizada de quienes se quieren diferentes? Y en este punto lo que vale dentro de casa vale también fuera. Condena general debe caer sobre quienes no aceptan vivir en paz con el dispar. Ese es el desafío fundamental, la prioridad de este tiempo de riesgo extremo para la humanidad.


Naciones Unidas. Noticias ONU. 10/07/25. Casi a diario hay incidentes con víctimas, decenas de personas han muerto. Hoy fueron 15 los abatidos por el fuego israelí, apunta la agencia para la niñez. Además, aumenta el espectro de brotes de enfermedades y la desnutrición es rampante.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) denunció el asesinato este jueves de 15 palestinos, entre ellos nueve niños y cuatro mujeres, que esperaban en la cola para recibir suministros nutricionales para niños en la ciudad de Deir al Balah. "Se trataba de madres que buscaban un salvavidas para sus hijos tras meses de hambre y desesperación”, declaró Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF. “Entre ellas estaba Donia, cuyo hijo de un año, Mohammed, fue asesinado. Dijo que le había dicho sus primeras palabras apenas unas horas antes. Donia yace ahora en una cama de hospital, gravemente herida por la explosión, aferrada al pequeño zapato de Mohammed. Ningún padre debería tener que enfrentarse a semejante tragedia”, dijo.

Esta asistencia estaba siendo proporcionada por el Proyecto Esperanza, una organización aliada de UNICEF. Según los informes, otras 30 personas resultaron heridas, entre ellas 19 niños. “El asesinato de familias que intentaban acceder a una ayuda vital es inconcebible”, continuó Russell. “Las partes en conflicto no han cumplido con sus responsabilidades básicas de proteger a los civiles”.

Los niños se enfrentan a la inanición mientras crece el riesgo de hambruna. El número de niños desnutridos seguirá aumentando hasta que se reanuden a gran escala la ayuda y los servicios que salvan vidas.

Israel debe revisar sus normas de intervención. Según el derecho internacional todas las partes en conflicto tienen la obligación de proteger a los civiles, y garantizar el suministro seguro y sin trabas de la ayuda humanitaria. 

Russell instó a Israel a revisar “urgentemente” sus normas de intervención para garantizar el pleno cumplimiento del derecho internacional humanitario, “en particular la protección de los civiles, incluidos los niños, y que lleve a cabo una investigación exhaustiva e independiente de este incidente y de todas las denuncias de violaciones”.

UNICEF llamó nuevamente a un alto el fuego inmediato y duradero, la liberación de los rehenes, y a que todas las partes protejan a los civiles, incluidos los niños y los trabajadores humanitarios. “Los alimentos, el agua y los suministros médicos y nutricionales deben llegar a los niños de forma segura y sin demora. Las muertes y el sufrimiento de niños y civiles deben terminar”, puntualizó Russell.

La crisis sanitaria se agudiza. Hasta ayer miércoles, habían muerto en la última semana decenas de personas, incluido personal médico y sus familiares, pero los socios sanitarios de la ONU en Gaza siguen prestando atención de emergencia a pesar de los escasos recursos.

En toda la Franja de Gaza, mientras la población busca desesperadamente alimentos, se registran casi a diario incidentes con víctimas en masa, informó el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.  Los hospitales, ya de por sí sometidos a una enorme presión, se esfuerzan por dar abasto y la falta de suministros esenciales, como combustible y medicamentos, está ejerciendo una presión aún mayor sobre unos equipos desbordados.

La guerra también ha tenido un efecto devastador en el personal sanitario. Según las autoridades sanitarias gazatíes, más de 1500 miembros del personal médico han muerto en Gaza desde octubre de 2023.

Llegan suministros médicos, pero se necesita mucho más. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el martes entraron en la Franja de Gaza once camiones con ayuda médica, incluidos suministros quirúrgicos, dispositivos de asistencia, instrumental ortopédico y otros artículos médicos esenciales. Estos insumos se distribuirán a diversos centros sanitarios de Gaza.

"Las necesidades sanitarias siguen siendo inmensas. Se necesitan muchos más suministros médicos. Pedimos urgentemente la entrada sin trabas de combustible, alimentos y ayuda sanitaria a gran escala en Gaza a través de todas las rutas posibles", dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una publicación en las redes sociales.

Dujarric se hizo eco de ese mensaje, pidiendo la apertura de todos los cruces y corredores “para garantizar la distribución coherente, frecuente y a gran escala de la ayuda a las personas necesitadas, estén donde estén”.

Aumenta el riesgo de enfermedades. En el contexto de las dificultades de acceso, también aumenta el espectro de brotes de enfermedades mortales. En el norte de Gaza, diez pozos de agua han dejado de funcionar por falta de combustible, y otros 25 funcionan sólo parcialmente y podrían cerrar pronto. “La reducción de las horas de bombeo, de la producción de agua y de la recogida de residuos sólidos ofrece un terreno fértil para la propagación de enfermedades, especialmente entre las personas vulnerables, como niños, ancianos y mujeres embarazadas”, advirtió Dujarric.

