Fotos (de arriba a abajo): 1 a 6. Victoria-Entre Ríos; 7. La Punta-San Luis; 8 y 9. Tanti-Córdoba.
jueves, 28 de febrero de 2013
miércoles, 20 de febrero de 2013
Melomanía & Me'Shell Ndegeocello
He salido malo como juntador de poder y dinero y, al ver alrededor, no me quise sumar a las filas de los alcahuetes pedigueños: de puro orgulloso, siempre 'me quedé afuera'. Con las ideas he sido coherente pero apenas llegué a 'revolucionario de café'. Poco me importa que no sea el mejor profesional. Debo reconocer éxitos tratando de escarbar las cosas para entenderlas, lograr que a mi familia no se le acabe su paciencia conmigo y hasta quizás sea 'una buena persona'. Pero admito -con algo de verguenza- que lo que mejor me sale es proteger mi ocio y disfrutarlo con los escasos medios que dispongo.
¿Mis divertimentos de cabotaje o de pobre? Cambiar de ambiente aunque sea a la vuelta de la esquina en el colectivo 60 y leerme todo para ver si me queda algún sedimento dentro. Apasionarme con el fútbol, como si fuera verdad. Y seguir jugándola de melómano autodidacta escuchando la música que nos venden o destapando la que nos esconden.
¿Mis divertimentos de cabotaje o de pobre? Cambiar de ambiente aunque sea a la vuelta de la esquina en el colectivo 60 y leerme todo para ver si me queda algún sedimento dentro. Apasionarme con el fútbol, como si fuera verdad. Y seguir jugándola de melómano autodidacta escuchando la música que nos venden o destapando la que nos esconden.
Vamos a eso de las corcheas. Convertido en oyente obligado debido a mis nulas dotes artísticas, lo primero fue descubrir el rock en los 70 en el medio de la maroma rebelde, cuando su difusión estaba poco menos que prohibida en los medios. Manal me volaba la cabeza citadina, Almendra le ponía colores a mis sueños. Durante los 80 me suspendí con las atmósferas de Pat Metheny, ese amigo del alma a quien jamás le dirigí una palabra. Aunque sigo escuchando sus discos nuevos es solamente para oir repetirse con elegancia al mejor guitarrista de jazz del mundo. De mis otros viejos favoritos solo me queda averiguar que sacó John Scofield o Ryuichi Sakamoto porque estos no solo son buenos, sino que pueden sorprenderte con alguna maravilla extraída de sus galeras. Con el bueno de Spinetta pasaba lo mismo pero, habiendo partido, me deberé conformar con desempolvarle los discos y seleccionar otra vez sus mejores cosas.
Viendo con ojos de adulto, me suena con nostalgia el gesto de los chicos buscando -como nosotros hace cuarenta años- músicas o posturas con las cuales identificarse o diferenciarse. Tan válido o inútil ahora como entonces. Cualquiera sabe que la vida no pasa por ahí. Solo se trata buscar la belleza entre la basura para sobrevivir en esta jungla. Lo demás es caretaje y snobismo para gente extraviada.
Pero muchachos, no jodan con 'el sonido' de Manchester o Seattle, apologías del aburrimiento y la depresión y con los refritos berretas de lo gastado. Hay mucha gente robando ahí afuera con el arte!
Comprendo que es históricamente jodido darle la razón a los viejitos pero las comparaciones aquí no son odiosas. La música moderna nació en los 60's y no pueden pagar por Coldplay, los Babasónicos o No te va a gustar (?) lo que no valen sin dedicarle algún tiempo a escuchar desde Beatles a Rolling, Zepp y CSN&Y en adelante, para comparar sin prejuicios. De lo contrario, declárense ignorantes sin ruborizarse.
En los 90's, reavivaron mis orejas los Living Colour, Medesky, Martin & Wood y Tribal Tech afuera (¿porqué no Simply Red?), y Divididos y Pedro Aznar por estas pampas. De lo poco que sonó original. De allí en más, para mí, la chatura de la música que nos venden fue tan profunda que me resultó más interesante buscar bandas originales de sonido de películas, nuevas cosas del flamenco o aplacarme con algún heredero de Jobim y Joao Gilberto. Por el lado del rock y del pop, la búsqueda fue sinceramente una pérdida de tiempo.
Pero perdidas las esperanzas, vino para sorprenderme la alemana/yanki Meshell Ndegeocello, una excelente bajista negra, ex música de sesión, que se puso a hacer lo suyo e inventó una mezcla de soul y jazz con piscas de funk y rap que tiene una profundidad musical que solo le reconozco a Spinetta y Metheny en otro andarivel y me sigue conmoviendo (gracias de nuevo, "Tren fantasma"). Con los diez discos que sacó me alcanzó para cruzar al nuevo siglo y navegar su primera década.
Perdón por 'la cháchara' pero escúchen a esta mujer, si no la conocen ya. En discos, recomiendo los dos primeros "Plantation lullabies" (1993) y "Peace beyond passion" (1996). Después decae un poco pero sigue sacando perlitas, como el impresionante "Dance of the infidel-The spirit music of Jamia" (2004) con Joshua Redman, Wallace Roney, Mino Cinelu, Kenny Garrett, Cassandra Wilson, Don Byron, Sabina Sciubba y Jack Dejohnette, entre otros nenes. Claro, si no se enganchan con esto, desistan. Un beso en la reja. Horanosaurus.
"I'm digging you"
"If that's your boyfriend"
"Dreadlocks"
"Step into the projects"
"Call me"
"Two lonely hearts (on the subway)"
"The womb"
"The way"
"Deuteronomy-Niggerman"
"Stay"
"Bittersweet"
"A tear and a smile"
"Satisfy"
"Sincerity"
"Loyalty"
"Grace"
"Earth"
"God fear money"
"Outside your door"
"Love song 1"
"Come smoke my herb"
"Love song 2"
"God Shiva"
"The choosen"
"Lola"
Live in Mountreaux
Funky 1994 con Jojo Mayer y David Fiuczynski-Screaming Headless Torsos
Con Pat Metheny-Mountreaux Festival 2005
Nocturnal sunshine-Stolen moments-Red hots+cool. 1994. Con Herbie Hancock.
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Melomania y Meshell Ndegeocello
viernes, 15 de febrero de 2013
Huracán: audaz ensayo de laboratorio!
Truman es de Huracán
Por
Marcelo Benini, periodista (texto publicado en el periódico “El barrio” de
Villa Urquiza y reproducido en el blog “Quemero” de Waldemar Iglesias).
"Cuenta la leyenda que existe un club que nació en 1908, en homenaje a Jorge Newbery. Tomó como insignia el globo aerostático con el que el célebre aviador unió Argentina, Uruguay y Brasil. Sostienen que su equipo de fútbol dominó la escena en los años 20, década en la que ganó cuatro campeonatos; 1921, 1922, 1925 y 1928. ¿Es posible?
