sábado, 5 de junio de 2010

Bicentenario: ¡al gran Pueblo Argentino salud!


Parte I - Sensaciones.

Los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, lindo tema para el divague político y sociológico. Cuantas boludeces y guachadas hemos escuchado en estos días sobre el tema, según el interés de los exponentes. Intentar ser equilibrado y profundo en la interpretación del fenómeno (dicen que fue el movimiento de gente más grande de la historia argentina) no parece de antemano nada fácil.

Yo le encuentro un extraño paralelo con el 17 de Octubre de 1945 pero no por su significado político, más bien por asociación a la espontaneidad de la adhesión de la gente. A diferencia de la fecha de nacimiento del peronismo, esta movilización popular no modificará el actual cuadro político: nuestros dirigentes continuarán en su limbo y nadie puede asignarse la paternidad del suceso. Los mismos Kirchner ni siquiera osaron intentar apropiárselo, so pena de quedar en ridículo.


Difícil es etiquetar el hecho y buscarle la esencia. Quizás más fácil sería describir la alegría que había en las calles. Pero me jugaría a decir que los ejes que incitaron a la movilización fueron la decisión de la gente de estar y no dejarla pasar, ganas que parecían decir “amamos nuestro país… a pesar de todo miren adonde llegamos (todavía cantamos)”… “queremos un país mejor y por varias fiestas más”.

¿Para aplaudir al gobierno K? ¿Porqué no? Mientras todos estábamos distraídos armaron un festejo de órdago, con espectáculos y mensajes bien pensados. No hubo autopropaganda política (al menos en dósis tóxicas), lo cual en estas décadas de miserabilidad política suena a muchísimo. Para compensar un poco, no se invitó a ex presidentes ni dirigentes opositores a los eventos: una oportunidad perdida para mostrar algo de grandeza.


Eso si, a los funcionarios les encanta el cholulaje y entonces invitaron a todas las “personalidades” bizarras de la farándula que pudieron. En la cena de gala en la Rosada se vió por TV a Hugo Moyano, Luis D’Elia, Roberto Piazza y Valeria Mazza, por ejemplo. Podríamos declarar un empate técnico con Mauricio Macri que congregó en el Teatro Colón un seleccionado de figurones caretas de la talla de Mirta Legrand, Susana Giménez y Ricardo Fort, pero se olvidó de invitar a Julio Bocca. ¡Qué avidez de grasa tienen los funcionarios políticos! Nada de pensadores, científicos o trabajadores: los mediáticos 'pagan' más.

En cambio, disfruté el revés que sufrió en su intimidad la derecha vernácula con el homenaje a un seleccionado revisionista de héroes que se hizo en la Galería de los Patriotas Latinoamericanos de la Rosada -cuyo listado reproduzco a continuación- ignorando a célebres asesinos de nuestra historia oficial de la talla de Rivadavia, Sarmiento, Urquiza y Mitre. Hagan una comparación con los festejos del Centenario: una Argentina agroexportadora y opulenta, elitista y conservadora, donde paradójicamente la estrella fue la infanta española Isabel de Borbón, aunque los nuevos dueños eran sajones y la moda y las ideas provenían de París.

José Morelos
Benito Juárez
Francisco "Pancho" Villa
Emiliano Zapata
Lázaro Càrdenas
José Martí
Ernesto "Che" Guevara
Juan José Arévalo Bermejo
Jaboco Arbenz Guzmán
Farabundo Martí
Oscar Arnulfo Romero
Francisco Morazán
Augusto César Sandino
Omar Torrijos
Antonio Nariño
Francisco de Miranda
Simón Bolívar
Antonio José de Sucre
Eugencio Espejo
Manuela Sáenz
Eloy Alfaro Delgado
Tupac Amaru II
Víctor Raúl Haya de la Torre
Tupaj Katari
Bartolina Sisa
Tiradentes
Getúlio Vargas
Francisco Solano López
José Gervasio Artigas
Bernardo O'Higgins
Salvador Allende
Manuel Belgrano
José de San Martín
Juan Manuel de Rosas
Hipolito Yrigoyen
Juan Domingo Perón
Eva Perón


“Al momento de contrastar Bicentenario con Centenario, Cristina Fernández dijo que aquél se hizo ‘con la mirada puesta en Europa y en no ser nosotros mismos, bajo estado de sitio y límites a la actividad sindical. Yo quería, con todo respeto y en honor a estos hombres que están en esta Galería -apuntó-, darnos un Bicentenario diferente, popular, con el pueblo en las calles’…” (La Voz del Interior, 26/05/10). Buena idea, con discurso de directora de escuela, como le es habitual.

Fue un acierto la invitación de líderes democráticos sudamericanos a los festejos. Hugo Chávez, el presidente de Venezuela con mayor cantidad de elecciones y referéndums ganados (mal que le pese a la rancia derecha americana), con gran demagogia cantó de ‘pe a pa’ el himno nacional argentino en el Salón Blanco de la Rosada (¿se dieron cuenta?) y con su garra habitual fue el único invitado que se bancó todo el espectáculo de Fuerza Bruta en la tribuna de Diagonal Norte. Si fuera menos egocéntrico y creyera más en lo republicano, lograría más ecuanimidad y longevidad para su proyecto.


Los medios de comunicación nacionales se vieron sorprendidos. De su programada apatía pasaron a la admiración por los hechos. Resultaba gracioso escuchar los esfuerzos de los locutores por adecuar el discurso a la ideología de sus dueños cuando la realidad explotaba en las calles. Por fin se prendieron a la fiesta hasta repitiendo los espectáculos. Claro está, no dejaron de resaltar el fenómeno que hubiera tanta gente y no ocurriera ni un solo hecho de violencia. Y nadie pudo decir que fue “por el pancho y la coca” (aunque todavía en el siglo XXI y en el sur se sigan usando)…

La clase política en general, otra vez en el limbo. En particular, fueron increíbles las elucubraciones de Lilita Carrió para explicar la movilización popular: tiene menos calle que la Reserva Ecológica. Aludió a no se que dioses… lamentable! Mezcla las lecturas esotéricas y bebida mala en tetrabrik. Más abajo me refiero a los dirigentes “del campo”, que compitieron por el podio de la desubicación.

Hilando fino y aunque me digan que no se puede satisfacer a todos, fue enfermizo escuchar en la programación de los festejos a Los Palmeras (con su “bombón asesino”) o a Los Auténticos Decadentes, Los Pericos o Kapanga un día, y a Pablo Milanés, León Gieco y Gilberto Gil y los del tango en otras jornadas. Me dieron ganas de llorar. ¡Que país generoso! Darle el cierre a Fito Páez para que putee a Buenos Aires con su mediocre rockito. O verlo a Juanse saltando como Pomelo empastillado. Lástima que se hayan muerto a destiempo Yupanqui, Pugliese, Piazzolla y la Negra Sosa, sino actuaban ustedes solitos, alguno más y listo.

