domingo, 16 de febrero de 2014

Estados Unidos, racista

Existen millones de miradas críticas sobre la crueldad del imperio, básicamente provenientes de sus colonias y de  sectores intelectuales o rebeldes de naciones cómplices del saqueo capitalista. Resulta más raro cuando son autocríticas de mentes lúcidas desde adentro. Me interesó rescatar y exponer las de dos conocidos: un escritor y un músico. Horanosaurus.





“Estados Unidos nunca dejará de ser racista”.

John Grisham, el padre del thriller legal critica a Washington. Clarín 01/03/14. Grisham es un hombre del sur profundo: cálido, pasional, combativo como puede serlo un progresista criado en las tierras del Ku Klux Klan. Ahora habla en Nueva York, una metrópoli exótica para él que vive en el campo, entre Virginia y una fin­ca victoriana en el Misisipi. La excusa es su novela “La sombra del sicómoro” (se publicará este año en el país), que, apenas sa­lió, saltó al primer puesto en la lista de best-sellers de The New York Times. Y no es una sorpre­sa para el inventor del thriller legal: a los 58 años, Grisham pertenece al trío exclusivo de autores capaces de vender dos millones de ejemplares en la primera edición (los otros son Tom Clancy y J.K. Rowling). Desde que dejó de ejercer como abogado para dedicarse a la literatura, ha vendido casi 300 millones de libros en el mun­do. En nuestro país, 300 mil. Muchos fueron llevados al cine: “La fachada”, de Sydney Pollack, “El informe Pelícano”, de Alan Pakula; “El poder de la justicia”, de Francis Ford Coppola. No es su éxito lo que llama la atención, sino el hecho de que por primera vez Grisham creó una "secuela", rescatando al abogado y prota­gonista de su primer libro, Jake Brigance, un personaje autobio­gráfico. Al escritorio de Jake llega el testamento explosivo de un rico industrial del sur, que se suicidó colgándose de un árbol, de un sicómoro. El magnate deshereda a sus familiares para dejarle casi todo a una mucama negra.

-Un personaje de la novela dice "en el Misisipi, todo gira en torno a la raza". -Creo que Estados Unidos nunca dejará de ser racista. En nuestra historia está la esclavitud, el peca­do original más grande de los Es­tados Unidos. Y sin embargo lle­gó Obama, casi de improviso. Lo voté dos veces y si fuera posible lo votaría una tercera. Pero com­prendo la frustración de quienes esperaban cambios mayores. ¿ Se puede cambiar profundamente el sistema en Washington? El rol del dinero en la política es tan in­vasivo que corrompe todo.

-En los estados del sur avanza una contraofensiva para impedir el voto de los negros. -Los republicanos, con la ayuda de la Corte Suprema, están al acecho de los derechos de las minorías. En un país donde no existe el documento de identidad, se inventan requisitos especiales para el acceso a los cargos electo­rales, todas barreras para impedir que voten los más pobres.

-Usted dedica parte de sus ga­nancias a la fundación The Inno-cence Project. ¿De qué se trata? -Hay miles de inocentes en las cárceles estadounidenses y hoy tenemos una herramienta ex­traordinaria para liberarlos: los análisis de ADN. A través de The Innocence Project seleccionamos una docena de casos al año .ob­tenemos la revisión de los juicios en base a los nuevos análisis científicos. Ganamos 311 veces, 311 detenidos liberados: parecen muchos pero apenas si son la punta del iceberg. Ciento treinta de esos prisioneros estaban en el corredor de la muerte. Pero resul­ta frustrante pensar en los otros miles que permanecen adentro por delitos que no cometieron. También en esto cuenta la raza:
muchos de los detenidos libera­dos son chicos negros y pobres.

-¿Todavía alguien se acuerda de Guantánamo en los Estados Unidos? -Casi nadie, salvo los prisioneros y sus familias. Lo impresionante es que varios prisioneros fueron liberados. Yo le creí a Obama cuando prometió que cerraría Guantánamo: esa fue una de las desilusiones con el presidente.. 

-¿Lo sorprendieron las revelacio­nes sobre el alcance del espiona­je a los ciudadanos por parte de la National Security Agency? -Nada de lo que hacen en la NSA, la CIA o el FBI puede sorpren­derme. Estoy irritado, pero no asombrado. No tengo una postu­ra totalmente negativa. Cuando Obama dice que alrededor de 50 atentados terroristas se desba­rataron gracias al espionaje, me alegra. Hay terroristas que están decididos a todo. Es un error ser ingenuos, las reglas del juego nos imponen pagar cierto precio en términos de vigilancia.


Revista Ñ. 16/09/13. El best-séller John Grisham se refiere aquí al trato dado a los sospechosos de terrorismo detenidos por los EE.UU., que, abandonados y torturados, esperan un juicio que les devuelva la libertad y la identidad. Por John Grisham. Escritor estadounidense. Su último libro es “Sycamore row” (EE.UU.) 