Desde principios de marzo de 2025 no ha entrado en Gaza ningún artículo de higiene, señaló, añadiendo que la continua escasez de suministros de limpieza y saneamiento están afectando gravemente a la salud e impidiendo una respuesta médica eficaz.

El papa Francisco repudió las acciones del ejército israelí en Gaza. Israel criticó los comentarios del Papa, expresando que le resultan "decepcionantes" y "desconectados del contexto real de la lucha de Israel contra el terrorismo yihadista". Pg12. 22/12/24. 

BONUS TRACK

"Israel provocaba 20 muertos por minuto, en su mayoría civiles no combatientes. Suman 67 mil las víctimas fatales en los dos años de conflicto, de los cuales unos 20 mil eran niños y la población en su totalidad ha sido desplazada una y otra vez, atorados todo en una miseria absoluta (...) Marcelo Cantelmi en "Oriente Medio: postales de un nuevo mundo". Clarín 11/10/25. 

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20/11/12 - Israel: un estado terrorista 1Carta abierta del Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel y citas del imprescindible “El conflicto palestino-israelí. 100 preguntas y respuestas” de Pedro Brieger. Claves para todos-Capital Intelectual.
04/08/14 - Israel: un estado terrorista 2Dos premios Nobel latinoamericanos piden un embargo militar a Israel. Israel y Palestina y el derecho de los pueblos a su autodeterminación y soberanía (carta abierta de Adolfo Pérez Esquivel). 
17/08/14 - Israel: un estado terrorista 3Racismo en Gaza. El pensamiento de Noam Chomsky y Daniel Barenboim sobre el conflicto.

lunes, 16 de junio de 2025

Puertas, portones, ventanas, postigones & celosías XX

 

















1 a 3. Brujas, Bélgica.
4 y 5. Hannover, Alemania. 
6 a 8. Goslar, Alemania.
9. Dresden, Alemania.
10 a 13. Praga, República Checa.
14 y 15. Durstein, Austria.

domingo, 15 de junio de 2025

Puertas, portones, ventanas, postigones & celosías XIX

 











1 y 2. París, Francia.
3 a 8. Arles, Francia.
9 y 10. Viena, Austria.
11. Maribor, Eslovenia.

sábado, 14 de junio de 2025

Puertas, portones, ventanas, postigones & celosías XVIII

 


   





1 a 4. Toledo, España.
5. San Sebastián, España.
6 a 8. Barcelona, España.
9 a 10. Zaragoza, España. 
11 a 13. Florencia, Italia.
14 y 15. Pisa, Italia.

sábado, 17 de mayo de 2025

Mujeres quejosas


Diana Baccaro es una escritora de sensibilidad y conocimientos literarios muy finos que escribe viñetas en la contratapa del diario Clarin. No me puse a investigar su curriculum ni viene al caso. Cuando la publican no la dejo pasar porque siempre agrega alguna observación capaz de acariciar el alma. Con el artículo que pego abajo me dejó pensando un rato. Habla acerca de la leyenda de Casanova y las eternas quejas femeninas por no conseguir hombres que valgan la pena, un lamento más viejo que el ruido y la prostitución juntos. Me dió ganas de escribirle en mi lenguaje primitivo, lo más respetuosamente posible, muy humildemente dada las diferencias cognitivas a su favor. Para hacerla analizar lo mismo desde otro ángulo y recibir quizás un retruco superador. Baccaro nunca me contestó el mail y eso -aunque lo mío pueda contener defectos lógicos patéticos- me hizo sentir victorioso. Horanosaurus.

Clarín (contratapa). Pasiones argentinas. 05/07/25. Por Diana Baccaro.

Hay libros que llegan a nuestras manos una tarde de invierno cualquiera, y por medio de un whatsapp apurado. -¿Leíste este?, escribe mi hijo debajo de una foto donde se ve la tapa de una novela en primer plano, y una larga mesa de saldos detrás. Aclara, como si hiciera falta, que está en una librería de usados y que conteste rápido porque el frío le golpea los talones. -Compralo- respondo sin pensar mucho. El ejemplar llega a casa media hora después, algo baqueteado, pero entero. En la primera página se deja ver el precio en lápiz negro: 11 mil. ¿Por cuántas manos habrá pasado ya “La amante de Bolzano”?

La novela del escritor húngaro Sándor Márai despide ese reconfortante olor de los libros viejos. ¿Existe un término que defina el placer que produce ese aroma? ¿Lo deberíamos llamar olor a libros usados o a libros leídos? Como sea, ese particular perfume se llama “bibliosmia”, una especie de deliciosa mezcla de matices dulces y terrosos. En el caso de los libros de Márai, además, hay que hablar del manjar de la gran literatura. Son textos difíciles de soltar una vez que uno se sumerge en sus largos monólogos o diálogos piscológicos elaborados en base a personajes que cautivan y seducen. Como el Casanova que le da cuerpo y alma a “La amante de Bolzano”, novela publicada en 1940. Existen cerca de veinte películas sobre el legendario amante de Venecia. También hay varios libros y hasta una ópera de Mozart inspirada en Casanova. Pero nadie lo ha retratado mejor que Márai en dos palabras: -¡Un hombre!

