viernes, 7 de abril de 2017

Brasil siempre nos sorprende 2


 

La anécdota buena es que el nuevo técnico de la selección brasileña de fútbol, Tite, hizo olvidar a sus apasionados hinchas del desastroso desempeño en el mundial de 2015 jugado en su casa, que tanto dinero le costara a la población en época de vacas gordas. Desde que asumió hace meses, le encontró la vuelta al funcionamiento de su equipo, que volvió a ser lo que se espera de él y con un juego vistoso puntea en las eliminatorias sudamericanas.

Puede ser que, como el carnaval, el tema del fútbol calme un poco a la gente pero los brasileños aprendieron a protestar en la época de Lula y ya no comen vidrio. Traté de analizarlo en mi "Brasil siempre nos sorprende 1". Pero se terminó la ilusión "BRIC" y los políticos y empresarios vernáculos mostraron con crudeza su verdadera cara corrupta y populista, que no era la sonriente y eficiente que vendían. Los poderosos se comieron la riqueza de la mano del populismo -como acá hizo el kircherismo- y nada pareció alcanzarles. Los pobres, que habían podido asomar la nariz por sobre el agua, seguramente tendrán que pagar la fiesta. 

Siguen las sorpresas.  Aquí, nuevos síntomas de la decadencia en tres o cuatro artículos clave. Venían del "lavajato" de Petrobrás. Le siguieron la locura coimera de la constructora Odebrecht, el obsceno dineral malgastado para el Mundial 2015 y las Olimpíadas 2016 y el escándalo increíble de su industria cárnica, líder mundial. Horanosaurus.


BRASIL. CORRUPCIÓN EN LA EMPRESA CONSTRUCTORA BRASILEÑA

Informe. Facilitaba pagos de sobornos con sociedades offshore. Si eran poco seguras las transferencias electrónicas, enviaba valijas llenas de dinero. Funcionó 20 años. A.Stevenson y V. Sreeharsha. The New York Times. 23/12/16.

En la constructora más grande de América Latina, sobornar a funcionarios de gobierno de todo el mundo se volvió tan común que se creó una división que se dedicaba a hacer un seguimiento y facilitar las coimas.Cuando las transferencias electrónicas no convenían, los empleados de la división de Odebrecht de Brasil organizaban la entrega de valijas llenas de dinero en lugares secretos.

El plan duró más de dos décadas y distribuyó sobornos a funcionarios oficiales de una docena de países de tres continentes, pero finalmente se derrumbó. El miércoles pasado, Odebrecht y su subsidiaria petroquímica Braskem se declararon culpables ante el Tribunal de Distrito de Brooklyn del cargo de haber pagado 788 millones de dólares en coimas. En conjunto, las compañías pagarán por lo menos 3.500 millones de dólares de multa en un juicio entablado por las autoridades de los Estados Unidos, Brasil y Suiza. Se trata de la multa más alta por la violación de la Ley de Prácticas Corruptas Extranjeras de 1977 y supera los 800 millones que pagó Siemens en 2008 aEE.UU.. Los funcionarios de ese país informaron el miércoles que su investigación sigue en marcha y que también podría procesarse a individuos.

El acuerdo tuvo lugar después de una amplia investigación de corrupción en la brasileña Petrobras, la petrolera estatal, que hundió al país en una crisis política y desató protestas que llevaron a la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. Si bien no estuvo implicada –Rousseff fue condenada por el Senado brasileño por maquillar cuentas fiscales, otra cuestión-, la brusca caída del apoyo popular allanó el camino para su juicio político en agosto.

Odebrecht, que construyó el Aeropuerto Internacional de Miami y tiene filiales en 27 países incluidos EE.UU., China y Venezuela, ha sido acusada de confabularse con ejecutivos de Petrobras y otros contratistas así como con Braskem para recibir más de 1.000 millones de dólares de sobornos de la compañía petrolera.Conforme a los términos del acuerdo con la fiscalía, Odebrecht ha dicho que pagará 2.600 millones de dólares, mientras que Braskem aceptó abonar 957 millones.

La investigación brasileña sobre Petrobras, denominada “Operación Lava Jato”, ha sacudido al establish ment hasta la médula. Las autoridades dictaron 112 procesamientos contra 83 personas involucradas en la investigación, incluidos algunos ejecutivos de Odebrecht. El escándalo ha dejado a la industria petrolera brasileña sin inversiones durante la peor crisis económica en décadas.

Odebrecht creó un grupo interno secreto al que llamó División de Operaciones Estructuradas en el que los empleados facilitaban el pago de sobornos a través de sociedades offshore que llegaban hasta Antigua, informaron los fiscales. A veces, el dinero se entregaba en paquetes o valijas.La división poseía un sistema de comunicación independiente para ocultar sus actividades. Los pagos se efectuaban a miembros del Congreso brasileño, funcionarios de los dos principales partidos políticos de Brasil y funcionarios del gobierno de doce países, entre los que se contaban Angola, Argentina, Colombia, Pana- má y Mozambique.

En total, la compañía obtuvo beneficios por valor de US$ 1.400 millones, informaron los fiscales federales. En Angola, por ejemplo, Odebrecht pagó 50 millones de dólares a funcionarios municipales para asegurarse contratos de obras públicas. Esos proyectos le dieron ganancias de US$ 261,7 millones, dijeron los fiscales. En la Argentina, la compañía pagó US$ 35 millones en sobornos a intermediarios relacionados con tres proyectos de infraestructura, sabiendo que parte de los fondos sería entregada a funcionarios del gobierno. Las ganancias de Odebrecht con esos pagos sumaron 278 millones de dólares.

En 2015, un empleado de Odebrecht arregló un encuentro en Miami con un funcionario consular de Antigua.En la reunión, el empleado pidió que un funcionario de alto nivel de Antigua se abstuviera de enviar a las autoridades internacionales documentación bancaria que demostraría que se habían realizado pagos ilegales en nombre de Odebrecht. El empleado ofreció pagar 4 millones de dólares por el favor, según los fiscales. Finalmente, se transfirieron 3 millones de euros en pagos al funcionario.

“Odebrecht y Braskem utilizaron una división de negocios de Ode- brecht – un ‘Departamento de sobornos’, por así decirlo- que sistemáticamente pagó cientos de millones de dólares a funcionarios de gobierno corruptos de países de tres continentes”, señaló Sung-Hee Suh, ayudante del fiscal general adjunto de la división criminal del Departamento de Justicia de los EE.UU. “Delitos tan descarados reclaman una fuerte respuesta de las autoridades judiciales y, a través de un trabajo con nuestros colegas de Brasil y Suiza, es eso lo que hemos visto”, dijo Suh.