Preocupado por temas de salud, educación y control de armas, el neoyorquino Moby se define como una persona filosófica consciente de los grandes problemas, y dice que es excitante liberar música en la Red. Por Fabiana Scherer  | LA NACION Revista. 09/02/14.

La calvicie y unos grandes lentes hicieron de Moby una imagen fácil de indentificar, al igual que su sonido que lo convirtió en uno de los músicos esenciales de la electrónica. Richard Melville Hall, tal su verdadero nombre, no sólo es Moby el músico sino un vegetariano activo y comprometido con la causa ambiental y la defensa de los animales. Un hombre político capaz de enfundarse en una remera que pide por una Democracia Real Ya y autodefinirse como "un tipo con pensamiento de izquierda progresista". Junto con Michael Moore compartió un movimiento contra George Bush y celebró las dos asunciones de Barack Obama. Pero hoy, a los 48 años, este neoyorquino le dice a la Revista que siente vergüenza por la realidad de su país.

En la Argentina, la frase "soy un americano ignorante" que pronunciaste en uno de tus shows quedó en la memoria colectiva. ¿Cuál es tu actual relación con la política estadounidense? La situación en mi país es un desastre. Nací en Estados Unidos, vivo en Estados Unidos, pero la realidad del sistema político estadounidense es deprimente. Reconozco tener un pensamiento de izquierda, progresista y cuando me topo con el pensamiento de derecha norteamericano siento vergüenza de mi país. La actual situación de las escuelas y de los hospitales públicos son una inmensa vergüenza. Es deprimente darse cuenta cuán de derecha es Estados Unidos.

A pesar de esta mirada, ¿sos un hombre positivo? [Suspira] Soy un hombre que trabaja como músico. Que en algún momento de su vida estudió filosofía. Me hubiera gustado dar clases, hablar en las escuelas, en comunidades. También soy fotógrafo, pero toda mi vida hice música en el cuarto de mi casa. No soy positivo, pero tampoco negativo. Sólo soy una persona filosófica consciente de los grandes problemas, llámese cambio climático, control de armas, deforestación, educación, salud. Pero también soy de los que creen que es importante conocerse a uno mismo y estar atento a quiénes nos rodean (...) 



Relacionado con el imperio, les recomiendo una vieja entrada de este humilde blog: de como EE.UU. -en vez de terminar con el hambre mundial- privilegió engordar a los banqueros y otras malezas durante la última crisis mundial. Ya no se trataría de racismo, sería hijaputez. 



miércoles, 12 de febrero de 2014

Fotos de iglesias II



































1. Capilla-oratorio de Candonga (ex estancia jesuítica Santa Gertrudis-1730), Pcia. de Córdoba.
2-3. Capilla Nuestra Señora del Rosario, Tanti (1848), Pcia. de Córdoba.
4. Parroquia Nuestra Sra. de la Merced, antigua estancia jesuítica de Alta Gracia (1723-1762), Pcia. de Córdoba.
5-6. Iglesia de Nuestra Sra. del Rosario, Villa Tulumba (1882), Pcia. de Córdoba. 
7-8. Catedral de Puerto Montt (1856), República de Chile.
9. Iglesia de San Antonio, Isla Mancera, República de Chile. 
10. Templo de San Francisco (1625-1879), San Miguel de Tucumán.
11. Catedral de San Miguel de Tucumán (1856).
12. Basílica de San Francisco (1611-1927), San Salvador de Jujuy.
13 a 18. Catedral de la ciudad de Salta (1882).
19 a 22. Iglesia de San Francisco (1870), ciudad de Salta.
23-24. Convento de San Bernardo (1586-1845), ciudad de Salta.
25. Basílica Nuestra Señora de Itatí (1950), Itatí, Corrientes.
26-27. Catedral de Rosario, Rosario (s.XIX), Pcia. de Santa Fe.
28-29. Basílica de Nuestra Señora del Pilar (1732), Recoleta, Ciudad de Buenos Aires.

Excepto las indicadas, todas en la República Argentina.

Más fotos de iglesias en otros rincones de este blog:

miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Te animas a ir a la cancha?









De un lado esta Barracas y la villa Zabaleta, ciudad de Buenos Aires. Del otro Valentín Alsina, partido de Lanús, provincia de Buenos Aires. Aunque la llaman "la isla", y se parece, no es una isla. Es un recodo del Riachuelo -que divide ambas jurisdicciones- una especie de península, con solo dos accesos: un puente de ferrocarril oxidado que lo atraviesa desde la Capital y sino la calle Coronel Molinedo, localidad de Piñeyro, entre Lanús y Avellaneda, en medio de fábricas abandonadas que asemejan Chernobyl y barrios muy pobres o villas-miseria. Una rareza es que aunque está del lado de la provincia pertenece técnicamente a Capital (Comuna 4). Las fotos son elocuentes.

Esa cancha de futbol es el estadio "Saturnino Moure", propiedad del Club Atlético Victoriano Arenas (C.A.V.A.), fundado en 1928. Primera D de la A.F.A. Actualmente, anda por la mitad de la tabla de posiciones.