Mencionan que en 1939 consiguió lo que nadie antes y sólo uno o dos equipos después: derrotar a los otros cinco grandes en sólo una rueda (2-1 a River, 3-2 a Independiente, 3-2 a San Lorenzo, 3-1 a Boca y 3-0 a Racing). De ser cierto eriza la piel...
"Cuenta la leyenda que existe un club que nació en 1908, en homenaje a Jorge Newbery. Tomó como insignia el globo aerostático con el que el célebre aviador unió Argentina, Uruguay y Brasil. Sostienen que su equipo de fútbol dominó la escena en los años 20, década en la que ganó cuatro campeonatos; 1921, 1922, 1925 y 1928. ¿Es posible?
Mencionan que en 1939 consiguió lo que nadie antes y sólo uno o dos equipos después: derrotar a los otros cinco grandes en sólo una rueda (2-1 a River, 3-2 a Independiente, 3-2 a San Lorenzo, 3-1 a Boca y 3-0 a Racing). De ser cierto eriza la piel...
Dicen también que el club ostenta con orgullo al tercer goleador de la historia del fútbol argentino, Herminio Masantonio, ¡quien además es el jugador con mejor promedio de gol en la historia de la selección argentina! ¿Pueden creerlo?
No faltan quienes recuerdan que es el sexto club en cantidad de jugadores aportados a la selección argentina en los mundiales. Que Tucho Méndez es el máximo artillero de los sudamericanos, que Guillermo Stábile fue el goleador del Mundial de 1930 y que Emilio Baldonedo, Herminio Masantonio y Tucho Méndez son los máximos anotadores de Argentina frente a Brasil. Todos vistieron la casaca del Globo...
Dicen además que este club protagonizó el récord de venta de entradas en un partido no disputado por alguno de los otros cinco grandes: fue en 1947, ante Atlanta, y lo presenciaron unas 70.000 personas. ¿Será verdad?
Muchos aseguran que hasta 1986 era, junto a Boca, River e Independiente, uno de los pocos equipos que nunca habían perdido la categoría. ¡Ojalá fuera cierto!
Otros mencionan que ocupa el sexto lugar en la cantidad de apariciones (69) en la tapa de la revista El Gráfico, una de las más prestigiosas publicaciones deportivas del continente, y que en la tabla histórica que calcula el promedio de venta de entradas por partido, desde que el fútbol es profesional, está ubicado en la sexta posición, ¡detrás de los cinco equipos grandes!
Todo esto sin mencionar la frutilla del postre. Los memoriosos juran que en 1973, cuando sumó su quinta estrella a la camiseta, Huracán jugó el mejor fútbol que se haya visto en la República Argentina. Basta, ¡es demasiado!
¿Por qué digo que dicen, por qué no asumo estos datos como una verdad absoluta? Porque estoy empezando a sospechar, habiendo sido testigo directo de los últimos veinticinco años de su historia, que esos antecedentes podrían ser falsos.
Perdón por la desconfianza. A veces pienso que Huracán es un cuento de nuestros mayores, un paliativo a este presente ingrato. Sucede que desde que tengo uso de razón no vi más que derrotas y frustraciones, con muy excepcionales rachas positivas. Al revés de lo que sucede en cualquier club ordinario, en Huracán lo normal es perder y lo infrecuente ganar. ¿Cómo aceptar entonces la historia gloriosa de una institución tan rebajada? Es como creer que el indigente que duerme en la plaza fue en el pasado un exitoso artista, talentoso y millonario. No es verosímil, como tampoco que Huracán haya sido, después de los cinco grandes, el más grande club de fútbol que hubo en la Argentina entre 1920 y 1980.
Pero últimamente desarrollé una teoría un tanto más siniestra. En realidad la especulación la formuló el Lic. Roberto Guidotti, coautor del libro del centenario del club, tras la enésima derrota del equipo. "Por momentos creo que me están grabando, que esto no está ocurriendo de verdad. ¡Me siento como el personaje de "Truman Show", lo que sucede es imposible!", gritó una vez en la tribuna, colmada su paciencia, ante la mirada incrédula de algunos plateístas.
Se refería a la película de Peter Weir. Allí Jim Carrey interpreta a Truman Burbank, empleado de una compañía de seguros, que ignora formar parte de un reality show basado en su vida. Todo lo que le sucede a su alrededor es ficticio: el pueblo donde vive, su trabajo, su esposa y sus amigos son parte de un programa de televisión, del que Truman es su protagonista principal. Sus ambiciones de superarse chocan con la imposibilidad de hacerlo, ya que en ese caso descubriría la verdad detrás de bambalinas. Todos sus intentos de abrirse paso en la vida son boicoteados, en ocasiones de manera grotesca, por los productores del ciclo.
Entonces una idea absurdamente genial tomó por asalto mi cabeza. ¿Y si Huracán no existiera realmente, si fuera una simulación creada por científicos para investigar las reacciones de los hinchas de fútbol ante situaciones de extrema desgracia? Empecé a desarrollar la teoría de que la participación del club en los campeonatos de AFA es un experimento coordinado desde las sombras por académicos. Pudo haber sido creado en los primeros años de la década del 70 -sospecho que en 1974, aprovechando la distracción del Mundial de Alemania- con el objetivo de conocer el límite de la tolerancia humana ante la adversidad futbolera.
Si aceptamos como posible este proyecto artificial, los menores de 45 años crecimos en la convicción de que Huracán es un club con una enorme historia y la expectativa de que su equipo debe estar a esa altura. Lejos de eso, llevamos décadas completas de desengaños y esporádicas temporadas de éxitos, jamás coronadas con campeonatos. El guión de este audaz ensayo de laboratorio -basado en la afición por un equipo impostor llamado Huracán- no contempla el éxito: sus responsables buscan llevar la desilusión deportiva a horizontes hasta ahora desconocidos por el ser humano.
Por esa razón, desde la década del 80 hasta el presente Huracán siempre se las rebuscó para estar peor. Lo preocupante del caso es que sus hinchas crearon una inmunidad que desconcierta a los especialistas que supervisan la prueba, perplejos por la resistencia anímica de los seguidores del Globo. "¡Parecen cucarachas, sobreviven a todo! El próximo paso para quebrar su moral es forzar el descenso a la B Metropolitana. Ese debería ser el punto de inflexión, la ruptura definitiva de su voluntad y el final de la prueba", leí hace poco en un foro de Internet, luego de que Huracán llenara la tribuna estando último en la B Nacional. Pero esa infidencia, una posible prueba del delito, fue borrada a las pocas horas. Sin duda alguna lo escribió uno de los profesionales implicados en esta farsa, impotente por el fracaso del experimento.
Esta aceitada conspiración contaría con miles de cómplices, indispensables para sostener semanalmente el falso espectáculo protagonizado por Huracán. Según mi intuición, los hinchas mayores son en realidad extras. Mezclados en la tribuna alimentan la fantasía de que Huracán fue una inmensa institución en el pasado, interpretando ensayados insultos y a veces rompiendo carnets. Dirigentes, directores técnicos, futbolistas, periodistas y especialmente árbitros se complotan cada semana -tomando a propósito decisiones erróneas- para obtener la desesperación de los todavía jóvenes hinchas. Y vaya si lo consiguen...