En fin, aunque algunos fundamentalistas K se restregaron las manos por el supuesto beneficio político de arrastrar televidentes tinellizados, avizorando un gran repunte en las encuestas a favor de las próximas elecciones presidenciales, recomendaría no festejen antes de tiempo: el viento todavía no se puede agarrar con las manos. Horanosaurus.

Parte II - ¿Bicentenario sin el campo?

Me resultaron demasiado sarcásticos los comentarios sobre los festejos de Bicentenario de tres voceros de los intereses del sector agropecuario. Uno es el Dr. Víctor Trucco, fundador de AAPRESID (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa) y miembro del Consejo Asesor de Agronegocios de la Universidad de San Andrés y de la Belgrano, entre otras cosas, quien escribió en Clarín Rural del 05 de junio ppdo.:

“El festejo del Bicentenario me sorprendió, por un lado por la participación ciudadana. Mucha gente, sin problemas, todos contentos como después de ganar un mundial. ¡Qué bueno! Por otra parte, me sorprendió que en la alegoría en la representación de estos doscientos años, pasara casi desapercibido el sector agropecuario. ¡Qué olvido! (…) Sin ninguna alusión al talento de los artistas, el festejo del Bicentenario dejó un mensaje que tiene que ver con la fuerza bruta y la actividad agropecuaria de hoy no se tuvo en cuenta, ni por lo que hace ni por lo que puede hacer. En una obra de teatro se puede sugerir cualquier historia; en una celebración de un nuevo centenario, no. Se evocó un país de fracasos, desencuentros y oportunidades perdidas, de paradigmas equivocados y de luchas políticas y vidas truncadas; ante lo cual la población no se emocionó, sino que festejó, porque era su ánimo, más allá de lo que se representaba. Más allá del empeño de los actores, lo triste es lo que reflejaron de La Patria fue la fuerza bruta, con la que se se lograba elevar a la Argentina, con ayuda de una grúa, para agitarla como una bandera, que por turnos las protagonistas que la representaban -atléticamente preparadas- admirablemente pudieron soportar. Se omitió así la realidad de uno de los principales factores que contribuyó al desarrollo nacional, se perdió una oportunidad para dar un mensaje sobre nuestras potencialidades y reales desafíos. Aquellos que nos permitan superar esta ya larga decadencia.”

Lean entero el artículo porque aporta sus fundamentos: “Bicentenario y fuerza bruta” – Clarín Rural Sección Primer Nivel (05/06/10)

También es interesante leer otros paradigmas de la particular ideología del Dr. Trucco en el sitio de la organización "Darse cuenta", impulsada por las empresariales AAPRESID, AACREA (Asociación Argentina de Consorcios de Experimentación Agrícola) y ACTA (Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria). En su staff están Ricardo Hara, Santiago Lorenzatti, Oscar Alvarado, Gustavo Grobocopatel, Jorge Romagnoli, Marcos Rodrigué y Mario Mactas (gorila mediático diplomado), entre otros. Podrìa decirse que el Dr. Trucco es un eficientista que cree aún en la "teoría del derrame" (por lo visto habría que seguir probando varias décadas más para ver si se le cumplen los vaticinios para que los pobres beban del derrame y no mueran en el 'mientras-tanto'). Ha dicho que "los cambios generan ganadores y perdedores. Si el Estado y las instituciones se dedican a defender perdedores, lo que se consigue es preservar el status quo y renunciar al progreso. Es necesario que los perdedores comprendan sus razones y busquen las oportunidades de reinserción, asumiendo sus errores. Esta no es una consideración cruel, es una contribución responsable y efectiva". (Clarín Rural 18/02/06) Sin comentarios. Me contengo.


Y en el mismo diario y suplemento pero el 29 de mayo 2010, su editor, el Ing. Agr. Héctor Huergo, también empresario y consultor de negocios, nos alerta: “¿Le faltó algo a la fastuosa celebración del Bicentenario en Buenos Aires? No mucho. En la parafernalia de los espectáculos, solo faltó mostrar el campo. Poca cosa. Es apenas nuestra historia, nuestro presente y futuro. Desfilaron, colgando de andamios, los pretendidos íconos de la industria nacional: las heladeras Siam, el sedán Di Tella, que en la imaginación de los guionistas del espectáculo representaban el embrión del desarrollo nacional (…) ni una referencia, salvo algunos compases de chacarera del Chaqueño y la Sole, que sacudieron a la multitud revelando que nuestro origen sigue vibrando en el cuerpo social de la Patria. Soledad viene de la capital de la soja. El yuyo que tampoco fue invitado al desfile y que sin embargo pagó la fiesta”. Léanlo entero también por su fundamentos: ¿Le faltó algo al bicentenario?” – Clarín Rural Sección Opinión “Los temas de la semana” (29/05/10)

¡Ah! En otro artículo de Clarín Huergo dice también haberse dolido porque en las celebraciones de la ciudad de Buenos Aires no se interpretó el pericón, que es la danza nacional. Un detalle de la particular sensibilidad de este profesional, otro defensor a ultranza de la sojización sin retenciones y partidario de alimentos dolarizados para el mercado interno con ingresos en pesos para los asalariados.


El tercero en cuestión, Luciano Miguens, ex presidente de la Sociedad Rural Argentina, hoy asesor en temas agropecuarios de Mauricio Macri, etc. publicó en el suplemento Campo del diario La Nación, el 12 de junio ppdo. "Ausencias del Bicentenario", con similares quejas porque "la fiesta no fue completa, ya que vimos un muy pobre homenaje al enorme esfuerzo y contribución a la construcción de la Nación que (...) ha tenido y tiene el sector agrícola y ganadero" (...) en donde hubo ausencias notorias y engrandecimientos injustificados de próceres y pasajes de la historia con una clara intencionalidad política, deberíamos pensar que no fue un inocente error (...)" Culpando al gobierno -sin nombrarlo- pues "lo grave no es simplemente un pase de facturas por lo acontecido durante la protesta del campo de 2008 sino que tiene la intención de reinstalar en la sociedad una vieja y equivocada división entre el campo y la ciudad o agro versus industria". Don Luciano: ¿quizás hubiera preferido que se recordara cuando su querida Sociedad Rural homenajeaba a los dictadores Onganía, Lanusse o Videla, por ejemplo? ¿O todavía sus socios no pudieron limpiar sus manos de la sangre de sus víctimas? 



Hay que admitir que en el esquema de este gobierno populista el sector agropecuario figura como en los viejos  libros de los setenta en la "O" de oligarquía, a pesar que las cosas cambiaron demasiado desde entonces. Para el kirchnerismo existe como elemento recaudatorio y no tiene idea como conducirlo.  Pero esos hombres de los agronegocios también cargan con viejas estructuras mentales de patrones de estancia.  El gobierno ignoró al campo y los empresarios del campo no supieron sumarse a los festejos de los argentinos comunes (¿los desprecian?) Algunas agrupaciones del campo incluso realizaron reuniones de protesta en localidades provinciales para semejante fecha, con poco éxito. Me gustaría preguntarles -para comparar sentimientos nomás- si solo se sienten a gusto y aflora su particular sentimiento patriótico cuando van a Expoagros, Agroactivas y ese tipo de eventos, vestidos de chaleco de carpincho, botitas de gamuza y pañuelo de seda al cuello. Porque siendo yo un simple trabajador que protesta por su sueldo rezagado -un opositor que no comparte tampoco la política del gobierno para el campo- fui partícipe de una conmemoración inolvidable que no tuvo banderías de por medio. Con todo su dinero, cómprense un festejo propio para su país imaginario. Este se lo perdieron por sectarios. Horanosaurus.