Dicen que es el estadio más insólito del fútbol argentino, que cuando patean demasiado fuerte por arriba la pelota se va al Riachuelo y los pibes las empujan con ramas o palos a la orilla para afanarlas. Que tienen muchos hinchas en Valentín Alsina y la capacidad de la cancha da para 1500 pero solo van unos doscientos. Según el oficialismo no hay inseguridad en nuestras calles pero ese sería uno de los motivos de la escasa convocatoria (*)

Algunos sostienen que Roberto Sánchez (a) Sandro era hincha de C.A.V.A. (así como otros dicen que era de Banfield) pero, en realidad, era de Huracán. Tienen camiseta celeste y blanca como la selección argentina. Hace unos pocos años firmaron un convenio de cooperación deportiva con el club Lanús, con proyectos inmobiliarios de venta y de mudanza a un lugar más seguro. 

¿Te animarías a ir un sábado de estos? Horanosaurus.

Fuentes:
http://laisladelcava.es.tl/HOME.htm
http://revistaascenso.com.ar/Nota/1497/-Victoriano-Arenas-vende-lotes/
http://es.wikipedia.org/wiki/Club_Atl%C3%A9tico_Victoriano_Arenas

(*) el autodenominado gobierno 'popular y nacional' (ni nacional ni popular--solo populista) acusa a los medios de prensa críticos que no responden a su desopilante libreto de exagerar el tema de la inseguridad en nuestras calles. Eso incluye al diario Clarín, antiguo socio de negocios del extinto ex presidente Néstor Kirchner y luego expulsado de su 'capitalismo de amigos'. Al brutal aumento de robos y asesinatos en la ciudad de Buenos Aires y alrededores, lo minimizan los funcionarios responsables, echándole la culpa a la crispación de los propios ciudadanos a los que deben cuidar. A eso le llama 'sensación de inseguridad'

Con la excusa del control de la violencia en el fútbol que provocan las barras bravas, los gobernantes con su ineptitud hacen cada vez más difícil que el ciudadano común vaya a la cancha y arriesgue su vida y la de su familia. La policía te revisa tres veces antes de ingresar pero luego los violentos aparecen adentro con armas y pirotecnia y hacen lo que quieren.

BONUS TRACK 1

Pasados unos meses me topé con la siguiente nota gráfica de "Cancha llena", el suplemento deportivo de lanacion.com, sobre estadios insólitos en el mundo. No creo que puedan empardar la adrenalina que puede aportar ver un partido en el Saturnino Moure del C.A.V.A. pero vale la pena pegarles una mirada. Después, otra mejor sobre las canchas de Buenos Aires y la cultura del papi-fútbol porteño. Horanosaurus.

Una recorrida por los escenarios más llamativos donde rueda una pelota. Cancha llena. lanacion.com 21/04/14.

La capital y sus alrededores tienen 36 estadios para más de 10.000 espectadores. Por Alejandro Rebossio | canchallena.com 18/08/15.

No hay quizás una ciudad en el mundo en la que se vea y se juegue tanto al fútbol como en Buenos Aires. La metrópolis, que con 13 millones de habitantes es la tercera más poblada de Latioamérica, es la que tiene más estadios con capacidad para más de 10.000 espectadores, unos 36. Muchos porteños -los habitantes de la ciudad autónoma de Buenos Aires- y bonaerenses suelen jugar por lo menos una vez por semana al fútbol amateur, en ligas o en partidos con amigos que acaban con cenas de pizza o asado, ya sean habilidosos o torpes jugadores, jóvenes o veteranos de hasta 70 años.

Alejandro Dolina, que en sus “Crónicas del ángel gris” elabora sus 'Apuntes de fútbol en Flores', barrio porteño de su inspiración, sigue jugando todos los martes a sus 71 años con veinteañeros y treintañeros. "Es raro el que no tiene la costumbre de jugar al fútbol. En cambio, en mis frecuentes viajes a presentaciones en Madrid o Barcelona me es muy difícil armar un partidito. Claro que lo que pasa en Argentina no garantiza el buen fútbol: hoy no se está jugando muy bien. Pero en España se empezó a jugar un fútbol que no se jugaba antes, con las combinaciones más ingeniosas", elogia Dolina, que lleva el análisis al deporte profesional.

"Argentina está entre los cinco mejores equipos del mundo, pero sus estadios no están en paralelo con esa calidad. Son mediocres, incómodos, malos, antiestéticos, sucios, inseguros", critica Dolina. Entre los 36 campos de Buenos Aires y su periferia están los más grandes, el de River Plate (61.688 espectadores) y Racing de Avellaneda (51.389), seis de entre 40.000 y 50.000, otra media docena de entre 30.000 y 40.000, ocho de entre 20.000 y 30.000 y otros 14 de entre 10.000 y 20.000, como los más pequeños de Merlo, de tercera división, o San Miguel, de cuarta. La metrópolis argentina supera en estadios de fútbol con esta capacidad a San Pablo (15), Londres (12), Río de Janeiro (nueve) o Madrid (cinco).