El otro día, en el partido frente los tucumanos, puse a prueba mi hipótesis. Durante el primer tiempo observé actitudes sospechosas del juez: parecía salirse de la vaina para perjudicar a Huracán, pero no encontraba la ocasión. Faltando pocos minutos, con el partido 1 a 0 a favor del Globo, un delantero de Atlético enfiló para el área apareado por un defensor nuestro. Me doy vuelta y alcanzo a advertirle a un hincha: "Fijate, el árbitro va a cobrar penal".
El referí se lleva el silbato a la boca y con el brazo derecho extendido señala el punto de cal. Tras las protestas fingidas de nuestros jugadores y la impotencia de los hinchas, el 11 de ellos toma carrera y le pega muy abajo. La pelota da en el travesaño, pica en la línea y se eleva tres metros. La tribuna ruge, muchos veteranos sobreactúan abrazos, el triunfo está a salvo, ¡aguante Huracán! Sin embargo, yo permanezco quieto esperando el fenómeno inesperado, en la jerga del hincha la huracaneada. Cuando la pelota finalmente se decide a caer sobre el área un jugador nuestro la cabecea hacia el arco y, ahora sí, otro tucumano la empuja al fondo de la red. Algo similar a lo que sucedió en 1998 en cancha de Lanús, cuando Luis Islas atajó un penal y un defensor nuestro, ¿de puro chambón?, la metió en el arco en vez de rechazarla. Demasiada casualidad...
Para que no me tilden de paranoico, registré otros episodios suspicaces.
* Durante la final del octogonal para no descender de categoría, en 1986, Huracán jugó tres partidos ante Deportivo Italiano. En el tercero de ellos, el Globo ganaba 2 a 1 en el alargue y, tras un perjudicial arbitraje de Patricio Sinnot, le empataron sobre la hora. En la definición por penales, nuestros jugadores fallaron dos disparos. Ese mismo año se creó el Nacional B, el torneo de ascenso más difícil del fútbol argentino...
* El primer año en el Nacional B Huracán hizo una campaña de campeón, pero apareció un "tapado": Deportivo Armenio rompió el récord en la Argentina de un equipo invicto, con una racha de 38 partidos sin perder, y le sacó 12 puntos de ventaja. De no creer...
* Ya en primera división, en 1994 Huracán llegó a la última fecha en la primera ubicación, pero justo debió enfrentar de visitante al escolta, Independiente. Perdió 4 a 0 sin atenuantes. Fue el último torneo que otorgó dos puntos por triunfo. De haber sumado de a tres, el Globo hubiera sido campeón una fecha antes del final del certamen.
* En el Torneo Clausura 2003, tras disputar 19 partidos, Huracán sumó sólo seis puntos de 57 posibles, récord superado luego por otro Huracán, el de Tres Arroyos. De milagro, los hinchas sobrevivimos a ese vergonzoso descenso.
* La mayoría de los jugadores que misteriosamente fracasaron en Huracán sugestivamente brillaron en otros equipos. El último ejemplo es el de Hernán Barcos, recientemente citado por Alejandro Sabella a la selección argentina.
* La mayoría de los jugadores que abandonan Huracán terminan siendo sus verdugos. Sucedió con grandes figuras, como Miguel Angel Brindisi, Claudio García o Daniel Montenegro, y con jugadores discretos, como Gastón Machín. Esta ley es infalible.
* En los últimos 25 años el club sufrió despojos arbitrales sólo entendibles desde la premeditación. En 2007 Daniel Giménez privó a Huracán del ascenso ante San Martín de San Juan, tras adicionar ocho minutos y cobrar una infracción inexistente sobre el final del partido a favor de los locales: ése fue el último partido que dirigió. En 2009 Gabriel Brazenas impidió que saliera campeón ante Vélez, luego de anularle un gol legítimo a Huracán y convalidar otro viciado de nulidad a Vélez: este juez también fue echado del referato. En 2011 Pablo Lunati fue vital para que Huracán descendiera -por cuarta vez en su historia- ante Gimnasia y Esgrima La Plata, tras expulsarle dos jugadores antes de los primeros 30 minutos en un partido definitorio.
* Al cabo de los años, los tres ídolos máximos de la institución ("supuestos" campeones en 1973) conspiraron contra la felicidad de los hinchas. Miguel Angel Brindisi hizo méritos como director técnico para que Huracán descendiera en 2011, Carlos Babington fue uno de los peores presidentes de la historia del club y René Houseman festejó ruidosamente en la tribuna la eliminación por penales de Huracán ante Excursionistas por la primera fecha de la Copa Argentina.
Es por todo esto que llegué a la categórica conclusión de que Huracán es un espejismo, un club irreal, el sueño de miles de hinchas estafados en su credulidad. Por eso tomé la decisión de desbaratar a esta red de encubridores y presentar todas las pruebas en la Fiscalía de Distrito de Parque Patricios. Sólo me frena una duda pavorosa: ¿y si ese barrio fuese un inmenso decorado que permanece cerrado los días que no hay partido?"
PD de Horanosaurus: queridos amigos, el último partido ante Aldosivi (un equipo representativo de la ciudad de Mar del Plata-Provincia de Buenos Aires, día sábado 02/02/13, estadio Tomás Ducó) es una nueva y reciente confirmación de las fundadas sospechas de Marcelo Benini. Un partido entre dos equipos mediocres que merecía terminar 3-0 para el local fue 1-1, gracias a una fatalidad ocurrida en la 2da. llegada al arco del equipo visitante en los 90 minutos; un bondadoso pase-gol de un jugador del Globo porteño a un atacante contrario-con un hombre menos y faltando 15 para el final. En la tribuna solemos llamar a este tipo de sucesos desgraciados "la gran Huracán". Tratando de intelectualizar el raro fenómeno, significaría "extremar todos los recaudos para que todo salga mal". Para que todo esfuerzo se vaya al carajo en un santiamén, bah. Abrazo quemero.
Malaver y Liniers, Florida, Provincia de Buenos Aires.
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Huracán: audaz ensayo de laboratorio
jueves, 31 de enero de 2013
El modelo sojero
¿QUE AGRICULTURA QUEREMOS? Una elección de VIDA o MUERTE.
Por Sebastian Berelejis. Proyecto Sur Vicente López. 28/01/13.
Por Sebastian Berelejis. Proyecto Sur Vicente López. 28/01/13.
Aunque parezca exagerada una definición como ésta los hechos nos muestran la cruda realidad del Modelo Agropecuario vigente. Lo definimos como un Modelo de Muerte ya que desde que fue aprobado de manera sospechosamente rápida durante la década del 90 por Carlos Saúl Menem y el por el Secretario de Agricultura Felipe Solá (1), fue incrementándose descontroladamente el uso de Agrotóxicos. Las aplicaciones actuales superan ampliamente un 300% por unidad de superficie a las efectuadas por ese entonces. Como consecuencia de esto vemos como se han ido incrementando notoriamente numerosas malformaciones genéticas, los casos de cáncer, problemas neurológicos, leucemia, afecciones respiratorias severas, pérdidas de embarazos, etc.