Odebrecht publicó un comunicado el 1° de diciembre en el que pedía perdón por su “participación en actividades ilícitas”. William Burck, abogado que representa a Odebrecht en el estudio Emanuel Urquhart & Sullivan, señaló: “Odebrecht ha colaborado plenamente y seguirá haciéndolo. La compañía se alegra de dar vuelta la página y centrarse en el futuro”.

El poder de Odebrecht atravesó las ideologías políticas en Brasil y fuera del país mientras incursionaba de manera agresiva en América Latina y África. “Todo el mundo está involucrado”, dijo Gil Castello Branco, fundador de Contas Abertas, organismo de protección de la transparencia de Brasil. Branco agregó que las acciones de Odebrecht se destacan incluso en medio del gigantesco complot de “Operación Lava Jato” que alcanzó a tantos ejecutivos y políticos. “El comportamiento de Odebrecht no tiene precedentes” en Brasil, dijo Branco. “Nunca escuché nada parecido”.

Fundada en 1944 por Norberto Odebrecht, la constructora tiene más de 250.000 empleados. Marcelo Odebrecht, su ex presidente, fue condenado por corrupción y lavado de dinero en marzo y sentenciado a 19 años de cárcel. Mientras ocupó su cargo, Odebrecht estrechó lazos con Rousseff y su antecesor, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Como indicio de la forma en que el gobierno favoreció a la empresa de 2007 a 2015, más del 70 por ciento del financiamiento que el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) suministró a las compañías brasileñas para proyectos de infraestructura en el exterior se destinó a Odebrecht, según Contas Abertas. Eso representó unos US$ 2.500 millones a lo largo de ese período de financiamiento subsidiado por los contribuyentes, calculó.


Braskem, que es controlada por Odebrecht, también usó la división de sobornos de Odebrecht para pagar US$ 250 millones a políticos, funcionarios y un ejecutivo de Petrobras, de acuerdo a la Comisión de Valores y Bolsa (SEC por sus siglas en inglés) de EE.UU. A cambio, los funcionarios actuaron en beneficio de la compañía en varias ocasiones. En un caso, influyeron en Petrobras para garantizar un precio más favorable para el suministro de un subproducto de petróleo que Braskem utilizaba para su producción petroquímica. A cambio, Braskem pagó más de US$ 20 millones en coimas, afirmó la SEC.


En Brasil los políticos piden austeridad a otros
Por Simon Romero. The New York Times International Weekly. 11/03/17. Dom Phillips y Paula Moura contribuyeron con reportes.

SAN PABLO, Brasil — La aque­jada economía de Brasil está per­diendo miles de empleos al día, los Estados batallan para pagar a policías y maestros y el dinero pa­ra comidas subsidiadas escasea tanto que un le­gislador sugirió que los pobres co­mieran "cada dos días". Sin embargo, no todos están sufriendo. Los ser­vidores públicos en el poder judi­cial gozan de un aumento de sueldo del 41 por ciento. Los legisladores en San Pablo, la ciudad más grande de Brasil, votaron a favor de incre­mentar sus propios sueldos en más del 26 por ciento. Y el Congreso, que se prepara para recortar bene­ficios de pensiones por todo el país, ahora permite que sus miembros se jubilen con pensiones vitalicias tras sólo dos años en el cargo.

Brasil está luchando por salir de su peor crisis económica en déca­das, y el presidente Michel Temer señala que el país necesita frenar el gasto público para lograrlo. No obstante, su pésimo índice de popularidad no se vio beneficiado cuando organizó un suntuoso ban­quete financiado por los contribu­yentes para persuadir a los miem­bros del Congreso de apoyar sus recortes presupuestarios, con 300 invitados comiendo camarones y filete miñón.

Las medidas de austeridad de Temer están desatando un deba­te acalorado respecto a cómo los brasileños más ricos y poderosos están protegiendo su riqueza y privilegios en un momento en que gran parte del país está pasando por un terrible declive económico. Gran parte de la furia gira en torno al punto principal de la cam­paña de austeridad de Temer: su éxito para persuadir al Congreso plagado de escándalos de imponer un tope al gasto federal durante los siguientes 20 años.

Temer, quien llegó al poder el año pasado tras apoyar el juicio político a su antecesora, Dilma Rousseff, afirma que el tope es ne­cesario para reducir los crecientes déficits presupuestarios. Los inversionistas han aplau­dido la medida como un momento decisivo para la economía más grande de América Latina. Sin embargo, algunos críticos arremeten contra el tope del gasto, señalando que perjudicaría a los pobres du­rante décadas, especialmente en rubros como la educación.
El gobierno de Temer se resiste a llamados para elevar los impues­tos a los brasileños acaudalados, que aún gozan de lo que algunos economistas describen como uno de los regímenes fiscales más ge­nerosos para los ricos entre las economías importantes.

Temer no ha sido un presidente popular, y sus índices de aproba­ción se sitúan en apenas el 10 por ciento. La economía brasileña se contrajo alrededor del 4 por ciento en 2016. Pero el mes pasado, el mi­nistro de Finanzas, Henrique Meirelles, aseguró que "la recesión ha llegado a su fin". Aumentó la inversión extranjera y el mercado accionario de Brasil tuvo uno de los mejores desempe­ños del mundo en 2016. Temer pre­dijo que la economía crecería un 3 por ciento el año siguiente.

Sin embargo, los Estados en­frentan huelgas paralizantes de empleados públicos a raíz de suel­dos no pagados o inadecuados. En Río de Janeiro, que fue sede de las Olimpíadas en agosto del año pasado, las autoridades están ce­rrando restaurantes que ofrecen comidas subsidiadas a los pobres, elevando impuestos sobre el servicio de luz residencial y eliminando programas de asistencia social.

No obstante, el gober­nador de Río de Janeiro, al igual que sus homó­logos en otros Estados brasileños, disfruta el uso de un jet privado para pasear por todo el país. Y los jueces de Río de Janeiro, de por sí ya bien remunerados, seguían adelante con planes de gastar mi­llones de dólares en la contratación de nueva servidumbre para sus oficinas, hasta que el público se enteró del plan. La indignación re­sultante obligó a los jueces a pos­poner la idea.