ONCCA: ¿cerrarla o defenderla?

Les presento aquí unos artículos que entiendo representativos y que pueden sintetizar la situación que encierra el devenir de este organismo, que como verán presenta sus detractores y defensores -algunos con verdades a medias- más el agregado de los corruptos de siempre, que en nuestro bendito país históricamente zafan sin ser castigados, mientras los tontos honestos esperamos en vano que alguna vez uno vaya preso.

Verán el pensamiento de la Fundación Mediterránea, ente desprestigiado si los hay en la Argentina, que es en buena parte el pensamiento "del campo"; la investigación realizada por Clarín sobre el desfalco cometido con el sistema de compensaciones para feedlots pensado por el gobierno para aumentar la oferta de carnes en el mercado y postergar el crack de la cadena y la postura promedio de los trabajadores de esta "Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario".

Para los desinformados (porque si o adrede), la Oncca no es un invento kirchnerista: Nemen -a instancias de los Alsogaray y cumpliendo viejos sueños liberales ¡en nombre del peronismo!- destruyó diversos organismos estatales de aquilatada experiencia como las Junta Nacional de Carnes (JNC) y de Granos, el Instituto Forestal Nacional y muchos otros al principio de la década de los noventa. Pero se olvidó (o no pudo) barrer leyes fiscalizadoras que les daban parte de su sustento, porque ademàs eran entes promotores de las actividades productivas que cubrían.

En el caso de las carnes, para permitir el cumplimiento de la ley Nº 21740 el personal remanente de JNC, altamente especializado en su comercialización, pasó a una gerencia nueva dentro del SENASA (organismo centrado en el aspecto sanitario de las cadenas alimentarias). Finalmente, siendo Felipe Solá secretario de Agricultura de la Nación --durante el mismo gobierno-- decidió en 1996 ponerle un nuevo cartel en la puerta con la sigla "ONCCA", conservando aproximadamente las mismas funciones originales.

Esta Oficina Nacional heredó la misma treintena de técnicos de la ex Junta de Carnes y aún carece de estructura aunque pasaron trece años, no por casualidad: es presa de los sucesivos gobiernos para intervenir en la comercialización de las cadenas agroalimentarias que debe controlar porque cuanto menos técnico, profesional y organizado, más manipulable. Tambièn les resulta ùtil para pagar favores políticos a amigos sin especialización laboral afín en general pero con contratos jugosos en los puestos altos, que suelen formar "capas geológicas" que se van depositando a través del tiempo y cubren a los de mayor antiguedad, que son los que les enseñan a trabajar (tema desarrollado en la nota "Administración Pública Nacional del subdesarrollo", julio 2010).

Un pequeño agregado: hasta los màs huidizos actores de la cadena de comercializaciòn de carnes en la Argentina -rubro difìcil si los hay- saben que los inspectores de la ONCCA aunque sean sus esporàdicos verdugos son un mal necesario, porque permiten que la cadena sea tal e impiden que sus desòrdenes lleguen a una magnitud que el negocio sea una guerra o se termine para todos. Los inspectores de carnes de la ONCCA son la ùltima especie argentina de agentes incorruptibles, aunque pueda existir algùn fantasma para confirmar la regla.


Los distintos agentes en todo el paìs (frigorìficos, matarifes, despostaderos, càmaras, consignatarios de hacienda y de carnes, fàbricas de chacinados, exportadores-importadores, etc.) se inscriben anualmente en el organismo, completando una buena serie de requisitos legales -incluìdos la regularizaciòn fiscal y sanitaria en los entes que correspondan a su situaciòn particular- y su incumplimiento significa la imposibilidad de continuar sus actividades. La AFIP realiza controles generales sobre esta cadena pero no son especìficos, confiando poco menos que en las declaraciones juradas de los propios actores. Sus agentes, en general, no saben reconocer ganados, reses ni cortes càrnicos, ni los controlan. Es malicioso decir que los controles de la ONCCA se superponen con los de AFIP y SENASA. No puedo hablar con propiedad sobre los sectores de granos y làcteos porque carezco de informaciòn suficiente para juzgar pero intuitivamente me arriesgarìa a decir que la situaciòn se repite.

Al arribar el abogado ultrakirchnerista Ricardo Echegaray y su segundo Emilio Eyras a la ONCCA en 2007 creo, cuando azuzaba a los empleados y les tironeaba de las corbatas predicando eficiencia, fue para reemplazar al veterinario Marcelo Rossi, un político radical que sobrevivió increíblemente a varios gobiernos nacionales. Descabezó a los niveles superiores del modo que y para lo que se explica màs abajo. Como puede verse, parece que la transparencia de las cadenas de comercialización no le interesaba demasiado. Lo que se dice un tipo formal y ejecutivo.

Bueno, ¿què se hace con la ONCCA? Saquen Uds. sus propias conclusiones informàndose. Insisto: estàn los que no saben de que se trata y hablan igual o los que lo saben pero mienten a favor del patròn que les paga. Para los bien intencionados, todo depende del paí
s que se quiera. Horanosaurus.

La Nación Suplemento Campo 08/05/2010 - Opinión

¿Qué hacer con la Oncca?

Dentro de algunos años la historia encontrará seguramente en la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) al organismo público de mayor relevancia en la implementación de la política agropecuaria y agro-alimentaria de la última etapa del gobierno de Néstor Kirchner y muy probablemente del gobierno completo de Cristina Kirchner.

Esta oficina, que fue creada a mediados de los años noventa con competencias acotadas, con asignación específica al tratamiento de la problemática de la comercialización interna de algunos productos agropecuarios, y con fuertes críticas, dada su evidente superposición con otros organismos del Estado (AFIP, Senasa, etcétera), fue ampliando su radio de acción y poder en forma exponencial en los últimos años.

Un Estado más intervencionista en los mercados agropecuarios, como el que se estableció a partir de 2006, requería un organismo fuerte de aplicación y control de las nuevas regulaciones.

La elección de la Oncca para ocupar ese lugar, y no otro organismo del Estado, obedeció a diversas causas. Entre ellas, que se trataba de un organismo con algunas competencias parecidas a aquellas que se quería profundizar. También, que podía alinearse más rápidamente que otros organismos públicos (la ex Secretaría de Agricultura, actualmente ministerio) a los nuevos objetivos que se deseaba para las actividades agropecuarias, que se alejaban de las cuestiones puramente técnicas y productivas, y se acercaban a causas nacionales asociadas en lo discursivo a la redistribución del ingreso u otros objetivos de tipo social.