A su vez, MATA los conocimientos campesinos y los saberes ancestrales. Rápidamente se impuso el innovador paquete tecnológico desde el Estado, las Universidades, los grandes medios de comunicación invisibilizando aquellos conocimientos "del pasado". Estos "avances de la ciencia" tal vez culminen con el patentamiento de las semillas, los Derechos de Obtentor, la Nanotecnología (2) al servicio de las Corporaciones y la pérdida definitiva de la esperanza por alcanzar nuestra Soberanía Alimentaria.
Claramente es de Muerte un modelo que en su avanzada por expander la frontera agropecuaria asesina en pocos días a cuatro miembros de la comunidad Qom en Chaco y Formosa. (3)
Definitivamente es de Muerte cuando burlándose de la Ley Nacional de Bosques (26.331) conocemos que en tan solo dos años han desmontado mas de un millón de hectáreas con la enorme cantidad de perjuicios socio-ambientales que esto acarrea. (4)
Finalmente, este verdadero Ecocidio incluye la liberación indiscriminada de semillas y productos transgénicos para nuestra alimentación introducidos con sólo el informe presentado por la empresa interesada Monsanto. Sin considerar siquiera, las desconocidas consecuencias que podría traernos su consumo y consideramos que éstos son el "talon de Aquiles" del Modelo de Muerte.
Por todo esto, creemos que es momento de decidir si continuar por este camino o bien promover una Agricultura que priorice la vida y la salud del pueblo al Agronegocio, que respete al ambiente, que profundice la investigación científica y revalorice los conocimientos campesinos e indígenas en búsqueda de garantizar la obtención de métodos, procedimientos y técnicas que permitan producir alimentos sanos y de calidad nutritiva. Es indispensable reorientar la formación de nuevos técnicos, extensionistas, ingenieros y productores para alcanzar este objetivo.
En definitiva, estamos frente a un momento trascendental en la historia Argentina en el cual debemos tomar todos y todas una posición clara frente a esta disyuntiva. O se esta del lado de los transgénicos y al servicio de las Corporaciones o se esta en contra de ellos y a favor de la VIDA de los pueblos y por nuestra Soberanía Alimentaria.
Prensa Proyecto Sur Vicente López ¡Esperanza de Cambio!
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Estimados amigos, estimado Sebastián: ¿quienes pueden estar en contra de los conceptos vertidos en la nota? ¿Quienes pueden consentir los efectos perniciosos de este modelo sojero? Quisiera sumergirlos, por un momento, en el reino de las dudas tirando algunas ideas peliagudas.
Si lo piensan bien, son varios millones de personas que lo convalidan. Gente poderosa y no tanto. Los empresarios de los agronegocios, los que venden los insumos del modelo y los rentistas, o sea los dueños de la tierra -sean lati o minifundistas, ex tamberos o chacareros- que viven muy bien del alquiler sojero de sus campos, ahora sin trabajar. También quienes les ofrecen camionetas y últimos modelos, ropa y hasta comestibles o tienen trabajo bien pago arreglándoles los pisos o pintándoles sus casas en los pueblos, etc.
Ellos no se preguntan por los efectos colaterales de estos emprendimientos: unos calcularán a diario la rentabilidad, verán crecer el "yuyo maldito" -como llamó a la soja nuestra presidente- o "esa bendicion" -como la llamó Fidel Castro- o esperarán que el vaso derrame dinero para tomar lo suyo. Quienes recorremos el interior de nuestro país lo podemos ver con facilidad.
También consiente la situación este gobierno populista que con su 'capitalismo de amigos' no piensa prescindir de los ingresos de las grandes gabelas aplicadas al campo porque no le cerrarían jamás las cuentas para su política clientelar de subsidios a los que tienen menos pero también discrecionales y de chantaje a intendentes y gobernadores, aliados o no. Algunos le llaman "gobierno nacional y popular", otros le dicen "la década perdida" a su desgobierno.
El ministerio de Agricultura no tiene un proyecto agropecuario conciso ni mucho menos planifica pero exhibe como triunfos la aprobación casi automática de los nuevos "eventos transgénicos" de las multi. Hay comprobaciones científicas para el gusto de cada expositor y para esto el trámite es rápido. Y por más que los partidos opositores puedan despotricar y resulte tragicómico, ninguno podría abandonar las retenciones ni romper el modelo sin producir un colapso económico.
Convengamos: el modelo tecnólogico aplicado en la producción agrícola en estas décadas es realmente revolucionario aunque pueda resultar socialmente injusto. Su efecto expoliador relativo sobre los recursos naturales sería motivo de una larga discusión técnica que excede este espacio. Pero, igual que la revolución industrial inglesa del siglo XVIII y el capitalismo que se impusieron largamente, avanza y aplasta sin preguntarle a nadie. "Son los negocios, estúpido" dijo Bill Clinton a uno que protestaba.
En nuestras pampas durante los 70´s la mayoría del pueblo no se animó a sacar la cabeza por la ventana cuando sonaban los tiros y no quiso una revolución, para bien o para mal (¿se imaginan a Firmenich presidente?). ¿Es hoy el panorama diferente? Entonces, ¿la gente estaría dispuesta a patear el tablero? ¿Aceptaría que la economía -y lo agropecuario- sean manejados en forma dirigida o autoritaria para cambiar este modelo sojero por otro?
Lo que nadie dice es de que manera se lo puede suplantar ventajosamente y como implantar un proyecto superador en forma democrática. Claro que existen alternativas válidas (1) pero también demasiada declamación desinformada de políticos y "repetidores" y mucho alarde voluntarista. Aceptemos que en un mundo superpoblado -aunque detestemos la globalización- no resulta lógico volver al arado tirado por bueyes porque habría aún menos "soberanía alimentaria" para los pobres, esos que pierden siempre (2).
Otra pregunta para plantearse y embarrar más la cancha: ¿es ético que por simple demanda de los mercados se destinen millones y millones de toneladas de cereales y oleaginosas para producir biodiesel o etanol para combustibles e incluso para alimentación de ganado de carne y leche cuando cada vez más gente sufre hambre? ¿De que sirve entonces una nueva 'revolución verde'? (3)
Les ofresco adjunto el resumen del 1er. Foro por un Proyecto Emancipador – Proyecto Sur - Comisión Nº 6: panel plan agrario nacional y soberanía alimentaria (Facultad de Derecho de Bs. As. 14/08/10) por si les interesa profundizar el tema. Se debatió allí, precisamente, sobre el modelo agropecuario vigente en nuestro país. Participó gente con formación y experiencia, próxima a nuestras ideas. Buenas intenciones hay pero como siempre falta poder y organización para plasmarlas.