"Buenos Aires es una de las tres ciudades con más estadios de fútbol de cualquier tamaño, junto con Londres y Montevideo, y una de las explicaciones posibles es que aquí se mantuvo la tradición británica de que cada club tuviera su estadio", comenta Julio Frydenberg, profesor de la Universidad de Buenos Aires y autor de Historia social del fútbol. "En otros países todos los equipos de una ciudad juegan en el estadio municipal. Aquí hubo mucha lucha de los clubes por conseguir su terreno y construir las tribunas, con ayuda de los vecinos y de mecenas", añade el historiador.

Frydenberg recuerda que en las primeras décadas del siglo XX, mientras se estructuraban los clubes de fútbol de Argentina, "era casi obligatorio que todos lo varones jugaran en el ejércirto, en la parroquia, en el sindicato, en las empresas, los colegios o las compañías de teatro". En las décadas de los cuarenta y cincuenta se sumó la "obligación de ir a la cancha". Pero ambas tradiciones, aunque continúan, dejaron de suponer una imposición social. "Hoy quedan los vestigios", observa el catedrático.

Pero esos vestigios siguen impresionando a los ojos de un extranjero como el periodista alemán Christian Thiele, autor de Gebrauchsanweisung für Argentinien (Instrucciones para Argentina) y que dedica un capítulo al "fútbol de los lunes" que con sus amigos porteños jugaba por la noche cuando vivía en Buenos Aires. "El hombre argentino no necesita muchas cosas para vivir, pero sí algunas: mujeres bellas, una vaca muerta entre los dientes y su fútbol de la noche", señala Thiele, que se asombra por los "cientos de canchas para alquilar" que ofrece Buenos Aires y por lo "complicado y discutido" que es jugar con argentinos. Solo en la capital, donde viven 2,7 millones, están habilitados 412 campos de fútbol de cinco a 11 jugadores, de alquiler o en clubes y parques, sin contar los estadios. Thiele recuerda que acababa de jugar a las 23.30, se juntaban los pesos para pagar la cancha, se duchaban y marchaban a cenar en una parrilla. "La semana empezó bien", sentenciaba Thiele. © El País, SL.

BONUS TRACK 2 Ahora, como siempre nuestros dirigentes llegan tarde, la AFA se da cuenta que un club tiene un campo de juego torcido y antirreglamentario. Somos un país increíble. Horanosaurus. 


El club de la Primera D tuvo que iniciar la remodelación para volver a jugar como local; publicaron imágenes de cómo avanza la obra en San Justo. La Nación 03/10/16.





El presidente del club dio detalles históricos de "la cancha torcida"; las obras para la remodelación ya están en marcha. La Nación 03/10/16. Por Juan Ignacio Provéndola.


Pg12. 13/02/24. Juan Ignacio Por Provéndola. Al igual que aquellas canchas descriptas por Alejandro Dolina en el cuento “Apuntes del fútbol en Flores”, con árboles en el medio del campo de juego y canillas escondidas entre el pasto, el estadio Juan Antonio Arias también poseía extrañas propiedades que alteraban el desarrollo de los partidos. La prueba más evidente: si uno de los arqueros sacaba desde su área con rectitud, potencia y precisión perfectas, la pelota no acabaría en el arco de enfrente —tal como indicaría la lógica— sino desviada por la línea de fondo.

Las leyes de la física y de la geometría se veían desafiadas por una traza en falsa escuadra que distorsionaba las medidas del campo para despojarlo de todo criterio de simetría rectangular. Un área, por ejemplo, medía 37 metros de ancho, mientras que la de enfrente dos más. A su vez, una misma mitad de campo tenía 48 metros de longitud de un lateral, aunque casi 54 en el otro. De esa manera, los arcos quedaban torcidos respecto de los corners, invitando a hacer goles desde una de sus cuatro esquinas, aquella en la que el ángulo ofrecía el coto olímpico.

Pero la diferencia con las del célebre cuento de las Crónicas del Ángel Gris residía en que esta última no era la consecuencia de una creación literaria, sino de la decisión de un club que así la inauguró a fines de 1987 en Justo Villegas, entre Villa Palito, Ciudad Evita y el barrio Gas del Estado, al sur de San Justo. El estadio Juan Antonio Arias, con capacidad para 3500 personas y en donde Liniers será local desde este martes y durante todo 2024 en la primera temporada de su historia en la B Metropolitana.

Liniers había sido despojado en los 70’ de su histórica cancha en Ciudadela Norte, sobre Gaona y General Paz, adonde inicialmente se corrió en 1945 después de intentos previos en el barrio que le dio su nombre y en Lomas del Mirador. La trashumancia lo llevó a encontrar otra oportunidad en ocho hectáreas de tierras fiscales a la altura de Villegas, en La Matanza, que le compra al Estado nacional a fines de 1983.