Para el cumplimiento de los nuevos objetivos, la Oncca requería más recursos y, por eso, el presupuesto del organismo público, muy pequeño en sus inicios, fue multiplicado, al igual que la estructura de personal (la falta de información respecto a la nueva estructura del organismo público impide precisar estos aumentos). Lo anterior potenciaría la superposición y duplicación con otros organismos del Estado: la Oncca se convertiría en un organismo de contralor de cuestiones tributarias (compitiendo con AFIP y direcciones de Rentas de provincias), sanitarias (compartiendo competencias con el Senasa y los organismos provinciales respectivos, laborales y previsionales (AFIP). La falta de coordinación y de confianza entre los organismos públicos incrementaría el problema; los actores productivos alcanzados por las regulaciones deberían demostrar el cumplimiento del mismo marco legal en distintas ventanillas del Estado.

Por eso se necesita en forma casi urgente la reforma de la Oncca. Esta puede justificarse con distintos argumentos, entre ellos:

a) Ya existen organismos especializados de contralor en el Estado (AFIP, Senasa, las secretarías provinciales). No es necesario duplicar estructuras y generar derroche de recursos.

b) No puede defenderse la existencia de dobles controles sólo para determinados sectores y productos de la economía (¿por qué no crear, entonces, la Oncci, Oficina Nacional de Control Comercial Industrial?).
c) Si se disminuye la presión tributaria sobre las actividades agropecuarias y se las libera de otras regulaciones al comercio, no habría necesidad de aplicar esquemas de compensaciones y/o subsidios como los que aplica en la actualidad la Oncca.

Afortunadamente, existe gran consenso en buena parte de la dirigencia política, de que la Oncca en algún momento deberá justificar su razón de ser con mayores argumentos técnicos (no políticos) y/o mejor funcionamiento. Existen ya muchos proyectos de ley de reforma del organismo, que esperan ser tratados en los próximos meses. El Congreso tendrá, entonces, como debe ser, la respuesta al principal interrogante de esta columna.
Por Juan Manuel Garzón para LA NACION. El autor es economista de la IERAL-Fundación Mediterránea.

CLARIN Martes 27/04/10. Informe de la AGN sobre el Organismo que maneja los subsidios al agro.
ONCCA: la Auditoría confirmó irregularidades

Había advertido sobre ineficiencias que podían dar lugar a casos de corrupción.
Por: Matías Longoni
La Auditoría General de la Nación (AGN) avisó a la ONCCA lo que estaba por suceder: el 18 de setiembre de 2009 envió a ese organismo un puntilloso informe que advertía que su sistema de administración de la información ofrecía un altísimo riesgo de ineficiencia y hasta de corrupción. Ese aviso fue desoído por los funcionarios que por entonces respondían al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Y coincidió con los múltiples pagos irregulares de subsidios a feed lots denunciados por Clarín, que todavía deben ser investigados por la justicia.

"Existen riesgos altos de falta de eficiencia". "La información está sometida a riesgos que superan los valores aceptables". De ese tenor eran las observaciones que realizó la AGN a la ONCCA, que por entonces era conducida formalmente por el contador Emilio Eyras pero que en los hechos respondía a Echegaray. En rigor, tanto su personal como el equipo informático habían sido mudados al organismo recaudador.

La auditoría sobre "Tecnologías de la Información" aplicadas por la ONCCA, que desde 2007 tiene a su cargo el pago de millonarias compensaciones a diversas industrias alimentarias, tropezó justamente con ese problema. Debido a un convenio de cooperación firmado en febrero de 2009 por ambos organismos, la ONCCA desmanteló su área informática para ceder por completo su manejo a la AFIP. Los auditores lo admitieron: "No se pudo mantener reuniones con los jefes de operaciones y seguridad por cuanto esas funciones las está cumpliendo la AFIP".

De todos modos, fueron innumerables las observaciones. Y la mayoría, tildadas como "graves". Por caso, apuntó que "los roles de las distintas funciones del área informática no están formalmente definidos". Agregó que "la estructura del organismo es totalmente informal y no hay un área específica de seguridad informática". Y completó: "Todo el personal del área es contratado y es gestionado por dos agentes de la AFIP".

Sobre este punto, la Auditoría criticó especialmente que la ONCCA haya descargado en la Fundación ArgenInta la responsabilidad de contratar el personal y el equipamiento para su sector informático. En rigor, todos los contadores y abogados que desembarcaron en esa Oficina junto a Echegaray era "contratados" y no personal de planta del Estado.

La AGN también detecto algunas fallas en el sistema "Jauke", impuesto por Echegaray en agosto de 2008 para reemplazar el sistema informático de la ONCCA. Hasta hoy ese programa es usado tanto en ONCCA como en AFIP.

El momento en que la Auditoría entregaba su informe coincide con las primeras irregularidades detectadas, como el pago de 1 millón de pesos a un changarín de Mar del Plata. Por entonces ya existía además una oficina paralela a la ONCCA para negociar "retornos".Antecedentes*El 10 de setiembre de 2009, Clarín denunció el pago irregular de un subsidio a un feed lot de Carlos Casares. En tres días, cobró $ 10 millones.
*Diez días después se supo que el humilde changarín Benjamín Tapia fue usado para desviar $ 1 millón. Había otra docena de casos similares.
*Los diputados de la oposición denunciaron que había una oficina paralela a la ONCCA, desde se tramitaban subsidios.

CLARIN – SABADO 22/05/10
Fue una investigación de Clarín

Imputan al titular de AFIP por el pago de subsidios truchos
Es Ricardo Echegaray. La medida alcanza también a otros 11 funcionarios de la agencia de recaudación y la ONCCA. Es por una causa judicial sobre desembolsos a feed lots y frigoríficos de manera irregular. Denuncian coimas de hasta 30%.
Por Matías Longoni

El titular de la Administración federal de Ingresos Públicos (AFIP) Ricardo Echegaray, y otros once funcionarios de ese organismo y de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) fueron imputados por el fiscal federal Carlos Cearras en la denuncia penal que impulsó un nutrido grupo de diputados de la oposición a partir de las investigaciones de Clarín sobre irregularidades en los pagos de compensaciones a los feed lots.

En la denuncia penal que tenía como protagonistas a Echegaray y sus subordinados, los diputados los acusaban de montar una oficina paralela a la ONCCA (y que habría estado ubicaba en Piedras 519, 7 B) para negociar allí el pago de compensaciones a los engordadores de hacienda y otros sectores agroindustriales. Allí, según concluyeron los legisladores, se "reclamaban coimas que iban del 15 al 30 por ciento" de los montos en juego.

También se pone énfasis en el caso del frigorífico Rioplatense, de la familia Costantini, que a principios de 2009 cobró subsidios por 7,6 millones de pesos aún a pesar de que todavía no existía una normativa que autorizara pagos a la industria faenadora.

La denuncia que hicieron los diputados recayó en el juzgado de Daniel Rafecas a fines de octubre de 2009, pero ahora pasó al juzgado federal a cargo de Marcelo Martínez De Giorgi, donde fueron a parar varios expedientes similares.