Podríamos pensar que en este mismo instante otro chico argentino 'morirá en vida' afectado por la mala aplicación del glifosato en nuestros campos. Solo parece dolernos la situación cuando vemos fotos de estas consecuencias, porque los espectadores debemos olvidar para poder seguir viviendo sin culpas. Mientras el tiempo sigue pasando y al presente gobierno no le interesa cambiar nada ¿qué podemos hacer para detener y reemplazar el modelo sojero hoy?
Gracias por su tiempo. Les envío un afectuoso abrazo. HMz. Olivos, Buenos Aires.
(... sigue abajo).
(1) Les recomiendo los artículos del blog del dirigente de la Federación Agraria Pedro Peretti ("Por una agricultura con rostro humano"). Y resumo algunas ideas más en la antigua entrada de este blog "El plan agropecuario de Proyecto Sur"
(2) "soberanía alimentaria": el uso de este término pretenciosamente "progre" fue adrede. Lo detesto.
(3) Se llama "revolución verde" en forma genérica a los saltos tecnológicos que se producen en el sector agropecuario permitiendo aumentar la producción con más eficiencia. Específicamente se aplicó a los conocimientos impulsados en los años sesenta por el norteamericano Norman Borlaug, basados en el mejoramiento genético del trigo y el maíz y la aplicación de fertilizantes, herbicidas e insecticidas. Se lo considera el padre de la agricultura moderna. Aunque no signifique nada y está manchado de sangre luego que lo recibiera Busch o un presidente israelí, por caso, Bourlag fue Nobel de la Paz en 1970.
BONUS TRACK: para navegantes que deseen seguir buceando en el tema, dos link de interés exhibidos en Youtube.
"El mundo según Monsanto" Documental de Marie Robin (2008) sobre el libro de igual título.
"Cristina Fernández de Kirchner y Monsanto" compilado con declaraciones de nuestra presidente en el Council de las Américas, junio 2012.
(...) CONTINUACION
Como "el que avisa no traiciona" quiero aclarar que aún pienso que los "organismos genéticamente modificados" (OGM) aplicados a la producción vegetal son realmente un gran adelanto para la humanidad porque se produce mucho más alimento con menos recursos. No me importan las multinacionales! Creo que se exagera en su crítica y que se repiten muchos slogans.
Sinceramente desearía poder informarme -si es cierto- de que modo un trozo de gen puede incorporarse a nuestro metabolismo y darnos órdenes del mismo modo que lo hacen naturalmente nuestros cromosomas. Un artículo científico presentado en un seminario internacional sobre Biotecnología que niega esa posibilidad en forrajes modificados genéticamente (Dr. D. E. Beever, 2001). Otro artículo reciente de la Sociedad Americana contra el Cáncer afirma que aún no hay pruebas que evidencien que sustancias contenidas en alimentos producidos mediante bioingeniería sean peligrosos o puedan aumentar o reducir el riesgo de cáncer. Sin perder de vista que en ciencias siempre hay conclusiones contradictorias, la mayoría de las veces porque las condiciones de realización no están estandarizadas o protocolizadas o porque los esfuerzos son sesgados adrede. En los anexos que ofrece Sebastián hay solo aproximaciones al tema pero nada certero.
También olvida decir que los OGM han permitido reducir la utilización de insecticidas y fungicidas, o sea ahorrar energía. Estos productos se utilizan desde hace añares para reducir las pérdidas en los cultivos y, potencialmente, también pueden causar daños.
El glifosato mal utilizado provoca evidentes problemas en la salud humana, los cuales no pueden soslayarse de ningún modo. El glifosato no fue inventado para aplicar en el cultivo de soja ni es exclusivo de su paquete tecnológico: es un herbicida sistémico que se usaba ya desde hace décadas, de otro modo. Y no fue ni será el único producto herbicida o insecticida o funguicida o diluyente o combustible o industrial sospechado o prohibido por causar daño por mal uso. Los fosforados se usaron durante décadas y recién fueron sacados del mercado en los ultimos años. Incluso fueron prohibidos primero en EE.UU. mientras los seguían exportando a mansalva a países satélites: el colmo de la malicia.
Los culpables no son ni han sido los agricultores: fue el capitalismo insaciable con cara de empresario y de político corrupto. Es más, propongo un proyecto de ley para que por cada chico inocente afectado por glifosato mal aplicado se aplique una sobredosis del producto al hijo de un empresario sojero de pooles y a un funcionario, para que aprendan en carne propia. Me parecería justo.
Entonces, vuelvo a repetir, una cosa es el glifosato mal aplicado y otra si los OGM son o no perniciosos para nuestra salud, porque veo que se repiten ambas cosas como si fuera lo mismo. Y que terminemos de hablar del cultivo de soja como una maldición que no es para creernos tipos avanzados de izquierda o verdes ecologistas (que luego veranean en Aruba).
Gente, pregunto lo que siempre pregunto: si descubren un pozo de petróleo en el fondo de su casa, ¿qué hacen? ¿Lo tapan con cemento para que no contamine el medio ambiente o extreman todos los recaudos para explotarlo y obtener su riqueza sin que afecte el ambiente? Me gustaría saber su respuesta sincera. Con la soja es lo mismo!
Otra vez lo digo, no me importa exhibir contradicciones: me interesa la búsqueda constante, ser crítico y no hablar en balde. Horanosaurus.
PD: una lástima. El compañero Berelejis y los amigos de Proyecto Sur VL nunca me contestaron este mail.
BONUS TRACK sobre la TECNOLOGIA
1) Abramos "un cacho" la mente. Analicen estas expresiones de Nicholas Negroponte, director de la Media Lab de la Massachusetts Institute of Technology (MIT). Si no lo conocen hallarán su "bio" en cualquier lado. Apliquemos esta simple lógica al tema de arriba, el de la tecnología aplicada a la producción de alimentos:
"Siempre tenemos preconceptos sobre todo y la tecnología no es la excepción. Uno de los preconceptos sobre la tecnología tiene que ver con la cuestión del control. Sugiere que uno está controlado. Puede ser cualquier cosa, un secuestro, un robo, un atentado, y entonces la gente dice: '¿Ves? Es por culpa de internet' o 'es culpa de la tecnología'. Internet hizo esto posible, quizás en la misma forma que lo hizo la escritura, porque aprender a leer y escribir permite que uno pueda acceder a material pornográfico, por ejemplo. Pero nunca diríamos: 'No aprendas a leer y a escribir'. Por alguna razón pensamos que la tecnología, que nos posibilita tantas cosas, lleva de forma inherente una propensión a hacer mal; sin embargo algunos creemos que, si es propensa a algo, es a la capacidad para hacer el bien. Nada más democratizante que la tecnología. Internet está lleno de voces (...)