Según aquellos que intervinieron en la creación del Juan Antonio Arias, el club del oeste porteño-conurbano hizo un esfuerzo enorme para poseer nueva casa tras los desplazamientos anteriores. Así, moneda sobre moneda y sudor sobre sudor, se consiguió financiamiento y mano de obra para volver a tener una cancha propia, ya que la AFA amenazaba con desafiliarlo. Solo el insistente trabajo de socios, simpatizantes y allegados hizo posible cumplir con todos los requerimientos necesarios para que el estadio pudiera ser inaugurado cuatro años más tarde, en diciembre de 1987, ante Flandria, por la Primera C. 

Aunque hubo un detalle que pasó inadvertido en las inspecciones: el de las medidas del terreno de juego. Muchas canchas del fútbol argentino suelen tener declives verticales, como las reconocidas “panzas” a la altura de las áreas para agilizar el drenaje en los días de lluvia. Pero las irregularidades topográficas del Arias rayaban el surrealismo, ya desequilibraban las medidas hasta interferir en circunstancias sensibles del juego como corners, dada la angulación despareja, o en orsais que los jueces de línea no lograban observar ante la falta de referencias paralelas. Una toma cenital del Google Maps permitía distinguir con claridad que el perímetro de la cancha no era precisamente un rectángulo de simetrías tolerables, sino más bien un trapezoide con su propia forma.

Lejos de ser secretos, los detalles del estadio de Liniers siempre fueron conocido en los círculos del ascenso, a tal punto que muchas personas la llamaban —más con cariño que ironía— “la cancha de los arcos torcidos”. Una nota de color en el folclore del fútbol criollo. Hasta que en octubre de 2016, la entonces denominada Comisión Normalizadora de la AFA intimó al club a enderezar las dimensiones desproporcionadas de su estadio, las áreas de tamaños diferentes, los arcos torcidos con respecto a los corners y la simetría ausente de una cancha torcida, montada sobre una falsa escuadra.

Siempre tuvimos la intención de encuadrar la cancha, aunque la vorágine del fútbol hace que proyectes cosas a largo plazo y después se te superpongan otras, como el mantenimiento del estadio o nuevas exigencias de la AFA, entonces el tiempo y el dinero nunca te alcanzan”, dijo en su momento Marcelo Gómez, el presidente de Liniers, que estaba por esos tiempos en la D.

Gómez estuvo en aquel partido inaugural de 1987, contra Flandria, y atesora muchas anécdotas acerca de la cancha torcida. “Muchos centros sencillos se metían en el arco porque los arqueros perdían la referencia, y de hecho hubo un jugador nuestro que es recordado porque hizo goles olímpicos como loco. Se trata de Silvio Fuentes, un zurdo que en un mismo campeonato llegó a marcar cinco de esa manera”, describió.

“Conseguir en esa época, años '80, ocho hectáreas a veinticinco cuadras de la plaza de San Justo, en pleno centro de La Matanza, y encima con título de propiedad en mano, no era poca cosa. No sé cuántos clubes humildes como el nuestro poseen algo similar, así que, lejos de criticar, lo valoramos muchísimo”, defendió Marcelo Gómez por encima de todo. Y, consultado sobre el origen de la falsa escuadra del Arias, alimentó el misterio con dos versiones posibles: “Una indica que fue para aprovechar las partes más parejas del terreno, ya que se trataba de siete hectáreas hechas con relleno; la otra es un poco más romántica: sugiere que está cruzada para que la salida y puesta del sol no encandilen a ninguno de los arqueros”.

Aquella intimación de la AFA en 2016 tomó por sorpresa no sólo a Liniers, sino también a toda la D, ya que el estadio era utilizado por Yupanqui y el Deportivo Paraguayo, entre otros equipos. Así que reordenaron las arcas y movieron voluntades para conseguir ochenta camiones de tierra, depositarla en el terreno, luego nivelarlo con máquinas y, finalmente, lo más sensible: demarcas las líneas de la cancha, esta vez de manera recta y correcta, para enderezar aquellos arcos del Arias de San Justo, que a partir de ese entonces quedarán torcidos únicamente en una leyenda del pasado.

BONUS TRACK 3

Los diez estadios más raros del fútbol argentino
Varias canchas de nuestro país tienen particularidades que las hacen únicas en el mundo. TyC Sports. 03/09/24. 
Conocé las más peculiares. 

Estadio Bicentenario de Catamarca
Estadio Saturnino Moure (Victoriano Arenas)
Estadio Humberto Rizza (Club Sportivo Guzmán)
Estadio Juan Antonio Arias (Liniers)
Estadio Rodolfo Vicente Capocasa (Claypole)
Estadio Municipal de Aconquija
Estadio Municipal Hugo Lumbreras
Estadio Municipal de Comodoro Rivadavia (C.A.I., Jorge Newbery y Huracán)
Estadio Enrique Sexto (Lamadrid)
Estadio Raúl Pacífico Campos (C.A. Independencia)

No solo se trata de Racing e Independiente en Avellaneda: hay otros casos de escenarios contiguos en Europa y Sudamérica. La Nación Deportes. 02/06/25. Por Rodrigo Nardillo.