El caso en el que fue imputado Echegaray se inició a partir de los casos sospechosos que los legisladores recibieron en una página Web montada especialmente para recopilar denuncias sobre la ONCCA. Esa comisión investigadora, promovida por el macrista Christian Gribaudo, nació a partir de las primeras irregularidades investigadas por Clarín.

Ahora, a varios meses de aquella presentación, el fiscal Carlos Cearras (quien volvió a su cargo de fiscal luego de trabajar con Carlos Stornelli en el Ministerio de Seguridad Bonaerense), consideró que había elementos suficientes para "imputar" a Echegaray y el ex titular de la ONCCA, Emilio Eyras. También les correspondió esa figura a Diego Gayarzabal, Oscar Villaverde, Patricio Duhalde, Marcelo Utje, Christian Turba, Eduardo Nitti, Cristina Ingratta, Bernardo Calcagno y Luis Gentile. Todos ellos formaban parte de la estructura de directores que Echegaray impuso en la ONCCA a partir de abril de 2008. Y muchos de ellos siguen trabajando bajo el aura del poderoso funcionario, dentro de la AFIP.

La denuncia señalaba especialmente que, en tiempos de Echegaray, una resolución de la ONCCA había relajado los controles para entregar las compensaciones. Y que esa situación abrió la posibilidad de que se dieran compensaciones a feed lots inexistentes o que se falseara la cantidad de animales en engorde.

Por eso, los diputados también hicieron suyos los casos más paradigmáticos investigados por este diario: el del changarín marplatense Benjamín Tapia y el del feed lot "Paseo Las Lagunas", de Carlos Casares.

A partir de esta imputación, el fiscal Cearras solicitó una serie de medidas de pruebas que, según fuentes judiciales, Martínez De Giorgi podría comenzar a producir cuando termine este fin de semana largo.

Cearras le pidió a Martínez De Giorgi que tanto la AFIP como la Inspección General de Justicia (IGJ) remitan los antecedentes y documentos sobre la conformación societaria y los movimientos comerciales del Frigorífico Rioplatense.

El fiscal Cearras también solicitó que el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) aporte los documentos sobre la habilitación del Frigorífico Rioplatense S.A. Asimismo demandó que la ONCCA aporte el expediente en el que se compensó al Frigorífico Rioplatense y también que se recaben los antecedentes que respaldaron los subsidios entregados a Tapia, entre otros.
Responsabilidad Marcelo Canton

El caso paradigmático fue el del changarín Benjamín Tapia, que cobró casi $ 1 millón en subsidios por el supuesto feed lot que administraba; dinero que inmediatamente tuvo que entregar a otras personas. Difícil empardar ese caso. La corrupción alcanzó allí un grado muy alto, una increíble idea de impunidad. Es la consecuencia clara de a dónde puede llegar un sistema de subsidios con amplios grados de arbitrariedad. Y acompañado, además, con la anulación de los imprescindibles controles. Ahora es el turno de la justicia para ver hasta dónde llega la responsabilidad de esa metodología.

CLARIN – SABADO 22/05/10

Denuncias en la Web y expedientes desaparecidos

La investigación sobre los subsidios truchos distribuidos por la ONCCA, y que beneficiaron sobre todo a los engordadores de ganado en feed lot, arrancó ocho meses atrás, con una nota de Clarín sobre pagos irregulares. Luego se fueron conociendo otros casos, en los que incluso aparecían personas humildes como beneficiarias de pagos de hasta un millón de pesos. Legisladores de la oposición tomaron el caso, y lo llevaron a la Justicia, con el resultado de los 12 funcionarios ahora imputados en la causa. En medio, hubo numerosas sospechas y expedientes desaparecidos.

1. El 10 de septiembre del año pasado, Clarín publicó el primer caso de subsidios irregulares pagados por la ONCCA. En apenas tres días, el feed lot "Paseo de las Lagunas" de Carlos Casares había cobrado casi $ 10 millones, pese a no contar con matrícula del organismo y a las sospechas de que se había "inflado" hasta diez veces el número de ganado bajo engorde en el establecimiento, para incrementar las compensaciones.

2. El 24 de setiembre pasado, se conoció el caso de Juan Tapia, un changarín de Mar del Plata al que le depositaron en su cuenta bancaria 1 millón de pesos por un feed lot inexistente. El hombre, al igual que otros dos casos, nunca vio ese dinero, que luego manos anónimas volvieron a depositar en una cuenta de la ONCCA, cuando el caso trascendió. Luego se descubrieron otros dos casos similares, de otras personas humildes que aparecían como titulares de feed lots subsidiados.

3. A fines de setiembre se revelaron otros tres pagos sospechosos a feed lots, por otros 10 millones de pesos. En esos casos, la ONCCA canceló deudas correspondientes al año 2007, cuando la Resolución 373/08, del mismo organismo, había dispuesto que no se daría curso a trámites iniciados después de enero de 2008.

4. En la primera semana de octubre pasado, Clarín informó sobre otro subsidio a un supuesto productor triguero al cual el propio ex titular del organismo, Ricardo Echegaray, había incluido en una denuncia penal pocos días antes de que la ONCCA concretara esos desembolsos.

5. El 5 de noviembre, Clarín informó el caso del feed lot Hacienda Argentina, ubicado en la localidad bonaerense de Punta Alta, que podría estar vinculado al propio titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Ese mismo día, con el diario en sus manos, el presidente de la ONCCA, Juan Manuel Campillo, solicitó a un empleado del organismo el expediente de Hacienda Argentina SA, que tenía por cobrar subsidios por 260.000 pesos. Al rato, obtuvo una respuesta que no lo sorprendió: como ya había pasado en otros casos de subsidios sospechosos en el organismo, ese expediente había desaparecido.

6. En noviembre pasado, un grupo de legisladores opositores, encabezada do por el macrista Christian Gribaudo, llevó el caso a la justicia, reclamando la intervención de la ONCCA. Luego ampliaron la denuncia, a través de nuevas pruebas que habían reunido a través de una página en Internet, creada especialmente para recibir denuncias de posible ilícitos cometidos por el organismo en la distribución de esas millonarias compensaciones.

01-Junio-2010

Compañeros y Compañeras: lo que sigue es el comunicado sobre la situación de la ONCCA enviado ayer a todos los medios, tal cual se acordara en la última asamblea.


NUESTRO PAÍS NECESITA UNA ONCCA MÁS GRANDE Y UN ESTADO MÁS FUERTE

Desde hace un tiempo venimos siendo testigos de altisonantes declaraciones de diputados nacionales, auto proclamados candidatos a presidente y hasta un jefe de gobierno, sobre lo que debería ser el futuro de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario. Ante esta situación nos sentimos en la obligación de tomar posición y hacer pública nuestra opinión como trabajadores y trabajadoras de la ONCCA.