"... algunas personas sugieren que lo más importante que la tecnología le proporcionó a la humanidad es el fuego, porque uno pudo cocinar y cuando cocinas , uno puede digerir más fácilmente. Y eso habría permitido la evolución de nuestro cerebro. Existe una teoría que afirma que la comida cocinada nos abrió el camino hacia el razonamiento y nos encaminó hacia el razonamiento hace tres mil o cuatro mil años, nos permitió hacer algo que el cerebro humano no hace de forma automática. Evolucionamos durante un millón de años para poder caminar y hablar pero no fue sino hasta hace tres mil años que comenzamos a escribir. Y la habilidad para escribir, para leer y escribir, es algo muy nuevo; podemos argumentar que esto nace del fuego y de la posibilidad de cocinar. Leer y escribir es la herramienta, es la única herramienta que nos permite pensar sobre el pensar, nos permite contar historias, narrar. Leer y escribir nos habilita para todo".
Desde 1960, la población del mundo se duplicó. En realidad, creció un poco más: pasó de 3.000 a 7.000 millones de personas. En este mismo lapso, la producción de alimentos aumentó de 640 kilos per cápita a 740 kilos per cápita, aun cuando la superficie de suelo per cápita se redujo a la mitad.
Del total, los grupos alimentarios que tienen baja densidad nutricional (cereales, raíces o tubérculos) se redujeron, y subieron los grupos como frutas, verduras, carnes, huevos o aceites vegetales. El único grupo de alta densidad que disminuyó, poco, fue el de los lácteos. Desde 1900, los alimentos bajan su precio un 1% anual, en términos reales. En la actualidad, los productos alimentarios básicos valen sólo un 57 % de lo que costaban entonces.
El aumento en los años recientes los llevó a un nivel semejante a los de la crisis del 30. El proceso fue acompañado por un incremento en el porcentaje exportado sobre el total producido, aumentando la especialización productiva de algunos países y la dependencia de otros.
En frutas, en 1960, el mundo exportaba el 8% de lo producido y ahora el 16%. En este producto, Argentina pasó del 5% al 35%; en leche, del 1% al 21%; y en maíz, del 36% al 66% de lo cosechado.
La productividad, kilos por unidad de superficie, explica el 70% del crecimiento global en la producción de alimentos. Y el aumento de superficie sólo el 30%. Comparada con 1960, la productividad global es más que el doble, y en el país casi duplica la global para cultivos extensivos, y es similar en el resto.
La Argentina lo logró generando paradigmas amigables con el medio ambiente y muy productivos, como la siembra directa, que con rotaciones, manejo integrado de plagas, fertilización y uso racional de agroquímicos, es insuperable.
Esta productividad se logra por incorporar más conocimiento por metro cuadrado y por hora.
Ese conocimiento está presente desde la semilla, a partir de la biotecnología incorporada, y los microorganismos, nutrientes y agroquímicos adheridos a la misma, hasta la sembradora, que a través de un satélite, la distribuye de la mejor forma en el terreno a partir de planos de rendimiento generados por la cosechadora en el ciclo anterior. A eso se suman los diseños novedosos y eficaces de gestión.
En agroquímicos, una verdadera revolución logró bajar significativamente las dosis usadas por hectárea, y diseñar productos clasificados IV (los que normalmente no ofrecen peligro), que hace 20 años eran inexistentes, y hoy son el 85% del total aplicado.
Estas tecnologías permiten combatir eficazmente las malezas, plagas y enfermedades en el marco del uso racional y las buenas prácticas de manejo.
El desafío que se nos presenta es múltiple, ya que sin mucho suelo para incorporar a la agricultura, habrá en 2050 más de 9.000 millones de personas.
En este contexto, centenares de millones de pobres rurales pasarán a las clases medias urbanas, cambiando su consumo, y aparecen nuevos usos para los productos agrícolas (industrial, energía, mascotas, etc.).
Este desafío a la productividad debe lograse con sistemas fuertemente sustentables. A ello hay que agregar que en la actualidad 1.000 millones de personas no acceden a las calorías necesarias, 2.000 millones tienen sobrepeso y estamos inmersos en un cambio climático muy importante.
La tecnología agrícola es una historia de éxito global, producto de mucha investigación proveniente del sistema científico, de importantes inversiones de las empresas vinculadas al sector, del talento de los empresarios de punta que, aunados, lograron que dispongamos de más, mejor y más baratos alimentos que en ningún otro momento histórico de la humanidad.
Ahora, hay que seguir profundizando la hazaña imprescindible, con más y mejor ciencia y tecnología aplicada.
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Estimados amigos, estimado Sebastián: ¿quienes pueden estar en contra de los conceptos vertidos en la nota? ¿Quienes pueden consentir los efectos perniciosos de este modelo sojero? Quisiera sumergirlos, por un momento, en el reino de las dudas tirando algunas ideas peliagudas.
Si lo piensan bien, son varios millones de personas que lo convalidan. Gente poderosa y no tanto. Los empresarios de los agronegocios, los que venden los insumos del modelo y los rentistas, o sea los dueños de la tierra -sean lati o minifundistas, ex tamberos o chacareros- que viven muy bien del alquiler sojero de sus campos, ahora sin trabajar. También quienes les ofrecen camionetas y últimos modelos, ropa y hasta comestibles o tienen trabajo bien pago arreglándoles los pisos o pintándoles sus casas en los pueblos, etc.
Ellos no se preguntan por los efectos colaterales de estos emprendimientos: unos calcularán a diario la rentabilidad, verán crecer el "yuyo maldito" -como llamó a la soja nuestra presidente- o "esa bendicion" -como la llamó Fidel Castro- o esperarán que el vaso derrame dinero para tomar lo suyo. Quienes recorremos el interior de nuestro país lo podemos ver con facilidad.
También consiente la situación este gobierno populista que con su 'capitalismo de amigos' no piensa prescindir de los ingresos de las grandes gabelas aplicadas al campo porque no le cerrarían jamás las cuentas para su política clientelar de subsidios a los que tienen menos pero también discrecionales y de chantaje a intendentes y gobernadores, aliados o no. Algunos le llaman "gobierno nacional y popular", otros le dicen "la década perdida" a su desgobierno.
El ministerio de Agricultura no tiene un proyecto agropecuario conciso ni mucho menos planifica pero exhibe como triunfos la aprobación casi automática de los nuevos "eventos transgénicos" de las multi. Hay comprobaciones científicas para el gusto de cada expositor y para esto el trámite es rápido. Y por más que los partidos opositores puedan despotricar y resulte tragicómico, ninguno podría abandonar las retenciones ni romper el modelo sin producir un colapso económico.
Convengamos: el modelo tecnólogico aplicado en la producción agrícola en estas décadas es realmente revolucionario aunque pueda resultar socialmente injusto. Su efecto expoliador relativo sobre los recursos naturales sería motivo de una larga discusión técnica que excede este espacio. Pero, igual que la revolución industrial inglesa del siglo XVIII y el capitalismo que se impusieron largamente, avanza y aplasta sin preguntarle a nadie. "Son los negocios, estúpido" dijo Bill Clinton a uno que protestaba.
En nuestras pampas durante los 70´s la mayoría del pueblo no se animó a sacar la cabeza por la ventana cuando sonaban los tiros y no quiso una revolución, para bien o para mal (¿se imaginan a Firmenich presidente?). ¿Es hoy el panorama diferente? Entonces, ¿la gente estaría dispuesta a patear el tablero? ¿Aceptaría que la economía -y lo agropecuario- sean manejados en forma dirigida o autoritaria para cambiar este modelo sojero por otro?