Una serie vertiginosa de escán­dalos de corrupción que involucran a los líderes políticos del país tam­bién está avivando un sentimien­to antiestablishment previo a las elecciones presidenciales de 2018, allanando el camino para figuras fuera de la corriente principal, co­mo Jair Bolsonaro, un congresista ultranacionalista que vitupera a los inmigrantes y defiende la tor­tura de narcotraficantes.

En un sondeo, sólo el 1 por ciento de los encuestados dijo que votaría por Temer, cuya condena por vio­lar los límites de financiamiento de campaña lo podría hacer inele­gible para las contiendas.

La desesperación aqueja a mu­chos brasileños. Ana Cristina Silva, de 49 años, perdió su empleo en diciembre. "Sólo piensan en sí mismos", declaró sobre el gobierno de Te­mer. "Es absurdo. Quienes no lo necesitan reciben un aumento de sueldo".

La Bolsa de San Pablo se desplomó

La justicia descubrió un maniobra de sobornos incluso al partido de gobierno  para vender carne en mal estado. Una de esas firmas tiene ocho plantas en Argentina. Por Eleonora Gosman. Clarín 18/03/17.


Análisis
Lo que faltaba para destruir el optimismo de los brasileños
Desastre. Corrupción había, pero no se sabía que también era en los alimentos. Es un gran golpe a la confianza pública. Por Eleonora Grosman. Clarín Sábado 18/03/17.

Corrupción en alimentos. Es el "toque" que faltaba para destro­zar, de una vez, el optimismo de la ciudadanía brasileña. Nada pe­or que jugar con la salud del pro­pio pueblo. Ni hablar de la descon­sideración con los mercados de exportación, o sea, de los extranjeros. Italia tuvo que intervenir para bloquear carne aviaria proceden­te de Brasil contaminada con salmonella. Así lo declararon los je­fes de la policía federal que intervinieron en el operativo "Carne débil". Hasta ese punto, sería un ca­so más de "descuido". Ocurre que hubo coimas por casi 200 millones de dólares durante 2014, el año de las elecciones donde fueron reelec­tos Dilma Rousseff y su vice Michel Temer, quienes compitieron con el senador opositor Aécio Neves, hoy aliado del jefe de Estado.

"Lo que está en juego es la ima­gen de Brasil" admitió el ministro de Agricultura Blairo Maggi, co­nocido por su alias: "El Rey de la Soja". Abundó: "Es una tremenda trompada en nuestro rostro". Tal como afirman todos los medios brasileños este operativo reveló "irregularidades en el control sa­nitario de las carnes -de todo ti­po- vendidas en el mercado do­méstico y en el internacional".

En una entrevista concedida hacia el anochecer al diario Estado de Sao Paulo, Maggi declaró: "En este mo­mento, nuestra prioridad es investi­gar los problemas que tenemos; ver las causas que se iniciaron y tratar de separarlas. Vamos a verificar todos los procedimientos y ser absoluta­mente transparentes". Angustiado por el impacto en el exterior, Maggi agregó: "Lo que está en juego no es únicamente la reputación de nues­tras empresas sino del país, en su conjunto, como proveedor". El minis­tro agregó: "Nuestro sistema de con­trol sanitario es robusto. Pero cuando hay personas en este medio que son corruptas, esto escapa a nuestras po­sibilidades".

Reveló también que había conver­sado con Temer. "El me pidió que me ocupe personalmente del caso. Can­celé mis vacaciones que debían em­pezar el lunes y ahora estoy en el co­mando". No todas las responsabilida­des recaen sobre el funcionario. El esquema de sobornos, como quedó de­mostrado, viene de mucho antes. Y tendría como beneficiario principal el Partido del Movimiento Democrá­tico de Brasil (PMDB), que era presidi­do por el actual mandatario Temer desde la década pasada, antes que as­cendiera a la vicepresidencia del país con el triunfo de Dilma en 2010.

La investigación de la Policial, de los fiscales y del juez Marcos Josegrei da Silva, apuntó en la dirección de esa agrupación política, que hoy está en el gobierno nacional. Dijeron que el grueso dé los sobornos tenía como destino ese núcleo político. Y que ade­más sobraban algunos restos para el Partido Progresista (PP), que cumple un papel secundario aunque siem­pre forma parte de las alianzas oficia­listas. "No era una extorsión" se can­saron de repetir los hombres de la Po­licía Federal brasileña durante el en­cuentro con los periodistas. "Los em­presarios incentivaban el esquema. No eran las víctimas; eran ellos los corruptores". Para el comisario fede­ral Moscardi Grillo bastan esas palabras para mostrar el tamaño de la cri­sis que inicia, de hecho, una nueva etapa de incertidumbre en el país.

Corrupción en Brasil
Según medios brasileños, el actual presidente y sus dos predecesores buscan evitar juicios por el caso Petrobras. Clarin 14/04/17.

Corrupción en Brasil
En las obras del Maracaná y de otras 5 canchas se habrían pagado coimas millonarias a funcionarios. Clarin 14/04/17.

BONUS TRACK 2021

Está bien: ahora ellos decidieron fumarse a ese retrógrado político llamado Bolsonaro, un facho apenas agiornado al siglo XXI. Seguramente los indicadores sociales brasileños seguirán en rojo. Y no conozco en profundidad los vaivenes de los parámetros económicos de nuestro vecino. Tan solo recuerdo que a fines del XX eran importadores netos de alimentos y que en dos décadas Brasil se transformó en el principal exportador de varios tipos de carnes y granos del mundo. Si eso no es sorprendente y para imitar! Su capacidad emprendedora es monstruosa pero, a diferencia de los nuestros, los políticos brasileños nunca se disparan tiros en los pies. En este artículo, el especialista Jorge Castro sintetiza el tema. Horanosaurus. 


La puesta en producción de 150 millones de hectáreas del cerrado brasileño y el desarrollo de variedades tropicales de soja fueron aportes fundamentales del organismo científico estatal. Clarín Rural 04/12/21. Por Jorge Castro.

Brasil lidera la productividad agroalimentaria mundial, según la inves­tigación realizada por el Departa­mento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) entre 187 países en el mundo: y esto es lo que lo ha con­vertido en una autentica superpotencía agroaiimentaria global, que puede expandirse más de 40% en los próximos 10 años.

El liderazgo del agro brasileño surge a partir del año 2000, y desde entonces hasta 2019 la productividad agrícola por año aumentó +3,18% el mayor nivel de incremento global. USDA señala que entre 1961 y 2019, la productividad agrícola brasileña creció -3.75% anual, lo que significa que estuvo inmediatamente por debajo de la China, que en este mismo periodo se elevó +4.41% por año y que fue la primera del mundo.