Muchas opiniones, entre ellas algunos despropósitos, se han escuchado, como el que propone lisa y llanamente el cierre de la ONCCA. Ante esta opinión queremos decir:

- Que las denuncias contra las circunstanciales autoridades del organismo no es razón, ni justifica, la voluntad de eliminar controles y desregular los registros de operaciones comerciales que realiza la ONCCA, que tienen por objetivo fundamental garantizar el equitativo funcionamiento de los mercados de carnes, granos y lácteos.
* Qué los trabajadores y trabajadoras de la ONCCA ejercemos nuestras funciones día a día con honestidad y profesionalismo, honestidad que sentimos es puesta en cuestión por aquellos que dicen “que la ONCCA es un bolsa de corrupción”.
* Que más de 500 familias dependen del trabajo que día a día realizamos los trabajadores y trabajadoras de la ONCCA.

Nosotros, como trabajadores del Estado y comprometidos con su desarrollo y fortalecimiento, nos preguntamos:

* ¿Qué pasaría con el comercio de carnes, granos y lácteos sin un organismo de control que regule y de forma a las actividades de éstas cadenas?
* ¿Qué pasaría con los pequeños y medianos productores si el Estado renunciase, como en los noventa, a intervenir a favor de un mayor equilibrio en esos mercados?
* ¿Quiénes serían los beneficiarios en un escenario de este tipo y cuáles serían las consecuencias y costos económicos, políticos y sociales?
* ¿O acaso el nacimiento de la ONCCA no fue consecuencia de la disolución de las Juntas Nacionales de Carnes y de Granos dejando la producción agropecuaria a la intemperie y bajo el control de los grupos que monopolizan las exportaciones?

La desregulación y la ausencia de controles efectivos sobre el comercio interno y externo de la producción agroalimentaria es lo que subyace (y no se dice) al cuestionar la existencia y las funciones de nuestro organismo.

Los trabajadores de la ONCCA lejos de pensar en cerrar este Organismo pensamos que hay que fortalecerlo. Con una estructura propia que le de autarquía económica y financiera; con una carrera administrativa que reconozca las especificidades de las tareas realizadas y los conocimientos específicos que esta actividad requiere; con los recursos económicos y humanos necesarios para realizar con más eficiencia y eficacia las tareas asignadas.

Los trabajadores y trabajadoras de este Organismo, la gran mayoría de nosotros profesionales idóneos en nuestras tareas, no tenemos miedo a las polémicas. La Argentina de cara al Bicentenario se debe un gran debate sobre el rol del Estado frente a la producción, la distribución y el comercio de granos, carnes y lácteos. Nosotros estamos dispuestos a discutir. Sabemos de lo que hablamos. Pero, y sobre todo porque tenemos memoria, sabemos que ante la desregulación de los mercados los que ganan son los grupos económicos de siempre.

Estamos listos para discutir el futuro de la ONCCA. Creemos en (y queremos un) Estado fuerte, que intervenga con criterio en la producción agropecuaria, con sentido federal, en defensa de los más débiles y orientado a lograr el bien común. Queremos un organismo mejor que el que tenemos, pero no creemos que para ello sea necesario ni dejar a 500 personas en la calle, ni entregarle la producción agropecuaria en bandeja a las grandes empresas que intentan monopolizar el mercado.

Aquellos que escamotean el debate, que quieren sacar rédito político en base a nuestra fuente de trabajo, son oportunistas que carecen de principios y mandatarios de aquellos que nunca aparecen, pero que siempre se quieren quedarse con todo.
Asamblea de Trabajadores de ONCCA - Junta Interna de ATE


Pàgina 12 - Economía - Opinión - "En defensa de la Oncca"



"La anhelada disolución de la ONCCA" Editorial II diario La Nación 30/10/10

Esta editorial de La Nación es concluyente. No digo que no exprese algunas ideas válidas pero la experiencia me indica que por los intereses que suele defender, si La Nación opina esto la verdad debe estar por el otro lado. Me sorprende cuantas mentiras juntas se acumulan de ambos bandos de la discusión: todos mienten y ocultan algo, intentan engañar y esconden sus verdaderos intereses.

Ni Nación ni Clarín son objetivos: desean inducirte a que pienses lo que quieren pero creo que La Nación te dice lo que piensa en forma directa (solo evitando por elegancia literaria algún vestigio racista) y Clarín te enrosca con mensajes políticamente correctos en la dirección que le conviene.

Como empleado de la ONCCA solo querría que me pasen a la AFIP asi me compro un sobretodo de piel de camello, otro negro bien largo, tres trajes clásicos, varias corbatas negras y zapatos acordonados negros, luego un VW Vento 0 Km y una tabla para hacer la "plancha" como hacen todos sus ridículos integrantes. Para estar bajo pilas de funcionarios políticos que están en otra, ¡estemos oprimidos gozosamente!

Por último, y hablando en serio, abajo el listado de los corruptos principales. Horanosaurus.



A medida que pasan los días, se conocen nuevos elementos que demuestran graves irregularidades en el marco del funcionamiento de la ONCCA, especialmente en torno a la entrega de subsidios a empresas que engordan ganado. MDZ muestra cómo es la operatoria y quiénes deben ser investigados por la Justicia. 07/07/10. Mendoza Online. Por Christian Sanz.


A fines de septiembre de 2009, comenzaron a trascender públicamente ciertos negocios —oscuros ellos— en torno a millonarios subsidios que ciertos Feed lots suelen cobrar por parte de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Esto generó la rápida intervención de la Justicia y, en poco tiempo, pudieron comprobarse diverso tipo de irregularidades, principalmente la adjudicación de compensaciones a firmas inexistentes y/o que falsean la cantidad de animales que poseen en engorde.

En tal sentido, una investigación periodística de diario Clarín dio a conocer el otorgamiento de casi 10 millones de pesos a frigoríficos que no eran beneficiarios de compensaciones y que casualmente eran de Mar del Plata, bastión que manejan algunos de los personeros que operan para Ricardo Echegaray, no casualmente ex titular de la ONCCA.

Si bien el caso más escandaloso es el de “Hacienda Argentina” —firma que tiene domicilio en un inmueble a nombre de la esposa de Echegaray—, hay muchas otras compensaciones que deberá investigar la Justicia. Una de ellas es la que se desprende de la Resolución 1164/2009 de fecha 4 de febrero de 2009. Allí, quedó demostrado que la ONCCA le dio dinero a una firma que no es eed lot, es decir, que no ingresaba en el rubro a ser compensado. Se trata de Frigorífico Rioplatense S.A.

Cuando el hecho se hizo público, sólo se atinó a modificar la Resolución 1378/07 —que creó el sistema— y se blanqueó la compensación mal otorgada. Un dato no menor: se trata de un pago de más de 7 millones y medio de pesos.

Si esto no fuera suficientemente escandaloso, ha quedado comprobado que la ONCCA también adjudicó compensaciones a personas desocupadas. Uno de los casos más emblemáticos —hay media docena de ellos— es el de Juan Benjamín Tapia, a quien le fue revocado el pago por la misma entidad luego de ser denunciado el ilícito. Lo único que adujo la ONCCA en ese caso, fue un “error” en el depósito efectuado.