Lo que nadie dice es de que manera se lo puede suplantar ventajosamente y como implantar un proyecto superador en forma democrática. Claro que existen alternativas válidas (1) pero también demasiada declamación desinformada de políticos y "repetidores" y mucho alarde voluntarista. Aceptemos que en un mundo superpoblado -aunque detestemos la globalización- no resulta lógico volver al arado tirado por bueyes porque habría aún menos "soberanía alimentaria" para los pobres, esos que pierden siempre (2).
Otra pregunta para plantearse y embarrar más la cancha: ¿es ético que por simple demanda de los mercados se destinen millones y millones de toneladas de cereales y oleaginosas para producir biodiesel o etanol para combustibles e incluso para alimentación de ganado de carne y leche cuando cada vez más gente sufre hambre? ¿De que sirve entonces una nueva 'revolución verde'? (3)
Les ofresco adjunto el resumen del 1er. Foro por un Proyecto Emancipador – Proyecto Sur - Comisión Nº 6: panel plan agrario nacional y soberanía alimentaria (Facultad de Derecho de Bs. As. 14/08/10) por si les interesa profundizar el tema. Se debatió allí, precisamente, sobre el modelo agropecuario vigente en nuestro país. Participó gente con formación y experiencia, próxima a nuestras ideas. Buenas intenciones hay pero como siempre falta poder y organización para plasmarlas.
Podríamos pensar que en este mismo instante otro chico argentino 'morirá en vida' afectado por la mala aplicación del glifosato en nuestros campos. Solo parece dolernos la situación cuando vemos fotos de estas consecuencias, porque los espectadores debemos olvidar para poder seguir viviendo sin culpas. Mientras el tiempo sigue pasando y al presente gobierno no le interesa cambiar nada ¿qué podemos hacer para detener y reemplazar el modelo sojero hoy?
Gracias por su tiempo. Les envío un afectuoso abrazo. HMz. Olivos, Buenos Aires.
(... sigue abajo).
(1) Les recomiendo los artículos del blog del dirigente de la Federación Agraria Pedro Peretti ("Por una agricultura con rostro humano"). Y resumo algunas ideas más en la antigua entrada de este blog "El plan agropecuario de Proyecto Sur"
(2) "soberanía alimentaria": el uso de este término pretenciosamente "progre" fue adrede. Lo detesto.
(3) Se llama "revolución verde" en forma genérica a los saltos tecnológicos que se producen en el sector agropecuario permitiendo aumentar la producción con más eficiencia. Específicamente se aplicó a los conocimientos impulsados en los años sesenta por el norteamericano Norman Borlaug, basados en el mejoramiento genético del trigo y el maíz y la aplicación de fertilizantes, herbicidas e insecticidas. Se lo considera el padre de la agricultura moderna. Aunque no signifique nada y está manchado de sangre luego que lo recibiera Busch o un presidente israelí, por caso, Bourlag fue Nobel de la Paz en 1970.
BONUS TRACK: para navegantes que deseen seguir buceando en el tema, dos link de interés exhibidos en Youtube.
"El mundo según Monsanto" Documental de Marie Robin (2008) sobre el libro de igual título.
"Cristina Fernández de Kirchner y Monsanto" compilado con declaraciones de nuestra presidente en el Council de las Américas, junio 2012.
(...) CONTINUACION
Como "el que avisa no traiciona" quiero aclarar que aún pienso que los "organismos genéticamente modificados" (OGM) aplicados a la producción vegetal son realmente un gran adelanto para la humanidad porque se produce mucho más alimento con menos recursos. No me importan las multinacionales! Creo que se exagera en su crítica y que se repiten muchos slogans.
Sinceramente desearía poder informarme -si es cierto- de que modo un trozo de gen puede incorporarse a nuestro metabolismo y darnos órdenes del mismo modo que lo hacen naturalmente nuestros cromosomas. Un artículo científico presentado en un seminario internacional sobre Biotecnología que niega esa posibilidad en forrajes modificados genéticamente (Dr. D. E. Beever, 2001). Otro artículo reciente de la Sociedad Americana contra el Cáncer afirma que aún no hay pruebas que evidencien que sustancias contenidas en alimentos producidos mediante bioingeniería sean peligrosos o puedan aumentar o reducir el riesgo de cáncer. Sin perder de vista que en ciencias siempre hay conclusiones contradictorias, la mayoría de las veces porque las condiciones de realización no están estandarizadas o protocolizadas o porque los esfuerzos son sesgados adrede. En los anexos que ofrece Sebastián hay solo aproximaciones al tema pero nada certero.
También olvida decir que los OGM han permitido reducir la utilización de insecticidas y fungicidas, o sea ahorrar energía. Estos productos se utilizan desde hace añares para reducir las pérdidas en los cultivos y, potencialmente, también pueden causar daños.
El glifosato mal utilizado provoca evidentes problemas en la salud humana, los cuales no pueden soslayarse de ningún modo. El glifosato no fue inventado para aplicar en el cultivo de soja ni es exclusivo de su paquete tecnológico: es un herbicida sistémico que se usaba ya desde hace décadas, de otro modo. Y no fue ni será el único producto herbicida o insecticida o funguicida o diluyente o combustible o industrial sospechado o prohibido por causar daño por mal uso. Los fosforados se usaron durante décadas y recién fueron sacados del mercado en los ultimos años. Incluso fueron prohibidos primero en EE.UU. mientras los seguían exportando a mansalva a países satélites: el colmo de la malicia.
Los culpables no son ni han sido los agricultores: fue el capitalismo insaciable con cara de empresario y de político corrupto. Es más, propongo un proyecto de ley para que por cada chico inocente afectado por glifosato mal aplicado se aplique una sobredosis del producto al hijo de un empresario sojero de pooles y a un funcionario, para que aprendan en carne propia. Me parecería justo.
Además, hay que resaltar que dentro del paquete tecnológico de la soja y otras producciones de importancia agrícola, la siembra directa ha resultado importante para la conservación de los recursos naturales: entre otras cosas ha reducido el uso de combustibles para la maquinaria implicada y ha disminuído los distintos tipos de erosión edáfica que antes producían estragos. Eso parece ser ignorado por los detractores ultra-ecologistas.
Entonces, vuelvo a repetir, una cosa es el glifosato mal aplicado y otra si los OGM son o no perniciosos para nuestra salud, porque veo que se repiten ambas cosas como si fuera lo mismo. Y que terminemos de hablar del cultivo de soja como una maldición que no es para creernos tipos avanzados de izquierda o verdes ecologistas (que luego veranean en Aruba).
Gente, pregunto lo que siempre pregunto: si descubren un pozo de petróleo en el fondo de su casa, ¿qué hacen? ¿Lo tapan con cemento para que no contamine el medio ambiente o extreman todos los recaudos para explotarlo y obtener su riqueza sin que afecte el ambiente? Me gustaría saber su respuesta sincera. Con la soja es lo mismo!