La productividad se refiere a la eficacia en la utilización de los fac­tores que en el caso agroalimentario son tierra, capital y trabajo y se manifiesta ante todo en el auge de los rendimientos agrícolas y en ge­neral de la producción. El alza de la productividad agrícola en Brasil en los últimos 20años es atribuiblean­te todo a la liberación generalizada de sus sistemas de precios, acom­pañada por la completa elimina­ción de los subsidios a la alimentación y en general a la producción agrícola, todo esto mientras ocurría una expansión sistemática del se­guro rural, en muchos casos por primera vez.en la historia.

Por eso aumentaron acumulativamente los créditos para la inversión, junto con la aparición de línea de financiamiento especializada para la agricultura familiar.

También se generalizaron las in­vestigaciones agrícolas. realizadas a través del actor fundamental de la transformación estructural del agro brasileño de los últimos 20 años, que es EMBRAPA. la gran fir­ma estatal de investigaciones agropecuariasde Brasil. Al mismo tiem­po comenzó a generalizarse la adop­ción de la siembra directa proveniente de la Argentina, que ha llegado a abarcar 30/40% de la superficie sembrada.

La fundación Getulio Vargas se­ñaló que el aumento de la productividad sin incrementode la emisión de dióxido de carbono ha elevado más de 30% en la producción de ma­íz una vez sometido a la "siembra directa'. Por eso los precios reales de los alimentos han decrecido sistemáticamente en este per iodo, con precios más bajos para los consumi­dores. incluyendo el arroz, el maíz, la soja y el trigo.

Las dos innovaciones fundamentales de EMBRAPA han sido, en pri­mer lugar el descubrimieinto que realizo en el Cerrado brasileño, de 150 míllones de hectáreas, cuyos pobres suelos agrícolas tratados con una mezcla de fósforo y cal se convertían en extremadamente fértiles. La expansión agrícola brasile­ña nada tiene que ver con el Amazo­nas y su expansión se realiza ex­clusivamente sobre el Cerrado, que es el único gran espacio abierto para la producción agrícola que dispone el mundo en el siglo XXI. Lo que esto significa es que la producción agroalimentaria de Cerra­do, realizada sobre todo con “siem­bra directa", es potencialmente neutra en términos de producción de óxido de carbono (Co2), que es la cau­sa fundamental del cambio climáti­co o "calentamiento de la atmósfera que es el flagelo de la época.

El segundo gran aporte de EM­BRAPA fue el desarrollo de más de 40 variedades tropicales de soja, hasta entonces considerado un cul­tivo solo apto para las zonas templa­das. El resultado fue que Brasil se convirtió en las ultimas dos déca­das en el principal exportador de soja del mundo y por lo tanto, en el mayor proveedor de este cultivo es­tratégicamente decisivo a la Repú­blica Popular, la primera consumi­dora del sistema global.

La producción agroaiimentaria de Brasil ha aumentado en toda la línea, y se ha convertido también en e! principal productor y exporta­dor mundo de carne vacuna. EMBRAPA ahora ha avanzado sobre la producción de came de cerdo con vista a los mercados asiáticos/chinos y ha comenzado a desarro­llar un tipo de cerdo tropical con menos grasa y cotesterol y mayor resistencia a las enfermedades.

En suma, el salto de productividad agrícola brasileña, y el notable incremento de la producción que ha sido su corolario, fue el resultado de la autentica explosión del conocimiento desatada por EMBRAPA. La producción agroalimentaria brasileña, potencialmente la prime­ra del mundo en los próximos 10 años, responde primordialmente a este dato cualitativo de la revolución del conocimiento.

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jueves, 16 de marzo de 2017

El asado, debilidad nacional...



Sobre gustos no hay nada escrito dice el refrán y parece tener razón. Están equivocadas un millón de moscas que se posan sobre la basura más pestilente, aunque sean mayoría, enfatiza otro también acertado. Pero la predilección casi compulsiva de los argentinos de distintas generaciones y clases sociales por este corte de carne vacuna -y la correspondiente cultura de la parrilla- parece unánime y casi no se discute (excepto se metan en la conversación la "entraña" y el "vacío", cortes también preciados). ¡Prendan el fuego! Yo llevo el malbec y los chorizos. Abajo, interesantes notas "de color". Horanosaurus.

PD: el genial Capusotto, con guión cientificista de Pedro Saborido, explica aquí los graves problemas psicológicos a los que se exponen los irracionales y esnobistas vegetarianos, específicamente los que rechazan el asado, poniendo en riesgo su propia vida.



Nuestra relación con la carne desde la Conquista, según cuenta el historiador en su nuevo libro "La comida en la historia argentina". Próceres junto a las brasas. Revista Noticias. 04/09/16. Fragmento del libro "La comida en la historia argentina", de Daniel Balmaceda, Editorial Penguin Random House.

Aunque todavía estaba muy desnuda, La Plata se vistió de gala el domingo 19 de noviembre de 1882. Ese día se realizó el acto simbólico de colocación de la piedra fundamental para dar comienzo a las obras de la futura ciudad. Desde Buenos Aires partieron los trenes repletos de invitados especiales, entre funcionarios, periodistas, hombres de empresa y otras personalidades influyentes. ¿Mujeres? No, por falta de instalaciones adecuadas, algo que a los hombres (como al resto de la fauna del lugar) no pareció preocuparle.

La organización del gran asado estuvo en manos del mismísimo José Hernández que todos conocemos. El desafío era complejo porque se carnearon cien novillos. Como un director de orquesta, el senador, escritor y asador supervisó al ejército parrillero. Fue inútil. Por diversas cuestiones los viajeros demoraron su arribo más de lo previsto y la ternura del ternero brilló por su ausencia. Los periodistas se preguntaban si esa carne chamuscada había sido hecha por Hernández o por los enemigos políticos del gobernador Dardo Rocha. Aquella tarde no hubo aplauso para el asador.



Por supuesto, estamos hablando de una de las comidas tradicionales de nuestro territorio, pero antes de avanzar por ese jugoso, a punto y cocido sendero debemos aclarar por qué el asado revolucionó la historia del hombre. Porque marcó una diferencia sustancial con el resto de las especies a partir de la preocupación por hacer que el alimento estuviera cocido.