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sábado, 1 de febrero de 2014

Autoconocimiento, anque experiencia




En este momento, no recuerdo ningún artículo o libro de autoayuda o psicología que me hayan servido de mucho para afrontar los problemas que me presentó la vida. Quizás algo de Erich Fromm, en mi lejana juventud, o los preciados consejos de Juan Domingo Perón sobre conducción política. No me quedó la sensación que ahondar en teorías haya podido allanarme el camino o disminuído mis angustias. Por si fuera poco, tal cual dijera el finado filósofo argentino y quemero Ringo Bonavena -también boxeador- "la experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado"

Quiero decir que ante los quilombos gruesos de la vida los libretos no me fueron útiles y los enfrenté a los empujones. Quizás tuve un backup con influencias morales y de tácticas y estrategia pero creo que fueron más fuertes la intuición y las calenturas del momento. Y cuando te das cuenta como viene la mano, te desayunás que no podés cambiar el mundo y apenas podés con tu cuerpito, replanteás las cosas, con modificaciones más o menos pronunciadas. 

A modo de premio consuelo, me causa algún placer verificar que algunos conceptos sobre la vida los tengo afiatados, producto de años de caminata y análisis constantes. Que aunque la realidad te pegue en la cara todos los días, uno la sobrevive y hasta le encuentra explicaciones.

Hace pocos días, revisando en mi casa un sobre con recortes de periódicos pendientes de lectura, separé estos tres antiguos artículos del psicólogo, psicoterapeuta y ensayista Miguel Angel Espeche, que escribe en el heterogéneo suplemento Sábado del diario La Nación. Me sentí defraudado, por envidioso, al no poder escribir con su exactitud sobre temas de la vida misma: las rebeldías, la repetición de lugares comunes, el parecido de los hijos con los padres y la llegada del temido "viejazo". Me parecieron muy atinados para que algún webnauta aumente las probabilidades de toparse con estos conceptos emparentados con la experiencia. Más allá de alguna discrepancia, a mi me ayudaron a repasar sensaciones vividas. Horanosaurus.  


Pequeños grandes temas
Por Miguel Espeche  | Para LA NACION 20/04/13

Los transgresores no son necesariamente creativos. Sin embargo, muchas veces ocurre que, a la hora de describir a alguien, se lo llama "transgresor" a modo de elogio, como si tal adjetivo fuera sinónimo de creatividad. Tal idea se basa en la suposición de que, el que no es transgresor y se somete a las leyes y las normas, no es más que un automatizado robot, miedoso de la novedad y de la apertura.

Es éste uno de los tantos lugares comunes que le han complicado la vida a enorme cantidad de personas. Al "bondi" de la "transgresión creativa" se han subido muchos vagos, inmaduros e irresponsables, amparados por el salvoconducto de la creatividad incomprendida, la que supuestamente no es aceptada por causa de cerrazón e ignorancia de los no transgresores.

En realidad, la personalidad transgresora es una personalidad reactiva. Es dependiente de aquello que debe transgredir, es decir: requiere de una legalidad para poder, una vez instalada la misma, accionar contra ella. El transgresor trabaja de "predicado", frente al "sujeto" que es el ordenamiento contra lo cual se pelea.

Existe otro malentendido en este mismo territorio. Es el que refiere a la rebeldía como un valor en sí mismo, independiente del motivo que la genere. Un "rebelde sin causa", a ojos vista, puede pasar por mero tonto si no se buscan motivos reales a dicha rebeldía. El tener que "trabajar" de rebelde y transgresor ofrece dividendos, pero solamente por corto tiempo, ya que, tarde o temprano, hay que hacerse cargo de lo propio sin escudarse en lo "malo" del mundo para justificar todas y cada una de las propias circunstancias.

Hace varias décadas, unos hermanos de apellido Wright profundizaron en la ley de gravedad, adentrándose en sus secretos a punto tal que, ingenio mediante, hicieron los primeros aviones que funcionaron y se elevaron por sobre el suelo. Un distraído podría decir que los Wright transgredieron la ley de gravedad, se rebelaron ante ella, logrando burlar sus premisas para vencerla. Pero no, en realidad ocurrió todo lo contrario: los hermanos Wright aceptaron dicha ley, la conocieron en profundidad, la respetaron, se adentraron en el corazón de la misma y, a partir de eso, pudieron sacar el máximo provecho de ella al punto de inaugurar toda una era en lo que a transporte se refiere. Esto demuestra que el aceptar un orden, una ley, no es el punto final de algo, sino que, por el contrario, es el punto de inicio de cualquier camino de libertad creativa.