Otra vez lo digo, no me importa exhibir contradicciones: me interesa la búsqueda constante, ser crítico y no hablar en balde. Horanosaurus.
PD: una lástima. El compañero Berelejis y los amigos de Proyecto Sur VL nunca me contestaron este mail.
BONUS TRACK sobre la TECNOLOGIA
1) Abramos "un cacho" la mente. Analicen estas expresiones de Nicholas Negroponte, director de la Media Lab de la Massachusetts Institute of Technology (MIT). Si no lo conocen hallarán su "bio" en cualquier lado. Apliquemos esta simple lógica al tema de arriba, el de la tecnología aplicada a la producción de alimentos:
"Siempre tenemos preconceptos sobre todo y la tecnología no es la excepción. Uno de los preconceptos sobre la tecnología tiene que ver con la cuestión del control. Sugiere que uno está controlado. Puede ser cualquier cosa, un secuestro, un robo, un atentado, y entonces la gente dice: '¿Ves? Es por culpa de internet' o 'es culpa de la tecnología'. Internet hizo esto posible, quizás en la misma forma que lo hizo la escritura, porque aprender a leer y escribir permite que uno pueda acceder a material pornográfico, por ejemplo. Pero nunca diríamos: 'No aprendas a leer y a escribir'. Por alguna razón pensamos que la tecnología, que nos posibilita tantas cosas, lleva de forma inherente una propensión a hacer mal; sin embargo algunos creemos que, si es propensa a algo, es a la capacidad para hacer el bien. Nada más democratizante que la tecnología. Internet está lleno de voces (...)
"... algunas personas sugieren que lo más importante que la tecnología le proporcionó a la humanidad es el fuego, porque uno pudo cocinar y cuando cocinas , uno puede digerir más fácilmente. Y eso habría permitido la evolución de nuestro cerebro. Existe una teoría que afirma que la comida cocinada nos abrió el camino hacia el razonamiento y nos encaminó hacia el razonamiento hace tres mil o cuatro mil años, nos permitió hacer algo que el cerebro humano no hace de forma automática. Evolucionamos durante un millón de años para poder caminar y hablar pero no fue sino hasta hace tres mil años que comenzamos a escribir. Y la habilidad para escribir, para leer y escribir, es algo muy nuevo; podemos argumentar que esto nace del fuego y de la posibilidad de cocinar. Leer y escribir es la herramienta, es la única herramienta que nos permite pensar sobre el pensar, nos permite contar historias, narrar. Leer y escribir nos habilita para todo".
2) Por último, este artículo de Clarín Rural del 25/03/13 escrito por el Ing. Agr. Fernando Vilella -ex decano de la FAUBA (Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires), alabando la revolución productiva agropecuaria que se produjo en la Argentina en las últimas décadas. Tiene afirmaciones muy interesantes para profundizar, dejando de lado críticas demagógicas y livianas.
Por Fernando Vilella Director del Programa de Agronegocios de la FAUBA.
Clarín Rural 25/05/13. El autor de esta nota
plantea que la tecnología agrícola es una historia de éxito global, que se
logró a partir del desarrollo biotecnológico y científico, inversiones
estratégicas y el talento de productores de punta, que marcaron el rumbo con la
siembra directa. Ahora -dice- el desafío es profundizar este camino para
producir, con sustentabilidad, más alimentos por hectárea.
Desde 1960, la población del mundo se duplicó. En realidad, creció un poco más: pasó de 3.000 a 7.000 millones de personas. En este mismo lapso, la producción de alimentos aumentó de 640 kilos per cápita a 740 kilos per cápita, aun cuando la superficie de suelo per cápita se redujo a la mitad.
Del total, los grupos alimentarios que tienen baja densidad nutricional (cereales, raíces o tubérculos) se redujeron, y subieron los grupos como frutas, verduras, carnes, huevos o aceites vegetales. El único grupo de alta densidad que disminuyó, poco, fue el de los lácteos. Desde 1900, los alimentos bajan su precio un 1% anual, en términos reales. En la actualidad, los productos alimentarios básicos valen sólo un 57 % de lo que costaban entonces.
El aumento en los años recientes los llevó a un nivel semejante a los de la crisis del 30. El proceso fue acompañado por un incremento en el porcentaje exportado sobre el total producido, aumentando la especialización productiva de algunos países y la dependencia de otros.
En frutas, en 1960, el mundo exportaba el 8% de lo producido y ahora el 16%. En este producto, Argentina pasó del 5% al 35%; en leche, del 1% al 21%; y en maíz, del 36% al 66% de lo cosechado.
La productividad, kilos por unidad de superficie, explica el 70% del crecimiento global en la producción de alimentos. Y el aumento de superficie sólo el 30%. Comparada con 1960, la productividad global es más que el doble, y en el país casi duplica la global para cultivos extensivos, y es similar en el resto.
La Argentina lo logró generando paradigmas amigables con el medio ambiente y muy productivos, como la siembra directa, que con rotaciones, manejo integrado de plagas, fertilización y uso racional de agroquímicos, es insuperable.
Esta productividad se logra por incorporar más conocimiento por metro cuadrado y por hora.
Ese conocimiento está presente desde la semilla, a partir de la biotecnología incorporada, y los microorganismos, nutrientes y agroquímicos adheridos a la misma, hasta la sembradora, que a través de un satélite, la distribuye de la mejor forma en el terreno a partir de planos de rendimiento generados por la cosechadora en el ciclo anterior. A eso se suman los diseños novedosos y eficaces de gestión.
En agroquímicos, una verdadera revolución logró bajar significativamente las dosis usadas por hectárea, y diseñar productos clasificados IV (los que normalmente no ofrecen peligro), que hace 20 años eran inexistentes, y hoy son el 85% del total aplicado.
Estas tecnologías permiten combatir eficazmente las malezas, plagas y enfermedades en el marco del uso racional y las buenas prácticas de manejo.
El desafío que se nos presenta es múltiple, ya que sin mucho suelo para incorporar a la agricultura, habrá en 2050 más de 9.000 millones de personas.
En este contexto, centenares de millones de pobres rurales pasarán a las clases medias urbanas, cambiando su consumo, y aparecen nuevos usos para los productos agrícolas (industrial, energía, mascotas, etc.).
Este desafío a la productividad debe lograse con sistemas fuertemente sustentables. A ello hay que agregar que en la actualidad 1.000 millones de personas no acceden a las calorías necesarias, 2.000 millones tienen sobrepeso y estamos inmersos en un cambio climático muy importante.
La tecnología agrícola es una historia de éxito global, producto de mucha investigación proveniente del sistema científico, de importantes inversiones de las empresas vinculadas al sector, del talento de los empresarios de punta que, aunados, lograron que dispongamos de más, mejor y más baratos alimentos que en ningún otro momento histórico de la humanidad.
Ahora, hay que seguir profundizando la hazaña imprescindible, con más y mejor ciencia y tecnología aplicada.
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