El primer gran paso evolutivo fue asar la carne directamente con el fuego, luego con las brasas y más adelante se avanzó en otras formas de cocción. Si bien el hombre controló el fuego 790.000 años a. C., pudo establecerse que venía alimentándose de carne asada desde muchísimos siglos antes. Los especialistas sugieren que el primer asado se habría comido hace 1.200.000 años. De por sí el fuego incrementó la sociabilidad (…) Más tarde se agregaría una nueva actividad: comer en torno del fuego (…)


En "Cocinar. Una historia natural de la transformación", Michael Pollan desarrolla la relevancia de la cocción en la evolución del ser humano: "Cocinar facilita la masticación y la digestión de los alimentos". Esto se debe a que, cuando la carne está cruda, el proceso metabólico de descomposición de los carbohidratos demanda mucho más tiempo. Al cocinarse los alimentos, se logró que el fuego realizara parte de esa tarea que antes debía llevar adelante el cuerpo. De esta manera, el hombre pudo enfocar sus energías en otros destinos y esto le permitió sacar buena ventaja a los otros animales. Pero no debemos colgarnos la cucarda de descubridores. Cualquier cazador carnívoro experimentado da sus primeros tarascones en el estómago de la presa con el objeto de alimentarse de comida que ya fue procesada por el cazado. Sabe que es más fácil de digerir. En todo caso, lo que nosotros logramos fue una distribución más democrática del alimento (…)

Según vemos, el ritual del asado forma parte de la genética más básica del ser humano y lo que hizo José Hernández ya lo habían hecho todos sus antepasados. Nuestras llanuras se convirtieron en un fértil campo de reproducción del ganado vacuno que introdujeron los españoles por distintas vías. Estos animales se multiplicaron de tal manera que generaron las fructíferas industrias del cuero y el sebo, que pasaron a tener mayor valor que la carne. Los viajeros se sorprendían de que en Tucumán o Buenos Aires se matara una res para comer solo la lengua, el matambre (entre las costillas y el pescuezo) o simplemente el interior del hueso de caracú. El resto lo dejaban para los perros, que tampoco se mostraban interesados. En el siglo XVII, los caninos de Buenos Aires eran todos gordos, lo mismo que las ratas, porque comían abundante carne de primera calidad abandonada en alguna calle del centro.

Concolorcorvo, seudónimo que empleó Alonso Carrió o Calixto Bustamante, plasmó su experiencia durante su viaje de Buenos Aires a Lima. Recordaba lo mucho que le llamó la atención lo que hacían en cuanto mataban una vaca: le sacaban "el mondongo y todo el sebo que juntaban en el vientre" para inmediatamente prender un fuego con el sebo y estiércol del animal en el propio vientre, improvisando de esa manera un horno natural que abrían cada vez que deseaban comer un trozo de carne del costillar.

Para estas actividades no existía diferenciación de clases: cualquier hombre se las ingeniaba para calentar un trozo de carne en un fuego. Entonces, ¿hubo buenos asadores entre los que figuran en la vidriera de la historia? Se conoce el caso de Juan Manuel de Rosas, quien recibió el elogio de sus contemporáneos. Pero, por favor, no lo imagine con un tenedor moviendo los chorizos y chinchulines en la parrilla. Más allá de que los embutidos no integraban el menú habitual sino que se preparaban para determinados banquetes, en tiempos de Rosas (segundo cuarto del siglo XIX) se asaba en la estaca, espetón o vara de hierro, que hoy llamamos "al asador". Las parrillas llegaron después, aunque debemos aclarar que en el propio continente eran conocidas antes de la llegada de los europeos. Los taínos del Caribe, aquel pueblo que inició el intercambio con Colón y sus hombres, empleaban un sistema que constaba de cuatro ramas muy verdes, dispuestas como una bandeja, que estaban sujetas a estacas que las mantenían suspendidas. Mediante tientos, subían y bajaban esa rudimentaria parrilla, dependiendo de los tiempos de cocción deseados. La palabra taína para definir el aparato era "barbacoa".

En nuestra tierra, el asador iba munido de una vara de madera con punta con la cual pinchaba un pedazo de carne y lo daba vueltas como si fuera un espiedo (técnica que continuó empleándose en el campo, más allá de 1910). Así, cada parte cocida se iba comiendo sin esperar que se cocinara el resto. Este sistema ideal para los impacientes era el habitual alrededor del fuego. El hombre tardó en asistirse de un fuego controlado. También pasaron muchos, muchísimos años hasta que advirtió que no era necesario quemar la carne en el fuego; y así fue alejándola de las llamas cada vez más.

¿Y las ensaladas? El único acompañamiento aceptado era medio zapallo calentado a un costado del fuego. Nada de verdes. Cuando Sarmiento planteó la necesidad de incorporar verduras a la dieta diaria, en la década de 1860, se burlaron de él y lo llamaron el "come pasto".

Instrucciones para comer un churrasco

El otro tipo de cocción era el asado con cuero. En este caso, como narró Alexander Gillespie, oficial inglés capturado en 1807, colocaban directamente el cuero sobre las brasas. De la misma manera se preparaba el popular churrasco. Lo sabemos gracias a una receta que Mercedes Torino Zorrilla, casada con Patricio Pardo, le envió a Juana Manuela Gorriti en los tiempos de José Hernández: "Más de una vez he sonreído, oyendo dar este nombre (churrasco) a retazos de carne a medio asar en la plancha o en la parrilla, y servidos sangrientos, horripilantes. El verdadero churrasco, bocado exquisito para el paladar, nutritivo para los estómagos débiles y de calidades maravillosas para los niños en dentición, helo aquí, cual hasta hoy lo saborean con fruición sus inventores, los que poseen el secreto de la preparación de la carne: los gauchos.

1- Se le corta cuadrilongo y con tres centímetros de grosor, en el solomo, o en el anca de buey o cordero.

2- Se le limpia de pellejos, nervios y grasas, se le lava en agua fría, se le enjuga con esmero, se le da un ligerísimo sazonamiento de sal, se le golpea en la superficie con una mano de almirez (instrumento para machacar).

3- Se le extiende sobre una cama de brasas vivas, bien sopladas.

4- Al mismo tiempo de echar el churrasco al fuego, se hace al lado otra cama de brasas vivas, en las que, cuando comiencen a palidecer los bordes del churrasco, se le vuelque con presteza y se le extiende del lado crudo, apresurándose a quitar del otro las brasas a él adheridas: pues basta el corto tiempo de esta operación para que el churrasco esté a punto.

Este asado se sirve sin salsa, la que le quitaría el apetitoso sabor que le da el contacto inmediato del fuego. Los niños en lactancia gustan con delicia la succión del sabroso jugo que con la lengua, los labios, y la presión de sus tiernos dientecitos, arrancan al churrasco".