El fuego sin contorno es mero incendio, el agua sin cauce es sólo inundación, el impulso humano sin una referencia ordenadora que lo contenga es tontera, egoísmo o locura desolada. Romper no es crear. De hecho, romper reglas es juego de niños, en todos los sentidos de esta expresión. Por eso, podemos decir que, así como la transgresión no es creativa, el orden sí puede serlo si es aliado y no sólo carcelero del fluir vital. En realidad, cuando un chico (o un grande) no tiene un orden que lo cobije pasa a ser esclavo de sus impulsos, y, se sabe, difícil es ser creativo si no hay una vivencia de libertad en el propio ánimo.

Vale entonces revisar un poco las frases hechas, esas que tan a menudo pueblan nuestros días y nos sumergen, imperceptiblemente, en malentendidos nefastos. La creatividad surge del misterio, pero se afinca en un orden, no en un desorden. De allí que, a la hora de apuntar a aquello que nos hace libres y sanos mentalmente, la sugerencia es que marquemos bien la cancha para que, dentro de la misma, podamos jugar el mejor y más creativo de los partidos.

Pequeños grandes temas
Por Miguel Espeche  | Para LA NACION 27/07/13.

El término no es muy científico que digamos. No lo aceptarían las academias ni los manuales médicos o psiquiátricos, aunque en la calle, en los bares, en las sobremesas y en muchos otros lugares se lo conoce bien y se lo escucha bastante seguido.

Nos referimos al "viejazo", palabra usada de manera silvestre que nombra una suerte de "síndrome existencial" que aqueja a muchas personas que, al ver que su DNI acumula años, sienten un conglomerado de cosas que luego se traducen en conductas, en muchos casos, dislocadas.

El primer problema es reconocer a qué edad aparece el "viejazo". Algunas voces lo ubican en simultaneidad con la entrada en la cuarentena, si bien hay apariciones más tempranas, y otras, por el contrario, más tardías.

Es verdad que no es una situación que aparezca unánimemente, ya que muchos hombres y mujeres no lo viven, más allá de que es amplia la mayoría de quienes, tras décadas de intentar llegar a viejos, se descubren atisbando los primeros signos de ese cometido y se asustan como chicos. Y, por supuesto, se quejan de aquello por lo que tanto han bregado...

A "ojo de buen cubero" diríamos que el "viejazo" es mayoritariamente patrimonio masculino, si bien muchas damas, pasados los años, cumplen con los requisitos del fenómeno. Digamos, por otra parte, que el "viejazo" es una de las maneras que existen para asumir lo que se da en llamar la "crisis de la mitad de la vida", crisis que a veces se torna "viejazo", y a veces no, ya que se orienta a otro tipo de conductas y estados emocionales o espirituales.

Podemos afirmar que lo que destaca al "viejazo" es una falta de aceptación de la edad que se tiene, lo que se traduce en una sorda o explícita rebeldía frente a la realidad. A eso se suman los siguientes elementos: repentina crisis de pareja (con destino incierto, si bien abundan las separaciones); rebeldía con el sistema de vida, pero sin cambios sustanciales de fondo; uso de ropas similares a las de los hijos; exageradas preocupaciones estéticas (especialmente, capilares); nuevas amistades y parejas mucho más jóvenes; una idea de que la vida se escapa y hay que vivirla apurado, antes de que se vaya.

Llene el lector otros posibles signos de "viejazo" que, sin dudas, nos faltan. El fenómeno es muy extendido y no extraña su existencia, ya que es sabido cuánto se ensalza en nuestra cultura a lo joven, y, paralelamente, cuán poco se valoran los beneficios que el paso de los años suma al vivir. La sabiduría no es un valor que se ponga en relieve, pero es justamente esa sabiduría uno de los elementos que compensan las mermas físicas que vienen con los años. Así, no es de extrañar que los Dorian Gray modernos pululen por doquier, con miedo al paso del tiempo, sin percibir sus beneficios.

Repetimos que nos estamos refiriendo a una de las maneras de vérselas con los clásicos y deseables replanteos que la mitad de la vida genera en quienes toman en serio su existencia. No toda crisis posterior a los cuarenta años es un signo de "viejazo", ya que es verdad que es una edad que habilita a revisiones profundas, sinceramientos y sacudones que permiten distinguir lo efímero de lo perdurable.

El "viejazo" aquí descripto es un intento de detener o atrasar el tiempo, no de vivirlo con nuevas verdades y planteos genuinos que no niegan los años, sino que los hacen valer de buena (aunque a veces dolorosa) forma.

Mejor que parecer más jóvenes es sentirse más vitales. La vitalidad genuina siempre tiene que ver con la verdad de las cosas, por eso no será jugando a ser jovencitos que se accederá a lo anhelado, sino potenciando al máximo las capacidades con las que se cuenta. O sea: usando los años a favor, no luchando contra ellos.

Pequeños grandes temas
Por Miguel Espeche  | Para LA NACION 13/07/13.