Descontrol perseguirás

El día que Echegaray fue puesto al frente de la ONCCA, hizo exactamente lo mismo que cuando fue nombrado titular de la Dirección Nacional de Aduana en el año 2004: desmantelar todos los controles. A partir de ese momento, merced a media docena de personajes de su confianza, comenzó a pergeñar un aceitado sistema de negocios “extraoficiales”.

Lo primero que hizo, fue armar una oficina paralela de la ONCCA a efectos de llevar adelante algunos de esos “curros” y mantener “limpia” y al margen la entidad a su cargo.

Ubicado en la calle Piedras 519 de la Ciudad de Buenos Aires, el despacho tiene sus computadoras conectadas al sistema oficial de la ONCCA y, allí, el inspector Oscar Giovanni, junto a Marcelo Utge y Bernardo Calcagno, controlan los movimientos de los operadores, buscando advertir irregularidades a efectos de inspeccionarlo y luego ofrecer “arreglar” su situación por “izquierda”.

Dos empresarios vinculados a negocios agropecuarios admitieron a MDZ que, dependiendo del trámite, hay que abonar entre un 15 o un 20 % de la compensación que se debería acreditar, para poder proseguir el trámite de marras.

El testimonio de ambos es parte de un voluminoso expediente judicial que se encuentra a cargo del juez subrogante Marcelo Martínez de Giorgi y que investiga la irregular entrega de compensaciones de la ONCCA.

La causa judicial es impulsada hoy por diputados de diversa extracción política, quines han aportado evidencia comprometedora para con el kirchnerismo y han pedido la oportuna indagación de una decena de funcionarios que tienen que ver con la referida trama:

1) Ricardo Etchegaray, D.N.I. 17.478.633, Presidente y máximo responsable de los ilícitos cometidos dentro de la ONCCA, ya que fue el impulsor del desmembramiento y desorganización del organismo a los fines de que se perdieran años de trabajo, seguridad informática, cambió incesante de persona, compensaciones mal otorgadas, compensaciones otorgadas a personas inexistentes, a personas que no son productores de Feedlot, Etc.

2) Diego Garayzabal, D.N.I. 23.197.417, quien fuera Coordinador General de Procesamiento de Información, y habría sido el propulsor del sistema Jauke, transformando en vulnerable el sistema debido a las incompatibilidades con el sistema SIO, facilitando oficinas paralelas de la ONCCA.

3) Oscar Villaverde, D.N.I. 12.201.750, Responsable de Proyectos Informáticos y Soporte Técnico (Coordinación General de Administración), habría sido junto con Diego Garayzabal el propulsor del sistema Jauke, transformando en vulnerable el sistema debido a las incompatibilidades con el sistema SIO, facilitando oficinas paralelas de la ONCCA.

4) Emilio Eyras, D.N.I. 17.709.232, quien fuera designado como Coordinador General de Administración, habría estado en conocimiento y prestaba conformidad para el cobro de porcentajes a los diferentes productores.

5) Marcelo Utge, D.N.I. 21.441.960, Coordinador de Fiscalización Ordinaria, sindicado como uno de los máximos responsables y habría solicitado en persona coimas o porcentajes de las compensaciones otorgadas a productores que habían sido demoradas con el propósito negociar la prosecución del trámite y como el que habría sido el brazo operativo de la maniobras ilícitas.

6) Patricio Duhalde, D.N.I. 17.797.234, nombrado Coordinador de Gestión Estratégica de la Información, quien también sería uno de los responsables de solicitar coimas o porcentajes de las compensaciones antes del cobro de las mismas, como así también utilizar tráfico de influencias dentro de la ONCCA para la no realización de fiscalizaciones.

7) Christian Turba, D.N.I. 25.898.897, designado como Coordinador de Comercio Exterior y luego en el Área de Legales, conformaría el grupo de amigos de Ricardo Etchegaray y desde su Área habría facilitado las maniobras ilícitas.

8) Eduardo Jorge Nitti, D.N.I. 16.101.179, Coordinador de Sistemas y Comunicación, quién habría sido también uno de los impulsores del sistema Jauke, facilitando con este las intromisiones de gestores externos en el sistema de la ONCCA.

9) Cristian Ingratta D.N.I. 25.624.948, Responsable de Procedimiento Infracciones y Administrativos, también habría sido coordinador de Exportaciones y solicitado contraprestaciones en las entregas de los ROE.

10) Bernardo Calcagno, quien conformaría en la dirección de la calle Piedras 519, piso 7 depto. “B” tel. 4343-9297 a nombre de Alfredo E Iglesias, una oficina paralela a la ONCCA en donde aparentemente tendrían computadoras conectadas con el sistema de la ONCCA.

Es dable recordar que algunos de esos nombres, fueron publicados por MDZ en el marco de la misma investigación, revelando que la matriz de los negocios se había iniciado en Mar del Plata, zona de enorme gravitación de Echegaray. La evidencia abunda, sólo falta que la Justicia se anime a avanzar hasta las últimas consecuencias.

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lunes, 17 de mayo de 2010

Reflexiones psico 1




Esta serie que se me ocurrió titular “Reflexiones psico” es un intento de describir ciertos tics, sentimientos y sensaciones, que normalmente no converso con casi ningún afecto cercano. Porque están en otra, no me escuchan, son muy densos o no les interesa. No importa porqué.

Para un tipo tímido como yo es difícil también exponerse en un blog  porque me siento examinado por miles de ojos. O sólo por dos, da lo mismo. Pero escribir me alivia. También me da ánimo ver que se escriben millones de ridiculeces por minuto en la web y que algunos no pueden siquiera expresarse con decencia. Vamos para adelante. Ya  admití que esto era una especie de diario virtual post-adolecente y ya está fuera de moda usar cuadernos con pequeños candados. La única preocupación que tengo es ajustar lo más estrictamente posible mis percepciones.

Tampoco debería autocensurarme para esquivar el ridículo porque -aunque Fixie no me crea- no tengo ningún 'muerto en el placard' para declarar. Si hasta a veces me parece que soy demasiado cuerdo. Si me averguenza un poco no mostrar mayores profundidades filosóficas pero es lo que Dios y la genealogía me han provisto. No se si es bueno o es malo aún: soy demasiado conciente de mis limitaciones. Horanosaurus. 

Reflexiones psico 1. "¿Deseos de teletransportación?"

La imagen que tengo es que estamos atrapados en una sociedad impiadosa pugnando por sobrevivir, observando como nos gobierna la injusticia. Supongo que, medianamente, cualquiera siente la misma sensación impotente de no poder ver alrededor la realidad equilibrada que quisiera. A menos que seas un estúpido, como decía Flaubert (1).

Nunca estuve preso pero creo que la única escapatoria digna al encierro es empeñarse en potenciar cuerpo y mente, volar al menos con la imaginación y los sueños. Pensando el mundo como un encierro gigantesco y como debido a que mi parte física es algo ingobernable, me emperro en leer y aprender todo lo que pueda. Leo cada vez más para liberarme, casi maniáticamente.

Quizás por eso disfruto mucho estar en casa leyendo, buceando en la web para informarme, con el mate y con buena música al lado, con los míos entrando y saliendo. Durante el día o alargando las noches. Y como eso cuesta estar encerrado se produce dentro mío una contradicción, un tironeo, porque eso me impide disfrutar del aire libre.