Infografía diario Clarín.

Campeonato Federal del Asado-BA Capital Gastronómica (espacio de publicidad)
La evolución del asado: del campo a la cocina

La historia de la gastronomía argentina, sus formas de cocinar y de comer están asociadas a la carne. ¿Jugosa, a punto o bien cocida? Son los puntos de cocción de la carne que alcanzan texturas y sabores con características diferentes. Octubre-16.

Pocas comidas hay tan federales como el asado. El alfajor y la empanada podrán intentar competirle con dispa­res resultados, pero si debiera arriesgarse la definición de la "cuisine" argentina en una sola palabra, esta sería, inequívoca­mente, asado. Porque cada em­panada tiene su toque local, ca­da alfajor tiene su maña según la provincia que lo produzca. Pero el asadito es de todos los argentinos, de Norte a Sur y del Atlántico a los Andes. Sin embargo, pese a su omnipresencia, el plato más típico del país nace en Buenos Aires. No en la ciudad, sino en la provincia, en la pampa verde y húmeda que viera aparecer el ganado casi por accidente, hacer unos cuatro siglos. Cuando en 1580 Juan de Garay llegó al Río de la Plata, trajo quinientas vacas. No eran las primeras. Ya las anteriores expediciones habían traído algo de ganado que -tras el abando­no de las colonias- quedaría en estado salvaje. Las pasturas abundantes, la disponibilidad de agua potable y la falta de de­predadores harían su magia y poblarían los campos de vacas, muchas vacas. En síntesis, comemos asado por una casualidad ecológica, y es que, en la Argentina más em­brionaria, había muchísimas vacas sueltas.

La dominación de la carne

"Para dominar la ciudad de Buenos Aires, basta con tener el control del abastecimiento de carne", escribiría ni más ni menos que Charles Darwin, el padre de la teoría de la evolu­ción de las especies, en 1833. Nos había "sacado la ficha" y hasta adoptaría algunas costumbres gauchescas: "Tomo mi mate y fumo mi cigarro y después me acuesto y duermo cómodo, con los cielos como toldo, como si es­tuviera en una cama de pluma. Es una vida tan sana, todo el día encima del caballo, comiendo nada más que carne y durmien­do en medio de un viento fresco, que uno se despierta fresco co­mo una alondra", escribiría en una de sus cartas.

El platillo local tuvo, sin em­bargo, toda una evolución, desde formas más primitivas de cocción hasta la actualidad. "El asado de nuestro gaucho era asado a la cruz, vertical, comi­da típica de travesía que se ha­ce lentamente, una comida para descansar, donde se asa un ani­mal entero o una pieza grande", explica la doctora en Antropolo­gía, especializada en Antropolo­gía de la alimentación, Patricia Aguirre, "en cambio el asado que hoy comemos mayormen­te es el asado horizontal, sobre una grilla". De hecho, sería Daniel Schavelzon, el arquitecto y arqueólogo urbano que más ha estudiado Buenos Aires, el que encontra­ría prueba empírica de esto: en los pozos de basura de los tiem­pos de la colonia no hay parri­llas anteriores a 1880. "Encuen­tra la tetera inglesa de la vajilla de 1732, pero no encuentra nin­guna parrilla", destaca Agui­rre, a propósito del trabajo de Schavelzon.

En efecto, los primeros en grillar la carne serían los inmi­grantes italianos, limitados por el espacio físico del conventillo y motivados también por asar en grandes cantidades para las familias numerosas.

Los nuevos tiempos

Pero la evolución del asado no se detuvo en él simple traspaso de la "cruz" del gaucho al "grill" del inmigrante. Con el tiempo, comenzó a encontrar nuevas formas. Los viejos tambores de combustible, reconvertidos en parrillas por los obreros de la construcción, se volvieron con el tiempo una muy buena opción para las casas con poco espacio. Las parrillas circula­res -tan populares en Brasil- se convirtieron en favoritas de los balcones (al menos de aquellos donde el consorcio permite en­cender un fuego) y ya casi no es considerado una herejía tener una parrilla eléctrica o a gas. De hecho, los tradicionales "ca­rritos" de la costanera porteña fueron reconvertidos a gas, mi­nimizando así riesgos de segu­ridad, salud y contaminación. Además, el ingenio -y los cam­bios en los hábitos alimenticios de muchos- llevaron al asado a encontrar instancias superadoras a eso de que "todo bicho que camina va a parar al asador". Es que ya no hace falta que algo camine y diga "mu" para encon­trar espacioante las brasas: des­de pizzas hasta vegetales, todo puede ser asado, mal que le pese al gaucho más conservador. "El asado es una de las atraccio­nes turísticas de nuestro país", dijo el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta es­ta semana, durante la presen­tación del que será el Primer Campeonato Federal de Asado, a disputarse el domingo 9 de oc­tubre ni más ni menos que en plena avenida 9 de Julio, donde competirán 24 de los mejores parrilleros del país. "Atrás, de la carne argentina hay mucho trabajo que tenemos que potenciar y el Campeonato es una excelente oportunidad para hacerlo. Si volvemos a estar entre los primeros expor­tadores del mundo y logramos que Buenos Aires sea la Capital GastronómicadeLatinoamérica habrán más fuentes de em­pleo para todos" agregó el vice- jefe de gobierno Diego Santilli. El asado es parte de la identi­dad argentina. Reúne en torno al fuego -a la usanza de las an­tiguas tribus- a familias y ami­gos. Es sin dudas federal e igua­litario, en estos tiempos, hasta para con los veganos. Se merecía, en definitiva, un gran evento. Y quizás, hasta se merezca un monumento.

¡A COMER! La Argentina es el país con mayor índice de consumo de carne vacuna per cápita en el mundo. En 2015 se estimó un consumo de unos 58 kg anuales de carne vacuna por persona. Le siguen Estados Unidos con 40 kg; Brasil con 35 kg; Austra­lia con 32 kg; Canadá con 30 kg y México con 20 kg, por persona. En el Primer Campeonato Federal del Asado se cocinarán tres cortes de carne: colita de cuadril, tira de asado y vacío. La elección se hizo por medio de las redes sociales de Parti­cipación Ciudadana.

NdeH: en el párrafo anterior hay un error de información. En los últimos años, Uruguay ha sido el país que más carne bovina consume en el mundo y aquí ni se lo menciona. Antes que el soberbio ex secretario de Comercio argentino Guillermo Moreno hiciera que sus costos llegaran a la luna, llegamos a consumir la friolera de 71 Kg/habitante.año (ahí si fuimos récord mundial, un mérito relativo) y vino otra historia. Lo pueden leer más abajo.