Tarde o temprano, el momento llega y ya no puede disimularse: sí, somos parecidos a nuestros padres. Pocas generaciones como las recientes han hecho tanto para diferenciarse del pasado. Antes, copiar a los progenitores en lo que respecta a temperamentos o actitudes no era tan terrible. Sin embargo, quizá luego de la Segunda Guerra Mundial y por complejas razones, la idea rectora era "estar en el cambio" y diferenciar la propia generación respecto de la anterior, pagando el precio que fuera con tal de no ser tildado de antiguo (o de cosas peores).

"Ayer me vi a mí misma diciéndole a mi hijo: «¡Es así porque lo digo yo!» y no lo pude creer. Es que siempre dije que jamás iba a hablar así, porque era mi madre la que me decía eso todo el tiempo." Las palabras de esta joven madre valen y a ella podríamos apelar como ejemplo de la sorpresa, a veces no exenta de angustia, que muchos sienten al encontrarse, pasados los años, con actitudes y comentarios similares a los de sus propios padres. Los mismos a los que, en su momento, habían jurado y perjurado jamás emular.

Con la noción de la evolución de la especie como bandera, la modernidad vendió la idea de que había que cambiarlo todo, inventando aquello del abismo generacional al que se miraba como si fuera el inicio del Nuevo Mundo en el cual los yerros de los mayores serían reparados por los jóvenes psicologizados y libertarios que se ocuparían de hacer mejor las cosas con su progenie (y con el mundo todo).

Sin embargo, la verdad emerge y, en el fragor del baile, surge lo aprendido en el contexto familiar y cultural, lo que es maravilloso y terrible a la vez. La maravilla es que ese modelo fue lo suficientemente exitoso como para que los hijos hayan prosperado y alcanzado su propio rango parental, y lo terrible es que ese modelo a veces va de la mano de prácticas autoritarias, violentas o torpes, que no se quieren copiar.

No vale mucho la pena pelearse contra los rasgos de nuestros padres que podamos tener, ya que eso no significa un destino marcado ni mucho menos, sobre todo, en lo que a conductas y actitudes respecta. Los parecidos son un punto de inicio, no un punto final de la historia de cada persona.

Está en cada uno tener el arte suficiente como para que, a partir de esas características heredadas, se puedan o no hacer cosas valiosas. Suele decirse que la libertad es aquello que hacemos con lo que nos pasa y, agregamos, con lo que heredamos.

El hijo de un padre temperamental y violento, por ejemplo, podrá heredar lo temperamental, pero no tiene por qué tornar en violencia ese temperamento copiando las conductas paternas, ya que hay muchas maneras más fecundas e interesantes para encauzar ese estilo emocional, que es muy valioso cuando está bien encaminado.

Hace poco, un cartel difundido por Facebook decía: "Cuando un hombre comprende que su padre tenía razón, ya tiene un hijo que piensa que su padre está equivocado".

No significa complacencia con lo que pudiera ser francamente negativo de los padres, tampoco significa negar la posibilidad de incorporar nuevas perspectivas, nociones y conductas al menú heredado. La frase apunta a amigarse con lo que uno es, lo que implica también aquello recibido de los padres y que, con el tiempo, se aprende a valorar en su justa medida.

Al fin de cuentas, si hoy la vida nos ofrece algo bueno, será, también, gracias a lo que nos ofrecieron aquellos que nos educaron. Honrar lo mejor que nos han dado y reconocerlo como propio no puede ser malo. Es, de hecho, un acto necesario de reconciliación con el origen, que permite una vida más serena, menos enfocada en tratar de evitar ser lo que somos, peleando con la propia imagen en el espejo.




BONUS TRACK (este buen hombre sigue escribiendo cosas interesantes).

Pequeños grandes temas
Por Miguel Espeche | Para LA NACION 19/04/14.

(…) "asociar seguridad con dominio es muy poco aconsejable. Si apostamos nuestras mejores fichas a lograr certezas y sosiegos amorosos a través del control de la persona a quien queremos, el fracaso es inexorable. ¿Razones? Bueno, digamos que lo es porque no hay ningún sistema de control que logre su cometido en todas las áreas. A su vez, el control asfixia toda forma de afecto, y corta el nexo con la fuente vital que toda relación requiere para perdurar. Las personas invadidas por celos perpetuos sufren muchísimo porque ven resquebrajarse su sistema de control y toda su energía va a intentar reparar ese sistema" (...)

-----Hay una entrada anterior en este blog, Autoconocimiento: ¡otra vez me cambian la bocha! donde 'protesto' ante unos artículos que desestiman la validez de esa herramienta para la búsqueda de la felicidad, justamente, una verdad revelada para los jóvenes de los sesenta y setenta. Horanosaurus.

-----Ahora, el autoconocimiento vuelve 'recargado' por sus fueros. Siempre hay vueltas de tuerca y teorías para cada necesidad humana. Ahora, el diván tiene otro dueño. Horanosaurus. 

Foto de arriba: villa de Bram, antes llamada Eburomagus, Languedoc, sur de Francia. Abajo: Pampichuela, localidad del Parque Nacional Calilegua, Jujuy, R.A. No pierdo las esperanzas de poder conocer semejantes lugares.   

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