Solo eso dice una mujer cuando sus amigas le piden que cuente qué ha visto a través de la cerradura de la puerta de un hotel. Al principio, no entiende ella por qué ese forastero recién llegado a Bolzano tiene tanta fama entre las mujeres: le parece feo, de corta estatura y barrigón. Y sin embargo ....
-¡Un hombre!, confirma otra mujer al inclinarse más tarde sobre la misma cerradura.
-¡Sí, un hombre!, dicen luego las otras vecinas al verlo con sus propios ojos.
“¿Será un fenómeno tan raro ver a un hombre?”, se pregunta Márai. Y el narrador se explaya con un monólogo que justifica la lectura de las 281 páginas de la novela:

“Las mujeres de Bolzano comprendieron que un hombre de verdad no necesita demostrar nada con palabras altisonantes ni con su espada, no necesita cantar como un gallo, no busca ni a una madre ni a una amiga en las mujeres (...) únicamente desea dar y recibir, sin prisas, sin ansiedad, porque ha entregado toda su vida, todas sus energías, todas las luces de su mente y todos los músculos de su cuerpo a la atracción de la vida misma: ese tipo de hombre es un fenómeno verdaderamente rarísimo. (...) Hay también hombres guapos que no se preocupan por las mujeres sino por su propio atractivo y sus propios éxitos. En algunas ocasiones, raras ocasiones, aparece un hombre de verdad, como había aparecido allí”. En Bolzano. O en una mesa de saldos de la avenida Corrientes.

Mail a dbaccaro@clarin.com Sra. Baccaro: no soy un entendido en literatura y no creo que llegue nunca a leer a Marai pero me atrapan sus viñetas en la contratapa, quizás por la elección de sus motivos y sus sutilezas. Permítame unas reflexiones sobre la última, alrededor de Casanova, la cual me dejó sensaciones personales pesimistas.

Por un lado Ud. resalta dos veces el valor del espionaje femenino a través de una cerradura, para descubrir la esencia masculina. Es inevitable pensar que si todo lo que puede espiar de ese modo es físico y se describe a Casanova como feo, bajito y barrigón, la admiración femenina se refiere al tamaño del miembro viril de Casanova. De ahí mi primera decepción personal debido a que mi longitud anatómica específica anda por debajo del promedio, según estimo.

Sentí recobrar esperanzas y me entusiasmé cuando unos párrafos adelante Ud. cambia su objeto con un brusco cambio de paradigma, al rescatar la definición de Marai sobre el “hombre de verdad”. Ahí me creí con chances al tratarse de sujetos que no necesitan mostrar nada con palabras altisonantes, no busca una madre o una amiga en las mujeres y desea dar y recibir sin prisas con todas sus energías, entre otras cosas. Pero tuve que pensar poco para llegar a la 2da. decepción. A pesar de cumplir los requisitos y con suficientes décadas en el lomo en el trato con el género femenino, no existen entre sus filas mujeres que reparen en semejantes sutilezas. Se quejan de la falta de hombres pero se babean por los guapos, la contracara según Marai. Es el mismo fenómeno cuando se quejan de su cosificación pero se anotan en todos los concursos y competencias cosificadores, incluídos los de la vida diaria.}

Aunque mis palabras parezcan chorrear ironía, son honestas, y no pretenden corregirle pensamientos a nadie, sino acercar una reflexión diferente de un chusmo cualquiera.

Disculpe si le hice perder tiempo. Admirando su trabajo y atentamente, HM. 

Quieren leer más sobre mujeres quejosas, subcapítulo fascistas y ventajeras? Tengo apartado estos viejos artículos:

Un feminismo populista y radicalizado Por Imma Monzó (escritora-La Vanguardia). Clarín 18/02/18.

Feminismo y cambio de época En el aluvión discursivo rueda de todo: desde impresentables hasta académicas redescubiertas. Por Jorge Lanata. Clarín Sábado 21/04/18.

Wanda al natural y las mujeres caníbales Víctimas ellas mismas de la tiránica exigencia social, saltan de bando y se convierten en temibles victimarias. Por Silvia Fesquet. Clarín Spot Sábado 14/07/18.

El caso Jimena Barón y la desnaturalización del feminismo InfoBAE 16/02/20. Por Darío Lopérfido.

Roxana Kreimer: “El feminismo hegemónico cae en excesos, expresiones androfóbicas y sexismo contra el varón” En “El Patriarcado no existe más”, la filósofa y socióloga demuele los postulados de esa corriente en base a estadísticas. Rechaza la existencia de una “cultura de la violación”, y la culpabilización de todos los hombres, contracara de la victimización de todas las mujeres. InfoBAE 07/03/21. Por Claudia Peiró.

“Las mujeres ya no lloran, facturan” La Nación 22/02/23. Por Loris Zanatta.

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miércoles, 5 de febrero de 2025

Puertas, portones, ventanas, postigones y celosías XVII










1 y 2. Pueblo Paisa, Medellín, Colombia.
4 a 7. Ciudad Vieja, Montevideo, R. O. Uruguay.
8. Recoleta, Buenos Aires, Argentina. 
9. Cuidado de postigones y ventanas.