Colaboración de esclarecidos hermanos uruguayos en la campaña pro-asado. 
Colonia del Sacramento, Uruguay. Enero 2018.


El gaucho poseía una predilección especial por la carne de vaca, las achuras y el costillar; en cambio, no se sentía demasiado atraído por el consumo de aves. Por Alejandro Schang Viton. Rincón Gaucho. La Nación Campo 25/03/2000.

En el transcurso de las generaciones, el "corazón" del argentino ha permanecido fiel al ritual del asado, ocupando un lugar destacado en nuestra cultura por todo lo que significa. Es parte de nuestra religión. Plato personal, si los hay, ha permitido a cada argentino expresar en él su creatividad e, históricamente, exhibir diversos métodos que conduzcan a la expresión "chuparse los dedos". O todo lo contrario, y ganarse muy mala fama.

Los primeros asados

Según estudiosos, antiguamente esta carne era ingerida sin sal, por no contar el gaucho con ella, y éste no bebía más que agua después de haber comido. Algunos datos aportados por la literatura gauchesca analizan el exigente paladar de nuestro criollo: "No le gustaban mucho las aves y bastante poco la carne de ternera". Tenía preferencia por la carne de vaca y separaba las achuras, los costillares y el matambre.

A partir del siglo XVIII, sus gustos fueron variando, y el rancho del gaucho fue poblándose de utensilios como tenedores, platos y el chifle, una cornamenta pequeña utilizada para conservar la bebida. Con la incorporación de las ollas en las viviendas rurales, la preparación del caldo se fue modificando. Antes se conseguía agregando pedacitos de carne dentro de un cuerno tapado, que el paisano arrojaba a las brasas y luego consumía.

Sabroso punto de referencia de nuestra más genuina tradición, el asado "con cuero" marca también un hito de nuestra cocina criolla. Cyro Bayo, lo considera "un plato criollo superior a todos los asados de la cocina europea". Este autor cita dos formas: al asador o con cuero. "El primero es de necesidad en la vida ordinaria y familiar; el segundo es de obligación en las grandes reuniones, fiestas populares, yerras, etcétera."

La carne se va "haciendo", a prudente distancia de los tizones prendidos, por la parte del cuero, a fuego lento. Hora tras hora, los encargados mateaban y "paveaban" a su alrededor, esperando que se "haga parejito".

"Al carnear se corta especialmente la carne para ser asada con cuero, separando las piezas con el cuero de la res, ya listas para asar", explica don Gregorio Brígida, asador del bar Los Hermanos, de El 43, provincia de Buenos Aires.

Asado con relaciones

Conversado como el "gato", el asado ha generado sus propios códigos, mientras se esgrimen los cuchillos a uno y otro lado, peleando por un bocado o un trozo de pan con grasa. Corre el vino y corre la "bota". El paisano solía decir durante un "asao": "Cortar grande es un engaño estando cerca del asador; quien corta chico, en dos viajes comerá de lo mejor". También era habitual oír en las mismas circunstancias: "Salió con caballo de tiro el paisano", aludiéndose a la persona glotona, que ha cortado para ella sola dos costillas en vez de una, como lo hacían todos.

Las modalidades para comer de los gauchos -en sus viajes o durante su trabajo campero- eran simples y primitivas. La carne asada, caliente o fría, con sorbos de mate amargo, tragos de ginebra o aguardiente eran lo característico de la frugal comida campera. La carne que se llevaba (bajo los cueros del recado o atada de los tientos) era luego ensartada en un palo fino y de longitud variable, clavándose cerca de las brasas. También se acostumbraba echar la carne directamente sobre las brasas; esta clase de asado se llamaba "charrusco". Durante la campaña del desierto, la ingesta de carne asada sobre las brasas, arrebatada y cubierta de ceniza provocó trastornos intestinales y disentería. Con el paso del tiempo, el charrusco fue reemplazado por el popular "churrasco".

El estimulante preferido por el gaucho, aseguran ciertos textos, era el ají de monte o "mala palabra", que era administrado con gran cuidado en las comidas por la sed que provocaba. Por su parte, los "salvajes pampas" se alimentaban durante las travesías con carne "sancochada", generalmente, de yeguas jóvenes y gordas. Los gauchos, en cambio, fueron aficionados a la carne de vacuno y lanar, pero, ante una emergencia, no dudaban en comer la dulzona carne de yeguarizo. El gaucho que partía con una docena de pingos llegaba a destino, a veces, sólo con la mitad. Generoso, a la hora de almorzar, no dudaba en compartir un asadito, al costado del camino, con otros de similar ventura.

BONUS TRACK  ¿Faltaba alguna película (más) para reirnos de nosotros mismos? Acá la tienen. Vale la pena que te "esfuerces" a ver un documental, aunque "tu religión" no te lo permita. Gente sin humor u ortodoxos mentales, veganos estreñidos, snobs e insufribles porque si, abstenerse. Película irreverente, como un Capusotto apolítico. Está muy buena. Tira obviedades, es cierto, pero también secretitos increíbles. Horanosaurus.



Gastón Duprat y Mariano Cohn

Los directores de "Todo sobre el asado" hablan de un filme que fascina y enoja al público. Estrenó el jueves, tras pasar por San Sebastián y el Bafici. Clarín Spot. Domingo 30/04/17. Por Gaspar Zimerman.

El asado está tan omnipresente en la vida de los argentinos que parece increíble que Todo sobre el asado, de Mariano Cohn y Gastón Duprat (El ciudadano ilustre), sea el primer documental sobre el tema. He aquí un abordaje integral de la cuestión, a través de una disparatada galería de personajes: está el dueño de una de las mejores parrillas, que se confiesa fanático de las pastas; el matarife que cuenta la técnica de asesinato de vacas; la especialista que declara que el asado produce halitosis; el psicólogo que dice que el asado es un ritual “de putos”; el propietario de otra de las mejores parrillas, que se quiebra hasta las lágrimas al hablar del tema. Con tanta seriedad como humor, nada queda afuera: el asado profesional, el de festival, el casero, el de obra, el asado a gas. Tampoco falta la historia, el análisis de cortes y parrillas, ni la opinión de una vegana al respecto. Todo narrado con la campechana voz del Negro Alvarez, un experto en el asunto, que declara haberse comido una tonelada y media de carne en unos tres mil asados a lo largo de su vida.