Frecuentemente percibir los reflejos de sol de una mañana, una ráfaga de viento fresco o un agradable aroma vegetal, me remiten a una atmósfera almacenada en algún rincón de mi cerebro por algo vivido en un lugar lejano que alguna vez visité. Por ej. esa mañana fresca saliendo a la calle del hospedaje en Tulumba, la visión desde la arboleda delante de la sierra en Torquinst, la estación de tren de Puán, la cuesta de la calle General Paz en Río Ceballos, el río corriendo por Colanchanga, la placita de Purmamarca, etc. Inevitablemente me invade un irrefrenable deseo de estar en ese lugar y de tan ridículamente imposible alguna hormona contesta mandando señales de angustia por el sistema nervioso.

El motorizador de ese deseo de “transportación”, el punto de partida o disparador (percibir colores, olores o ambientes desde la ventana o la puerta de mi casa o simplemente caminar por las calles del barrio), es algo agradable. También la imagen de llegada -adonde me transporto- es una sensación placentera. Solo es frustrante el corolario: no puedo estar allá, que es mejor todavía que acá, que me produciría mayor energía interna o placer. Para mitigar esa frustración, mi mente pega unas vueltas y se hace un par de promesas vanas de retornar al lugar soñado.

Estas sensaciones me acompañan desde que tengo memoria y permanentemente me avivan el deseo de estar en esos lugares lejanos e idealizados, generalmente mucho menos salvajes y más naturales que la ciudad de Buenos Aires.

Mi ciudad es una meca admirada en la que desea vivir y si es posible triunfar la mayoría de los provincianos, por más que la critiquen de la boca para afuera. Aunque sea un lugar difícil aquí pasan cosas, hay más movida cultural y oportunidades y todo es menos estático y chato.

Eso no me sirve de consuelo y mi vibración al respecto es diferente; no me ha pasado por la mente vivir en una capital aún más importante. Por el contrario, desearía mudarme a un sitio entre las sierras o las montañas, donde cada caminata fuera diferente.

Por estos días leía un reportaje a Eduardo Galeano donde el escritor relataba haber anotado en su libreta de apuntes una frase soltada por su pequeña nieta Lilia, que me resulta particularmente familiar: “Yo siempre quiero estar donde no estoy”.

Seguramente debe tratarse de una mochila psicológica debidamente clasificada por los estudiosos de la cual no me informé debidamene. Quizás se trate de un deseo de evadirme de realidades que no me agradan. Tarde para lágrimas. ¿Sirve de algo descubrir su significado a esta altura?






Una variante de esa tara, también de larga data, es mi frecuente deseo de viajar por otros países, por el gusto de conocer. No para trabajar ni para estudiar algo ni en búsqueda de contactos sociales. No sueño con lugares exóticos ni viajes lujosos. Algo parecido al viaje iniciático por Sudamérica "al estilo del Che" que le pasó por la mente a la mitad de la juventud argentina desde los años '70. 

El requerimiento básico de mi sueño de viajar casi siempre son lugares con montañas y ciudades con historia. Mi última y persistente ilusión viajera es hacer un nuevo viaje de meses por Bolivia y Perú. Seguramente puede ser el viejo cuento de depositar la mirada en los otros y sentirse más ligero de carga. Quizás, una respuesta al agobio que me producen -como cualquier enajenado de ciudad- las responsabilidades de la adultez que postergan placeres, el hastío de la vida moderna y la suma de sus infelicidades. 



Un gran atenuante a esta postergación es que mi trabajo de las últimas dos décadas me obligó a salir con frecuencia casi semanal a viajar por el interior del país recorriendo rincones no necesariamente turísticos pero de atmósferas cambiantes, estando mucho en la ruta y en situaciones no rutinarias. Por más que uno pueda identificarse con su trabajo en mayor o menor medida, no deja de requerirnos cumplir un rol, como el que cumple toda la gente en sociedad. Excepto alguno por ahí, supongo que nadie quisiera tener jefes o patrones pero esto es el capitalismo. Para una persona crítica (y no temerosa de enfrentarse al prójimo por distintos tipos de poder) cumplir un rol implica no responder en forma auténtica a los dictados de su íntimo parecer, hacer las concesiones necesarias para poder desarrollarse socialmente con conflictos atenuados. Hablando en criollo, todos somos "caretas" en mayor o menor medida. El rock-star en pose que repite su hit sin ya sentir nada adentro, la más impactante modelo de moda que vive de mostrar su buen culo o el más adusto científico que escribe papers sin valor para acumular créditos que le mantengan la beca. Roles.

Para cerrar el capítulo, otra variación parecida en eso de estar o no estar -pero menos repetitiva- es auto-reprocharme por no ir a un acontecimiento o evento que pudo producirme placer, aunque la decisión de no ir la haya tomado del modo más racional. Por ejemplo, no ir a un recital masivo suponiendo de antemano -por experiencia- que el sonido a recibir seguramente será espantoso, la visión del escenario, ínfima, y los apretujones entre el público, insufribles. El desencanto suele llegarme cuando recibo información que el evento fue notable y que la actuación artística sea luego considerada irrepetible, tal cual lo ordenan las leyes de Murphy. El efecto es peor aún (¡ni hablar!) si la decisión de no ir solo fue la fiaca. Horanosaurus.

PD: pero señores, miren lo que encontré tiempo después! Por supuesto, en este longevo planeta tierra, nadie inventa nada: 

"Una historia de la tradición jasídica cuenta acerca de un individuo de la aldea de Kotzk, Polonia, quien al sentirse incómodo en su ciudad decide partir para Varsovia, la capital. Pero al pasar un breve período, la incomodidad retoma. Entonces vuelve a Kotzk. Al llegar a Kotzk la molestia regresa y de nuevo se marcha a Varsovia. La sensación desagradable no lo abandona, y reaparece en Kotzk. Sus amigos lo encaran: "¿Dónde estás mejor, en Kotzk o en Varsovia?" Y él responde: "En el viaje". No hay mayor búsqueda espiritual que en el acto de peregrinar: se descubre que en cada paso hay otra alternativa. Dice la Biblia que Abraham, padre de las 3 religiones monoteístas, albergó a 3 ángeles en la entrada de su carpa. Supo ser el mejor anfitrión porque comprendió el valor de ser peregrino (Daniel Goldman, rabino de la Comunidad Bet El, Buenos Aires-Argentina en un artículo sobre peregrinaciones islámicas a la Meca-Noviembre 2013).


(1) Flaubert "Hay tres condiciones para ser feliz: ser imbécil, ser egoísta y gozar de buena salud. Pero bien entendido que si falta la primera condición, todo está perdido"

Fotos: 1. Ruta provincial de Jesús María a Ascochinga, Córdoba, R.A. 2. Mercado en La Quiaca, R.A. 3. Feria en Montevideo, Uruguay. 4. Oscureciendo en Tafí del Valle, Tucumán, R.A.

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