¿Cómo encontraron a los personajes? Duprat: Filmamos a los largo de tres años en todo el país, unas cincuenta horas en total. Algunos de los personajes fueron buscados y otros, hallazgos del momento.
Cohn: Fuimos grabando la película por acumulación. Tuvimos bastante tiempo moroso mientras producíamos "El ciudadano ilustre", que nos llevó cinco años: en los ratos libres nos dedicamos a esta película. Muchos de los personajes habían comido asado con nosotros previamente, otros son producto de investigación periodística, o amigos de amigos.

¿Cómo manejan el límite entre el humor y la burla, reírse de y reírse con? Duprat: Eso es muy lábil. Ese límite depende del espectador: a algunos les parecerá que algo se pasa de la raya y a otros eso mismo les causará gracia. Nuestras películas no tienen el objetivo de conformar mayorías.
Cohn: La película está construida desde la complicidad con los personajes. Si no, sería imposible grabarlos. Es un trabajo sobre la singularidad: por más que a primera vista algunos parecieran personas comunes, de las que no íbamos a sacar ni media frase renovadora, inteligente o graciosa, confiábamos en que rascando un poquito y retratándolos como haría un pintor renacentista, algo aparecería. Poníamos la cámara fija, como si fuese una tela que estábamos pintando, y la dejábamos prendida, dando vueltas sobre un tema. Tiene que ver con Televisión Abierta, Cupido, Yo, presidente: una manera sensible de retratar algo preguntando con una cámara.

¿Alguno de los retratados se enojó? Duprat: No, para nada. Nunca tuvimos ningún problema, ni ahora ni en nuestros otros trabajos. La gente que participa lo hace a conciencia. No hay cámaras ocultas. Y después, ven el material.
Cohn: Siempre estamos del lado de ellos. Es gente tan singular y atípica como puede resultar uno mismo en una entrevista, incluso esta que estamos haciendo ahora. Si estamos en complicidad y lo proponemos como un juego, me puedo ir al carajo en un segundo.

¿Por qué el asado? Duprat: No había películas sobre la tira de asado en la Argentina, y eso que es un estandarte, un tema nacional. Es muy motivador y potente porque todo el mundo cree saber el del tema, aunque muy pocos realmente saben. El hecho de creer que saben, le da potencia y frescura a lo que dicen.

¿El asado es un símbolo de la argentinidad? Duprat: Tiene algo que ver con la idiosincrasia argentina. Hay mucho de argentino en el asado, como hay de otras nacionalidades en otras comidas típicas: en Italia nos ofrecieron hacer Todo sobre el spaghetti, que también genera polémicas fuertes. Pero el asado es visualmente más poderoso.
Cohn: Lo de la argentinidad está en el imaginario. Pero hay un malentendido con ese asunto, y la película lo plantea desde el vamos: el asado no es argentino. Empezó en China, los cortes existen desde antes en otros países, las vacas las trajo Colón, la leña es de árboles europeos, la parrilla es inglesa. Nos gusta provocar con ese tema y usar el asado como excusa para hablar de lo argentino, que es el verdadero tema de la película.

Por momentos, la película incita, sin quererlo, al vegetarianismo. En otros, a salir corriendo a morfarse un choripán. Duprat: A nosotros nos da hambre y ganas de comer asado: después del estreno en el Bafici, nos fuimos todos a Los Talas del Entrerriano. La gente sale del cine con muchas ganas de hablar del tema, a favor y en contra de lo que vio. Eso es hermoso para un director.

¿Algún vegano se les enojó? Duprat: No, pero por la cantidad de carne que muestra, es difícil de ver para un vegano.
Cohn: Hay gente a la que le molesta mucho la matanza de animales, por eso ese tema está tratado con cuidado y sutileza, no explícitamente. Juan Becerra, uno de los guionistas, dice que los vegetarianos son carnívoros que todavía no se animaron a salir del placard. La película busca provocar todo el tiempo, y están todas las posiciones, incluso la vegana. Sin conocerse, los personajes se contestan, se contradicen, se comunican.

¿Les gustan los programas de cocina y los cocineros viajeros? Duprat: No, los documentales de cocina son muy aburridos. No tienen punto de vista, son odas a determinados cocineros. Los cocineros no me interesan. Por eso no aparecen en la película, salvo el sommelier de carne. Es más interesante el saber de los parrilleros reales.

Cohn: Nos decían “¿por qué no entrevistan a Francis Mallmann?” Porque si Francis Mallmann ve esta película, llama a la policía. Nos corrimos de la alta cocina y fuimos al asador amateur, donde está la carga del tema. El universo del cine culinario es un embole, solemne, respetuoso. Acá intentamos todo lo contrario. Todo sobre el asado se estrenó en el Culinary Zinema del festival de San Sebastián y el director nos contó que era la primera vez que se reían con una película culinaria. En general, los cocineros son tratados como sabios, cuando en general, cuanto menos intelectuales sean, mejor cocinan.

Dónde verla.  La película está haciendo un intenso recorrido por festivales internacionales. Aquí se vio en el Bafici y está en cartel en sólo dos cines: el Arte Cinema, en Buenos Aires, y el Cinemacenter de San Luis. El domingo 7, a las 22, se verá en I-Sat. Dentro de un año también estará disponible en Netflix y, dentro de dos, se verá por Canal 9. “Tiene un formato de distribución y exhibición atípico”, explica Cohn. “Nadie imagina hacer un estreno grande de una película culinaria: es algo imposible de recuperar desde lo financiero, y tampoco llegás al público al que querés. Por eso hacemos un estreno pequeño en cines y muy pegado , el estreno en televisión. Estamos explorando un camino nuevo, muy rentable y beneficioso para la película. Es ser más realistas y contemporáneos, porque el consumo sólo en cine existe para pocas películas y es muy costoso, y una película así no lo puede sostener”.

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domingo, 12 de marzo de 2017

Paredes, carteles & bronces VII








  






1. Villa Gesell, Provincia de Buenos Aires, R.A. 
2. Argentinísimo Carlos Gardel. Cementerio de la Chacarita, ciudad de Buenos Aires, R.A. 
3. Recoleta, ciudad de Buenos Aires, R.A.
4. Castillo San Sebastián, Corral, Chile.
5 a 9. Australia (fotos gentileza de Laura Mz alias Lali)
10. El Portezuelo, Salta capital, R.A.
11. Homenaje al Cuchi Leguizamón en Salta capital, R.A.

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